Las preguntas surgen solas. ¿Por qué renunció Iñiguez a la jefatura dé la Policía Federal? ¿Por qué estamos sin jefe de Policía en vísperas de un acontecimiento tan importante como el 1 de Mayo? A la primer pregunta responde el comunicado del COR que publicamos en esta nota. La segunda corre por cuenta de aquellos que asumen desde el gobierno la responsabilidad de lo que pase en la jornada de los trabajadores. También deberán explicar por qué quedó al frente de la Federal el gorila y represor Villar. ¿Lo dejaron para que en estos días previos al encuentro con Perón se detenga, encarcele y torture a reconocidos peronistas como Alberto Camps -sobreviviente de la masacre de Trelew- y a Eusebio Maestre, hermano de Juan Pablo, asesinado por la dictadura militar? Villar era un servidor de esa dictadura y sigue trabajando como si nada hubiera pasado. Todo esto tiene mucho que ver con el “1 de Mayo Rojo” del que habló la burocracia vandorista en repetidas solicitadas. No pega con la fiesta de la que hablan los organizadores, con Otero a la cabeza.

COMUNICADO ESPECIAL:
La situación que es de dominio público en lo relativo a la renuncia del Gral. Miguel Ángel Iñiguez a la Jefatura de la Policía Federal, por lo que afecta directamente a nuestra Organización, nos obliga a producir el presente comunicado, con el fin de cubrir lógicas e inmediatas espectativas. Aunque no es mucho lo que sobre este asunto se puede decir por escrito, ya que tras esta renuncia hay facetas y puntos reservados, que sólo se pueden explicar en el coloquio reservado y confidencial, muy someramente y dentro de la verdad más absoluta marcaremos las siguientes situaciones que han obligado a nuestro Jefe a renunciar a dicho cargo.
Algunos miembros del actual gabinete y otros funcionarios importantes del actual elenco gubernativo frente al desorden y la subversión, sólo atinan a recurrir a la represión policial indiscriminada para resolverlos. El Gral. Iñiguez sabe, como todos nosotros, que la represión policial debe ser la última etapa del proceso en la lucha contra el desorden y la subversión. Que esta lucha debe encararse desde la cúspide del gobierno y apelando a muy distintos medios y recursos. No es con la represión violenta como se recuperará el perdido principio de autoridad; ésta se basa en fundamentos morales que, cuando faltan, su falencia no puede llenarse sólo con el aparato represivo. Estas dos filosofías, enfrentadas desde el primer día en que el Gral. Iñiguez se hizo cargo de la Jefatura, se fueron profundizando con el tiempo, ya que la incapacidad de ministros y funcionarios para jerarquizarse moralmente devenía naturalmente en un aumento del desorden socio-político y en una escalada constante de la subversión, a la cual se da desde el gobier-
no, nuevos ingredientes cada día.
Los acontecimientos se precipitan cuando el Gral. Iñiguez decide arrestar al superintendente de Seguridad Federal Margaride, quien con sus intrigas entorpecía la labor a cumplir. Por otro lado la estrechez mental del Ministro Llambí, que siembra cada día una idea más acabada de falta de energía y falta de autoridad con sus resoluciones inconclusas, hacían imposible que un hombre de la jerarquía moral y revolucionaria de nuestro Jefe, siguiera al frente de la institución policial.
A todo este cuadro absolutamente negativo se unió también la constante ingerencia del actual Ministro de Bienestar Social, que con su política de camarillas y corte de amanuenses, confunde todos los problemas e irrita todas las situaciones.
Por todo lo expuesto fácil es comprender que un hombre de la autenticidad revolucionaria y peronista como el Gral. Iñiguez, no podía seguir avalando con su presencia en el gobierno a ministros y funcionarios que contradicen con todos sus actos públicos, los que fueron puntos señeros en nuestra lucha contra la dictadura. Amén que los últimos meses se ha desatado una lucha palaciega para dominar resortes del poder, que está llegando a límites intolerables y vergonzosos.
En tanto los hechos no cambien la actual situación, nuestro viejo COR, con su Jefe a la cabeza, seguirá luchando desde el llano, por aquellos ideales limpios y revolucionarios, argentinos y peronistas de la gloriosa época de la clandestinidad. Siempre Perón contará con COR, e intentaremos rescatarlo de la camarilla de tránsfugas y lacayos que lo rodean.

Tags: ,