Gullo, Ventura, Marzocca y Vidaña hablan de la gira por Latinoamérica

Panamá
—¿Qué impresión tiene la dedelegación del proceso que vive el pueblo panameño?
Vidaña: En el caso de Panamá un elemento fácilmente detectable es cómo un proceso revolucionario que aparece como utópico dado el peso del poderío imperialista, cómo el proceso de liberación de Panamá, liderado por el general Omar Torrijos se ha preocupado no de amedrentar al pueblo y a las posibilidades de cambio, sino precisamente alentando una conciencia nacional y un espíritu de unidad en el pueblo que no se resuelve sólo en esquemas y concepciones políticas si no en cada una de las expresiones populares. Hemos podido ver en en el interior,, cómo el folklore es adaptado con un lenguaje antiimperialista, de dignidad, de ofensiva contra el
colonialismo y de defensa de los verdaderos valores culturales panameños. Otro elemento destacable es la manera en que la Guardia Nacional, ha sabido corregir todo el falso autoritarismo y la disciplina mal entendida y como se ha logrado una cabal integración entre los responsables militares y el pueblo mismo.

—¿Cómo resultó la entrevista con el general Omar Torrijos?
—Marzocca: En esa reunión él mostró su figura de manera íntegra, actuando como lo hace todos los días. En ese sentido fue notable también la facilidad con que los treinta y dos compañeros nos adaptamos a la situación, convirtiendo la reunión con un jefe de la Revolución en una experiencia nada formal. Este tipo de relación
permitió que se pudiesen abordar una serie de charlas que determinaron la comprensión absoluta de la realidad panameña. Se concretó también que el encuentro propuesto a los compañeros latinoamericanos, se realice en Panamá. Porque ese país es en latinoamérica el que con mayor claridad muestra lo que significa la penetración imperialista.

—Además del recibimiento a Torrijos ¿por qué es reconocida JP en Panamá?
—Marzocca: La Juventud Peronista, englobando en esa denominación a JP, JTP, UES, JUP, Agrupación Evita, MVP y Montoneros, es reconocida en toda América Latina, no sólo en Panamá, por sus luchas, por su capacidad organizativa y movilizadora. En todos los países que visitamos había una imagen de nuestras organizaciones que el pueblo intuye pese a las mentiras. Se dice JP y se habla de su papel en las luchas contra la dictadura, del avance de las fuerzas populares sobre el enemigo. Se dice JP y se nombra a esa juventud que impulsó las campañas electorales, la que le impuso la tónica que votó el pueblo, la que posibilitó, a costa de su sangre y su sacrificio, el retorno del general Perón. Cuando se habla de JP se sabe que se habla de las organizaciones del pueblo, las que no han arriado ninguna bandera.

México

—En México la delegación tuvo una entrevista con el presidente Echeverría. ¿Cómo se concretó esa reunión?
Vidaña: La reunión surgió en un acto al que nos había invitado un sector juvenil mexicano. Estaba presente el presidente Echeverría” Cuando estaba abandonando el lugar del acto, nos saludó y nos preguntó qué día planeábamos irnos. Entonces nos pidió que lo visitáramos al día siguiente. Fue una reunión importante en lo que hace a la claridad con que presentamos y fueron tratadas las necesidades de un futuro encuentro latinoamericano. También es importante la facilidad con que el presidente Echeverría comprendió la problemática que se propone el encuentro. A tal punto que, sin entrar en el análisis de lo que es hoy la situación mexicana, hubo una comprensión notable por parte del Presidente. Fue una reunión muy larga, de varias horas. Así se estableció algo así como una reunión de trabajo, donde se veía la mejor manera de llevar adelante la propuesta de la juventud latinoamericana y sus contenidos políticos.

¿Cómo fue la entrevista con el compañero Cámpora?
Ventura: Con el compañero Cámpora mantuvimos una relación que desbordó los objetivos de la gira. Es admirable la capacidad del compañero Cámpora para superar las críticas que ciertos sectores minoritarios le hacen. A tal punto que nuestra entrevista con el presidente Echeverría y nuestro trabajo en México habían costado críticas ai Dr. Cámpora. Creo que la importancia del raba jo que encaramos evidencian lo gratuito y bajo de esas críticas.
Vidaña: Luego de la cena con Cámpora, el día previo a nuestra partida, fuimos a despedirnos. El ya estaba en conocimiento de la acusación del Consejo Superior y en respuesta a estas actitudes tuvo un gesto que lo caracteriza en altura. Se tomó una fotografía con cada uno de nosotros en un abrazo fraterno y envió un saludo peronista a todos los compañeros en la Argentina.

Cuba
—¿Cuáles fueron las experiencias más importantes en Cuba?
—Gullo: Cuba, por ser un pueblo con un desarrollo revolucionario consolidado, ofrece una variedad infinita de experiencias nuevas para quienes aún estamos luchando por la liberación. A mí me impresionó mucho la larga charla, de más de seis horas, que mantuvimos con Haydée Santamaría. Haydée es la imagen de la revolución cubana y también la imagen de la mujer latinoamericana, uno de sus ejemplos. Hubo una actitud de esta compañera que nos dejó paralizados. En determinado momento de la charla, cuando de las luchas de nuestro pueblo, Haydée recordó Trelew y nos ofreció su uniforme verde olivo de la Sierra Maestra. Quería darnos su boina con la expresa recomendación de que se la entregáramos a la compañera María Antonia Berger, a quién estima y admira. Tuvimos que discutir un buen rato para convencerla de que los cubanos se iban a enojar mucho si sabían que nos llevábamos el uniforme de combatiente de Haydée.

—¿En qué circunstancias se produjo la entrevista con Fidel?
—Vidaña: Era la última noche que pasábamos en Cuba y habíamos mantenido una reunión con la juventud cuando nos anunciaron que el Comandante entraba a la casa. Se sentó a la mesa con nosotros y se presentó sin ninguna formalidad. El diálogo se inició en presencia de los jóvenes cubanos y en principio la conversación con Fidel giró sobre el encuentro. La idea le pareció muy buena y dijo que este encuentro le parecía particularmente propicio por cuanto implicaba una efectiva reunión de los rectores representativos de los pueblos latinoamericanos, más allá de partidismos o siglas. Como en Panamá y en México, su palabra avaló el apoyo oficial a la realización del encuentro. Cuando suponíamos que a Fidel se le había acabado el tiempo, la conversación se hizo intensa. El Comandante explicó la alegría de su gobierno ante la decisión del pueblo argentino de romper el bloqueo injusto y la lección que los argentinos estábamos dando al imperialismo como también el ejemplo que significábamos para el resto del continente en materia de política internacional.
—Vidaña: Así nos pasamos un par de horas más conversando. Fidel demarcó la clara división que existe entre aquellos países gobernados por quienes insisten en convertirse en lacayos del imperialismo y los pueblos que buscan un camino para su liberación. Dijo que Cuba alentaba a aquellos que, aún no teniendo una política afín, mostraban una definida vocación nacionalista y revolucionaria frente a la agresión económica, política o militar del enemigo común.

Perú
—¿Cómo vivieron el proceso peruano encabezado por el Gral. Velasco?
Marzocca: Es un proceso revolucionario, de eso no quedan dudas. Es un proceso complejo, con contradicciones, con algunos personajes ambiguos, pero que avanza con el pueblo. En algunos aspectos es comparable a lo de Panamá. Allí también se esfuerzan los militares por permitir el desarrollo de la conciencia del pueblo. Allí se delimita bien el campo del amigo y del enemigo. Y se alienta la organización de los sectores más representativos de la Nación: el campesinado, los mineros y los obreros industriales.
—Gullo: Yo caracterizaría a los militares peruanos como la vanguardia del proceso. Nosotros hemos conversado con varios altos oficiales y notamos en ellos y en su trabajo una conciencia nacional y revolucionaria clara y comprometida.
Así resultó de las reuniones con el ministro de Minas y Energía, el Gral. Jorge Fernández Maldonado. Es un militar que habla claramente, a la Revolución la llama Revolución y al imperialismo yanqui, al que se le nacionalizan las minas, los pozos petroleros, lo llama imperialismo. En eso no hay ambigüedades.
—Ventura: Vimos también a otros funcionarios militares como el Gral. Gallegos, jefe de la División Blindada. Y al general Rodríguez Figueroa, comandante de la II Región Militar. Y el último día tuvimos una charla con el canciller, Gral. De la Flor Valle, conocido por su clara posición americanista y antimperialista en los organismos internacionales y con la dirección del Comité de Asesoramiento de la presidencia, que dirige el Gral. Graham Hurtado. En todos ellos y en otros funcionarios civiles y militares con que charlamos, encontramos una definición similar; una posición revolucionaria que no sólo es declarada sino que se la practica en el seno del pueblo peruano.

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