ENTRE LOS NUMEROSOS proyectos de ley que, por presiones de Encolada y los legisladores «ortodoxos», se encuentran demorados en la Cámara, se destacan fundamentalmente, porque representan una reivindicación histórica del pueblo de Santa Cruz y de la Argentina, en tanto significa la recuperación de la soberanía nacional en una provincia expoliada históricamente por los ingleses y recientemente por las «aves de paso» de la dictadura, la expropiación de los latifundios de la Corona Británica.
Cepernic eleva a la legislatura provincial, en julio de 1973, el proyecto de expropiación de 650 mil hectáreas pertenecientes a «The sheep farming compony» y a la «Pardo Dorwing Ganadera S.A.», denominada hasta hace poco «San Julián sheep farming compon y limited». La primera de las compañías, dueña del grupo de estancias «El Candor», en Rio Gallegos. La segunda, de las estancias «Pardo Darwin» y «Coronel», amas en la zona de San Julián.
Las «Pardo Darwin» y «Coronel», están, por ejemplo, ubicadas en su total extensión en la Zona de Seguridad de Fronteras. Lindan con los campos que, las mismas compañías tienen aún en Chile, por lo que el contrabando de hacienda se realiza sin el más mínimo problema. La estancia «Coronel», tiene la mayor parte de sus tierras también en Zona de Seguridad.
En los primeros gobiernos de Perón, se obligó a la «Waldrans and Wood», que es la administración del complejo de estancias «Cóndor» de la Corona Británica, a instalar sus oficinas en Rio Gallegos levantándolas de Chile, dónde se encontraban. Apenas subió la «revolución fusiladora», la compañía inglesa, nuevamente a sus anchas, sacó sus oficinas de territorio argentino.
Esto parece no ser comprendido por los «ortodoxos» de la legislatura que, con Encalada a la cabeza, se dedicaron a poner trabas al proyecto revolucionario, ostaculizando a las comisiones que estudian la ley. Alguno de los legisladores de la «patria vandorista», llegaron a tildar de izquierdista al proyecto. No deben recordar que, inclusive durante el gobierno de proyectó expropiar tres establecimientos por tener parte de sus linderos en la zona de seguridad argentina.
Como era de esperar y suele ocurrir, el imperialismo jugó hábilmente con las demoras impuestas por Encalada: recientemente la JP de Santa Cruz y la Regional VII, denunciaron que 150.000 hectáreas de la «Pardo Darwin Ganadera S.A.» fueron vendidas, fraccionadas, a poderosos oligarcas argentinos que nada tienen que ver con la actividad ganadera. Pero si tienen mucho «dinero negro» para limpiar.
Por eso, explican los compañeros, es claro que todavía la tierra no es de quien la trabaja. Sino de quien la negocia. Nuevamente los trabajadores ven que los únicos intereses postergados son los suyos, porque ven que se les niega la oportunidad de comenzar la tierra de su patria para su patria. Es decir, para el
crecimiento de una provincia y de una Nación cuyo pueblo optó por la Liberación.
Otro de los proyectos impulsados por Cepemic, fue celebrar un convenio con la administración liquidadora de la quiebra Swift, de la Plata S.A.. para poder habilitar sus plantas frigoríficas en Rio Gallegos, San Julián y Santa Cruz. Esta posibilidad, significaría dar trabajo a más de 500 obreros santacruceños que asisten impotentes a la falta de fuentes de trabajo. Es decir, la oposición de Encalada y «sus leales», impide que más de dos mil personas puedan vivir con decoro; puedan comer, mínimamente, una vez por dio. Estos son los «hechos vandoristas». Asi actúan los que se proclaman «verticales a Perón».
Lo cierto es que todas estas trabas impuestas al gobierno provincial y popular, hacen que Santa Cruz aún no salga de su postergación. Y para que esto se comprenda en toda su magnitud, basta aclarar que esa provincia es la principal productora de recursos no renovables (gas, minería, petróleo) y renovables: agrícola-ganadera; pesca. Con un litoral marítimo de más de 1.000 kilómetros de una riqueza increíble, sin aprovechar, Santa Cruz es también proveedora de 30 millones de kilogramos de lana sucia que anualmente se envían a Buenos Aires: más de la que puede industrializar el país. Sin embargo, Santa Cruz no tiene un solo obrero textil. Tanto el pueblo como el gobierno, saben que la posibilidad de radicación de plantas industríales, rentables y que den trabajo estable a ese 10% de desocupación que Santa Cruz padece luego de los exitosos gobiernos de la dictadura, es la electrificación del rio Santa Cruz. Obra que fue prevista en el segundo Plan Quinquenal de la primera época de gobierno peronista.
Por supuesto, dejada de lado por ros restantes gobiernos patriotas. Someramente explicado, el complejo hidroeléctrico del rio Santa Cruz generaría una potencia hidroeléctrica similar a la de tres Chocónos. En la parte de riego, satisfacerla las necesidades de 1.000 hectáreas. Sería, por último, un extraordinario aporte para la nación porque se establecería un sistema eléctrico integrado por las obras del Santa Cruz, Dique Ameghino, Futaleufú y El Chocan, lo que sería asegurar para la Argentina, la solución del problema energético.
Desde antes de asumir como gobernador, Cepernic se ha movilizado en procura de la realización de la ambiciosa obra.
Mientras tanto. Encalada no sólo ha saboteado el proyecto sino que, con sus actitudes trenzeras y oportunistas, intenta jaquear permanentemente la obra de Cepernic.
Esto es sólo parte de lo mucho que se propone realizar el gobierno popular santacruceño. Y para e/lo, como dicen los compañeros, habrá que sacar del medio los obstáculos. Representados, claramente, por el proyecto personal, vandorista y traidor de Encalada y sus matones.

Tags: ,