Mar del Plata. La Ciudad Feliz. O Mardel. O el lugar donde siempre se vive con alegría. Edificios altos. Lindo mar. Un vientito que se pasea por sus calles. Y muchos negocios. Y alfajores Havanna. Mar del Plata. O la Ciudad Feliz…
Pero aquí, en Mardel, un seis de diciembre de 1971 fue asesinada la estudiante Silvia Filler. Por un comando del CNU. Y el subcomisario Juan Carlos Montoya, al frente de sus huestes, torturaba con total impunidad. Y el médico de Tribunales, Carlos Rodolfo Maragoto, perito “especialista en detenidos peligrosos”, sostenía que los “supuestos torturados” no hacían más que inventarse sus tormentos. A pesar de que la Federación Argentina de Psiquiatras declaró públicamente que “no compartimos la conducta ético gremial del doctor Maragoto”. Y también estaba el comisario Trevisan con sus actitudes prepotentes. Dicen que era el terror de la ciudad. El comisario Trevisan es actualmente titular de la Brigada de Investigaciones de la Cuarta Unidad Regional (Mar del Plata).
En los últimos tres años de la dictadura militar, son varios
los nombres de los torturados que todavía esperan que la justicia se expida (continúa abierta la causa seguida por las víctimas: “Apremios ilegales”). Aquí recordamos algunos de esos nombres Daniel Roque Armengol; María Cristina Bonfilio; Osvaldo Alfredo Lenti; Beatriz María Quiroga; Jorge Santiago Criado; Alfredo Ruscio; Rolando Jeckel (la Aeronáutica lo entregó a la policía; fue torturado sin que los “aviadores” dijeran nada… Jeckel era soldado del arma); José María Cartas, secretario general de la seccional marpiatense de AOMA; Silvio Migliera y Neris González.
Después del 25 de mayo de 1973, la policía de Mar del Plata (aunque algunas versiones señalan que fueron los de la Federal) detiene y tortura al militante peronista José Rosemberg.
Pero ahora entran en juego los mismos elementos que asesinaron a la estudiante Silvia Filler. Es decir, los personeros del CNU (el tristemente célebre Juan Carlos Gómez, hijo del burócrata que maneja al sindicato gastronómico de Mar del Plata). Y los de la Alianza Libertadora Nacionalista. Y los
del Comando de Organización. Que colaboran estrechamente con la policía. Que delatan. Que salen en sus coches a “cazar comunistas”. Contando con el apoyo de “la superioridad”, estos tipos hacen y deshacen en Mar del Plata. En la Ciudad Feliz. En Mardel que le dicen…
¿Y por qué tienen tanto poder? Para contestar la pregunta, conviene empezar a contar los detalles íntimos, las trenzas, las ansias de poder, el mundo de la burocracia sindical.

ASI COMIENZA El CUENTO
El 22 de mayo de 1973, el plenario general de delegados de organizaciones adheridas a la Regional Mar del Plata de la CGT eligió, en medio de tenso clima (según apuntan las crónicas periodísticas) a Marcelino Mansilla, de la Unión Obrera de la Construcción, como titular de la Regional Marpiatense. Estuvo ausente en ese plenario el hasta ese momento secretario general de la CGT marpiatense, y secretario general de FOETRA, seccional Mar del Plata, Jorge Nelson Rizzo.
La mesa de la CGT marpiatense quedó constituida asi: secretario general, Marcelino Mansilla; secretario adjunto, Nicasio Astrada (metalúrgico); secretario de organización, Roberto Comaschi (petroleros); secretario de finanzas, Norberto Ferrari (gastronómicos); prosecretario de finanzas, José Durante (ATE); secretario de prensa, Juan Rogic (textiles), y secretario de actas, Pedro Griffo (sanidad).
De Mansilla se habló bastante en su oportunidad (fue muerto a balazos por un comando de las FAP en la primavera del año pasado). Puede decirse, para resumir, que se trataba de un burócrata sólidamente establecido en la ciudad, con muy buenas relaciones con el CNU. El bloque de concejales del Frejuli de Mar del Plata, lo calificó como “un heredero renegado del traidor Coria”. Era dueño de varios cabarets donde explotaba el negocio de la prostitución.
La desaparición de Mansilla infunde bastante miedo al resto de sus compañeros, integrantes de la mesa directiva de la Regional de Mar del Plata. Y son muchos los que tratan de borrarse, aunque sea por un tiempito. Además, la puja entre los que responden a Miguel y los que responden a la línea ruccista ya estaba desatada hacía tiempo.
Así que la CGT es “normalizada” mediante los buenos oficios de Otto Calace, que pone al frente de la CGT al petrolero Roberto Comaschi. Los disconformes, se alinean en las 62, y allí se queda Nelson Rizzo, el de FOETRA.
Los dos sindicatos más importantes de Mar del Plata (el SOIP, que agrupa a los trabajadores del pescado, y la Construcción) se ubican en posiciones diferentes. El SOIP, cuyo secretario general es Abdul Saravia, se alinea en las 62, mientras que la Construcción es puntal de la CGT.
Después del 25 de mayo, la CGT de Mar del Plata es manejada totalmente por el CNU. Gustavo Demarchi, Ernesto Piantoni, Jorge Oscar Aguilera, son los ideólogos de la burocracia cegetista. Debemos recordar que Piantoni es, según todas las pruebas reunidas en su momento, uno de los autores materiales del asesinato de Silvia Filler. Estos individuos son los que dirigen las operaciones que llevan a cabo
el máximo jerarca de la Regional, Marischi, y el capo de la Construcción, Vasco n c e 1 o s. Junto al SUPE y a la Construcción, están —dentro de la CGT— otros gremios de menor peso en Mar del Plata, pero con una gran infraestructura económica, como la UOM y la UTGRA, Unión de Trabajadores Gastronómicos de la República Argentina. Un detalle para retener: la UOM marpiatense, que maneja Nicasio Astrada, está distanciada del vandorismo (las 62 responden a Miguel).
El secretario de las 62 es un municipal, Irazoqui; el adjunto, Abdul Saravia, ya dijimos que pertenece al gremio más poderoso de Mar del Plata: el SOIP. También SUTIAGA, FOECYT y Prensa pertenecen a las 62.
Un activista del SOIP decía a los enviados de El Peronista que la mejor explicación para entender por qué los universitarios del CNU dominan la CGT marpiatense, radica en el hecho de que “esta ciudad es eminentemente una ciudad de clase media. Aquí, la actividad política pasa por la Universidad”. Su afirmación tiene mucho de verdad, aunque no alcance a explicar totalmente el fenómeno. Es indudable que fuera del SOIP y Construcción el resto de los gremios no permite, por su poco peso numérico, la consolidación de fuertes corrientes antiburocráticas.
—En Construcción de cosa está muy fea —comentó a estos enviados un obrero desocupado. El famoso fondo de desempleo hace que las empresas nos echen cuando se les da la gana. Al menor asomo de activismo, chau, te rajan…
Cerca de seis mil obreros trabajan en la Construcción (al menos teóricamente, porque hay permanentemente un montón de desocupados, que deben deambular de obra en obra). Las empresas, en combinación con el sindicato, confeccionan las listas de los obreros que pueden trabajar. La Construcción, bastión de la CGT, destina parte de sus ingresos a financiar a los muchos matones que custodian día y noche el edificio que los cegetistas tienen en la calle Catamarca. Que cobran muy buenos sueldos, por supuesto.
Semanas atrás (y ésto viene a cuento por lo que decimos
más arriba), los guardaespaldas de la CGT, con un señor apellidado Nicolella dirigiéndolos con una escopeta Itaka en la mano, se enfrentaron por error, con una patrulla policial que, vestida de civil, atinó a pasar frente al local de la calle Catamarca. Uno de los policías, notando un movimiento .sospechoso, dio la voz de alarma. Y ahí comenzó la cosa: el tiroteo duró dos horas. Los matones de la CGT confundieron a la patrulla con un grupo de las 62. Y recién abandonaron el local cuando vieron que eran superados por las fuerzas enemigas. Nicolella, que tiene antecedentes como guardaespaldas del secretario general del SUPE, Ibáñez, huyó por los fondos llevándose dos Itakas…
Por los muchachos de Nicolella cuentan con el respaldo de los CNU, el Comando de Organización y la Alianza. Que han pintado el centro de la ciudad (sólo el centro) con leyendas que atacan a monseñor Pironio tildándolo de “montonero”. Que acusan al ministro de Educación, Baldrich, de “traidor al peronismo”. Que, todavía en voz baja, empiezan a cuestionar la política de Victorio Calabró. El Peronista registró fotográficamente varias de estas leyendas. Que, además, están firmadas. Se sabe que los aliancistas, CNU y C. de O. han salido en grupo para borrar las pintadas en donde se acusa a Villar y Margaride como “torturadores y asesinos”. Los aliancistas han calificado a estos dos señores como “machos peronistas”.
En los últimos tiempos se acentuó el “trabajo” de los aliancistas. Así es como, s i n ningún problema, los de la Alianza detienen a cualquier militante por simple “sospecha”. Un caso reciente ilustra cabalmene lo que estamos diciendo: en los últimos días de abril, un grupo de la ALN secuestra en pleno centro a un estudiante de la Facultad de Derecho (los estudiantes mantenían ocupada la Facultad), lo golpean, y lo llevan hasta la seccional primera de la policía. Allí, el comisario Walter Steffanini, tras identificarlo e interrogarlo, lo deja en libertad. Le dice al estudiante, además, que tiene orden de la superioridad para dejar actual libremente a los aliancistas. Según lo que contó el estudiante, el comisario Steffanini le comentó, también, que debía acudir ante cualquier denuncia formulada por los de la Alianza
Estudiantes consultados por El Peronista acusaron como inspirador directo de todos estos ataques a Farías B. Omar, de la ALN, aparentemente uno de los jefecitos. También acusaron a Héctor Intrierí, del Comando de Organización.

¿ATACARAN A DON VICTORIO?
En estos momentos, los grupos de la derecha están muy enojados con Calabró (atacan a su ministro, Baldrich). La razón tiene que ver con la designación del rector de la Universidad Provincial. Los grupos de la derecha intentan colocar a uno de sus hombres al frente de la Universidad. El interventor Arrighi, que jugaba para ellos, ya no corre más. Desesperados, acusan a Baldrich ya monseñor Pironio de ser los causantes de la situación. Por eso escriben en las paredes que Pironio es montonero, y que Baldrich es un traidor a Perón.
Como son más papistas que el Papa, ahora empiezan a criticar a Calabró. No lo dicen públicamente, pero en voz baja ya están preanunciando el anatema: Calabró está jugando para él. Empiezan a sentirse traicionados .
Por eso no extraña que semanas atrás, la CGT, conjuntamente con el CNU, el C. de O, y la Alianza, publicaran una solicitada donde acusan a monseñor Pironio y al ministro de Educación, Alberto Baldrich, de “avalar con su silencio el accionar de bandas marxistas que a punta de pistola pretenden imponer su ideología”. En la misma solicitada, expresan su adhesión a la gestión del ex interventor en la Universidad Provincial, José Pedro Arrighi, y se solidarizan con el doctor Jorge Oscar Aguilera, que ellos habían propuesto como decano en la Facultad de Derecho. A los pocos días de publicarse esta solicitada, el general Perón se comunicó telefónicamente con la Curia local, y se interesó por la situación haciendo llegar expresos saludos para monseñor Pironio.
Mar del Plata. La Ciudad Feliz. O Mardel. O el lugar donde siempre se vive con alegría. Edificios altos…
Fue aquí que dos semanas atrás, la policía y el CNU allanaron el estudio del diputado peronista Miguel Ángel Zabala Rodríguez, violando su fuero parlamentario. El CNU, la ALN, y el C. de O., están dispuestos a no perder Mar del Plata. Aunque tengan que enfrentar al mismo Calabró, sostienen algunos. La CGT marplatense, totalmente dominada por estos grupos, hasta se da el lujo de criticar a la CGE. Un documento dado a conocer la semana pasada por la CGT, dice en un párrafo destacado: “Es importante destacar que mientras el sector obrero (CGT), ha venido y sigue cumliendo fielmente dicho compromiso como cuenta de sacrificio que aporta en forma conciente, al no exigir mayores aumentos de salarios, en cambio una gran parte de emprerios y comerciantes (CGE), divorciados de la realidad argentina y verdaderos enemigos del pueblo, realizan una permanente PRACTICA DESLEAL, en abierta contraposición a lo que se han comprometido a cumplir, y con una voracidad propia de rapaces se han lanzado a crear un verdadero cuadro de angustias en contra del pueblo”.
¿En qué negocio andarán los burócratas de la CGT marplatense? Mientras tanto, la ciudad feliz está bajo la protección del CNU, Alianza y Comando de Organización.

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