Entre 1945 y 1955, los primeros de Mayo en la Plaza fueran una expresión del poder popular: como expresó el General Perón (1° de Mayo de 1955), “. . . He dicho tambien que nosotros, como gobierno, no estamos para discutir las decisiones del pueblo, sino para hacerles cumplir al pie de la letra”. Un mes y medio después, las bombas llovían sobre la misma Plaza: la oligarquía y el imperialismo sabían muy bien que esa relación entre el pueblo y Perón era una permanente amenaza a sus privilegios. Había que impedir que la participación popular en el Poder siguiese creciendo, los primeros de Mayo que siguieron fueron siempre, durante estos 18 años, una jornada de lucha, uno jornada más de la larga lucha de los trabajadores proscriptos. Contra los enemigos de siempre que le habían arrebatado sus derechos, a los que se fueron sumando los burócrata-, traidores, convertidos luego en la cuña del imperialismo dentro del Movimiento Peronista. En este ]° de Mayo ambas experiencias conviven. El imperialismo está presente a través c!e sus siervos favoritos, “la burocracia vandorista” Ellos pretenden ridiculizar esa asambl”a popular prometida por el General Perón. Pero no hay caso. El pueblo no negocia con los traidores. Nadie podrá impedir que los trabajadores expresen lo que piensan de este año de gobierno.

“Ustedes (los trabajadores) pueden hablar de frente, con la frente bien alta, a la Patria y a Perón, porque ustedes vieron en Perón la última esperanza de la Patria y lo siguieron, como se sigue solamente a una bandera: dispuestos a morir por ella o a triunfar con su victoria.
“Ustedes tienen derecho a hablar de frente con la Patria y con Perón, porque ustedes, igual que yo, lo siguieron apretando los dientes de rabia y de coraje cuando la oligarquía sin patria y sin bandera quiso dejarnos a nosotros también sin patria y sin bandera, robándonos el derecho de seguirlo a Perón hasta la muerte. Ustedes pueden hablar con Perón, porque siempre llevarán encendido el fuego de las antorchas que prendimos con los diarios y las revistas para festejar la victoria del 17 de octubre de 1945” (discurso de Evita, 1º de Mayo de 1951).

UNA MARAVILLOSA ASAMBLEA
Históricamente, el vínculo entre los trabajadores y su líder fue la única herramienta capaz de enfrentar a un enemigo acechante : el imperialismo y la oligarquía. Ese fue siempre el sentido del 1 de Mayo durante los 10 años de gobierno peronista: una multitudinaria asamblea, un plebiscito popular.
“… en este 1 de Mayo, quiero que lleven como último recuerdo de esta maravillosa asamblea de honrados trabajadores la seguridad de que vamos a seguir trabajando incansablemente, noche y día, para que la masa de trabajadores argentinos sea cada vez más libre y más feliz.” (Discurso del General Perón, 1947).

LA CAUSA DE NUESTRO ÉXITO: LOS DESCAMISADOS
La creciente participación popular no solo era él soporte real del gobierno peronista, sino que fue la. semilla que permitió que
el más grande movimiento de masas de América perdurara a pesar del ataque, incesante del imperialismo.
“Cuántas veces me han preguntado cuál es la causa de nuestro éxito, he respondido sin titubear : nuestros descamisados. En estos momentos en que se cambia el destino de la Patria y en que la historia cambia su curso, quedará determinado en forma imborrable todo lo que se debe a ese descamisado…” (Discurso del Gral. Perón, 1″? de Mayo de 1948).

LA SÍNTESIS DE NUESTRAS CONQUISTAS REVOLUCIONARIAS
Los derechos de la clase trabajadora, reconocidos finalmente tras largos años de opresión patronal, significaron no solo su irrupción masiva en la vida política nacional —un espacio antes reservado a los voceros de la oligarquía—, sino también un nuevo poder desplegado en cada fábrica a través del control de las llamadas comisiones internas de reclamos y de la consolidación de verdaderos organismos de representación obrera. No en vano en el Congreso de la Productividad de 1955, José Ber Gelbard, actual Ministro de Economía, se quejaba: “…Tampoco es aceptable que por ningún motivo, el delegado toque un silbato en una fábrica y la paralice…” Sin justicia social no hay libertad que valga respondió, en cambio, el general Perón.
“A los que afirman que hay libertad en los pueblos donde el trabajador está explotado, yo les contesto con las palabras de los trabajadores: Una hermosa libertad la de morirse de hambre” (Discurso del Gral. Perón de de Mayo de 1949).

CON EL ARMA AL BRAZO:
Resumen de esos derechos del pueblo trabajador, fue la constitución de 1949. La recuperación de esas conquistas que continúan presentes en la memoria de la clase trabajadora, a pesar de haber sido pisoteadas por el gorila je y entregadas por la burocracia vandorista, sigue siendo las banderas mínimas de la clase obrera en la etapa actual.
“Compañeros, no debemos descansar en la vigilancia de esta Constitución Justicialista. Voces de la reacción comienzan a levantarse en algunos diarios “serios” o en alguna bolsa de comercio. Ellos hicieron algo así como un “tabú” de la constitución liberal individualista, que les permitió explotar durante un siglo. Ellos no habrían tolerado jamás la voz de un obrero que anatematizara esa constitución porque permitía )a explotación de los trabajadores. (…) Nosotros, los justicialistas, hemos de velar con el arma en la mano para su cumplimiento ¡y pobres de ellos si se animan a sacarla!” {Discurso del Gral. Perón, 1? de Mayo de 1950).

CAIGA QUIEN CAIGA Y CUESTE LO QUE CUESTE
El acecho del imperialismo no es cosa nueva para los pueblos de América latina. Su presencia fue desde siempre la preocupación del pueblo peronista. Los trabajadores fueron comprendiendo más claramente esto a partir de la caída del gobierno popular, en 1955, y fueron aprendiendo en sus organizaciones que la hegemonía de sus sus fuerzas era la única garantía para aniquilar definitivamente al enemigo. Porque también comprendieron que con el ejército opresor no es posible negociar, que sólo es posible enfrentarlo con el ejército de los oprimidos.
“Es necesario oponerse a la oligarquía internacional, a los oligopolios del mundo, que no perdonarán a un pueblo que ha-ya pretendido ser libre y ser digno. Pero compañeros, para vencerla, necesitamos una Argentina unida; necesitamos terminar con los traidores; necesitamos tonificar la solidaridad del pueblo, en forma de reunir un ejército civil de la Nación capaz de enfrentar a todas las fuerzas de la tierra” (Discurso del Gral. Perón, 1º de Mayo de 1952).
“… yo me inclino reverente frente al trabajador que levanta y lleva la bandera de la nacionalidad en los hechos de todos los días; que levanta y lleva la bandera en los momentos cruciales de la historia del país; que levanta y lleva la bandera que ha de marcar en los siglos, la determinación de los hombres humildes y de trabajo de la Patria.” (Discurso del Gral. Perón el 1 de Mayo de 1955).
“Hoy en el día de los trabajadores, debemos juramentarnos todos para vencer caiga quien caiga y cueste lo que cueste” (Discurso del Gral. Perón, 1 de Mayo de 1953).

ESTAMOS PARA HACER CUMPLIR LAS DECISIONES DEL PUEBLO
Dijo el Gral Perón el 1« de Mayo de 1955: “He dicho ya muchas veces que el gobierno no tiene otro soberano que el pueblo; he dicho muchas veces que cuando el pueblo se equivoque, el gobierno se va a equivocar con él. Y he dicho también que nosotros, como gobierno, no estamos para discutir las decisiones del pueblo, sino para hacerlas cumplir al pie de la letra.”

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