El informe que transcribimos proporciona una radiografía política de la Provincia de Tucumán; agradecemos al compañero que lo hizo llegar a la Redacción y lo damos a conocer (en su aspecto descriptivo), entendiendo que los datos incluidos ayudan a comprender el proceso socio-político de una de las zonas del norte argentino más castigadas a nivel social.

Aclaración previa:
El presente Informe debe por fuerza recurrir a la personalización de los actores del proceso político, toda vez que la realidad provinciana no se compagina exactamente con los grandes lineamientos existentes en el orden nacional, asumiendo el desarrollo de los hechos caracteres peculiares que exigen esta metodología.
Antecedentes y encuadramiento general de la situación
Debe tenerse especialmente en cuenta la situación de la provincia de Tucumán, cuya realidad inmediata se sumerge en la más cruda política antipopular que haya practicado la Revolución Argentina. En efecto, desde 1966 en adelante se produce —con el pretexto de paliar la crisis azucarera— el cierre de once ingenios azucareros en condiciones críticas de producción y ante el fantasma de la superproducción que eche abajo los precios en el mercado interno, según las normas de la economía liberal impuesta por Onganía. La consecuencia inmediata la constituye la desocupación masiva, el éxodo de miles de familias hacia Buenos Aires, la miseria colectiva, el hambre, infraconsumo, morbilidad infantil, deserción escolar, etc. Tucumán perdió en el lapso 1966/69 el 30% de su producto bruto, el 20% de su mano de obra y sufrió un colapso financiero que afectó lógicamente a todos los estamentos de la vida económica provincial y a todas sus clases sociales, excluida la casta oligárquica-azucarera y los especuladores de la crisis que crecen como hongos en esos momentos (usureros, tratantes de blancas, quinieleros clandestinos, prestamistas disfrazados de financieras honorables, etc.). Esta apretada síntesis sirve como antecedente para valorar la conducta de los hombres encargados de conducir al Movimiento Nacional Peronista, a partir de 1971.

  • antecedentes de la organización partidaria en la provincia
  • La reorganización partidaria fue encargada en la provincia de Tucumán al actual gobernador de la misma, señor Amado Ñ. Juri por el entonces Delegado Personal del General Perón Daniel Paladino, con el cargo de Delegado Reorganizador del Partido Justicialista. En ese momento la autoridad nacional del Partido —el régimen ya había convocado al proceso electoral— invitaba a la unión de todos los peronistas en una lógica tentativa de fortalecer al Movimiento disperso después de tantos anos de marginación de la práctica política electoral. Esta actitud fue interpretada por el Delegado reorganizador como un mandato para unir a todos los neoperonistas, circunstancia que cumplió en detrimento de los luchadores del movimiento desde 1955 en adelante y en especial a los hombres de lucha, quienes militaron activamente en la defensa de los intereses de los trabajadores del azúcar que soportaron y combatieron la política de los cierres de fábricas. La unión de los neo peronistas, es decir hombres que ya habían traicionado a Perón, generó la existencia de dos tendencias claramente definidas dentro del Movimiento. Por una parte la vieja dirigencia que retornaba a subirse al carro electoral para la restauración de sus privilegios perdidos en el año 1955. Por el otro lado se núcleo la dirigencia joven, protagonista de los únicos conatos de resistencia a la Revolución Argentina, aún antes que el Cordobazo, cuando la diptadura aún no había sufrido el desgaste que hace eclosión en la ciudad de Córdoba en 1969. La desigualdad de esta segunda tendencia agrupada en la denominada Coordinadora de Actividades Peronistas resulta notoria toda vez que la llave del proceso oficial la tenía Amado Juri y el control absoluto de la maquinaria partidaria puesta en funciones con finalidad estrictamente electoral. A ello debe sumarse la falta de apoyo económico de este sector integrado con jóvenes y ex dirigentes azucareros que surgieron de la lucha inclaudicabie. Entre estos hombres merece citarse especialmente Ernesto Andina Lizárraga, como expresión de un activismo intenso al servicio de las luchas populares y de la permanencia de los símbolos del peronismo, cuando toda la dirigencia de hov callaba. Entre los dirigenes azucareros debe citarse a Benito Romano y Afilio Santillán como sus mejores exponentes.
    Así las cosas la consulta electoral interna dio cifras terminantes en favor de la vieja dirigencia y por consecuencia ésta logró total control del Partido, que ya detentaban en el momento de esta consulta. De allí en más la pugna se hizo enconada y culminó con la elección de las candidaturas, donde un congreso provincial partidario, controlado por la conducción oficial impuso las candidaturas con total prescindencia de la gente combativa nucleada en la Coordinadora Peronista. Incluso, aduciendo “órdenes superiores” llegó a incluir en las listas a hombres no solamente ajenos al Movimiento Peronista, como el Licenciado Imbaud, dos veces funcionario de la Revolución Argentina, sino a personajes como Eduardo Paz, conocido por su vocación de servicio a la oligarquía azucarera de la que forma parte por familia e intereses.
    La Coordinadora Peronista decide —por motivos explicables en su situación— sostener la fórmula Cámpora-Solano Lima, pero sale con sigla propia para gobernador y autoridades provinciales. Este error táctico la margina por completo de la escena política y del funcionamiento de la maquinaria administrativa provincial después de las elecciones.

  • Situación de la Juventud Peronista
  • La existencia de la Juventud Peronista en Tucumán está señalada por los años de militancia y lucha en contra de la dictadura, destacándose en esa faz combativa el compañero Ernesto Andina Lizárraga, sin desmerecer a muchos otros compañeros que sufrieron el rigor de la represión.
    Planteada la cuestión interna en el seno del movimiento la Juventud Peronista se identificó con la Coordinadora Peronista pasando a integrar este nucleamiento, que a pesar de su desventaja numérica contaba con una muy superior capacidad de movilización. Esta actitud determinó a los dirigentes que detentaban la conducción oficial pretender contrarrestar la presencia juvenil y activa de la Juventud Peronista tradicional y para ello utilizaron un seudo congreso normalizador de la Juventud Peronista. El grueso de esta gente provenía del grupo denominado FANET universitario y que respondía a la denominada Mesa para el Trasvasamiento Generacional comandada por Alvarez y Grabois. Formalmente coexistieron dos Juventudes Peronistas, una respondiendo a la Coordinadora Peronista y otra a la conducción oficial del Movimiento o del Partido Justicialista en Tucumán. La una expresión de las juventudes de los ingenios cerrados del interior de la provincia y la otra expresión de un grupo universitario elitista y sectario. El desenlace posterior del movimiento y el proceso eleccionario premiaron esta actitud de la seudo Juventud Peronista con cargos que van desde el Diputado Nacional Antonio Guerrero, hasta cargos en asesorías y ministerios, concejales y cuanta función les fue posible obtener. Son fieles apovos del actúal régimen provincial al cual piensan heredar, o sea no disputar la conducción del movimiento sino coparla desde adentro sigilosamente. Para nadie que haya vivido en Tucumán en los últimos dieciocho años el nombre de Juventud Peronista puede estar divorciado de amenes la sostuvieran con su esfuerzo y sacrificio durante toda la proscripción.
    Actualmente la Juventud Peronista ha retomado la independencia y su 5º Zona responde a la conducción nacional de la JP, en todos los lineamientos políticos, por lo que está llamada a trabajar eficazmente para agrupar al peronismo auténtico hoy desplazado de la conducción y gobierno.
    Cabe señalar finalmente que la militancia de la JP no se encuentra vinculada a ningún organismo gobernante ni responde a persona alguna del gobierno de Juri, habiendo desempeñado eficaz tarea en las recientes ocupaciones de empresas y lugares de trabajo.

  • Caracterización del equipo gobernante
  • A fin de dar una imagen lo más aproximada de la realidad será necesario recurrir a la expresión de nombres propios, pues en la realidad provinciana suelen las determinaciones personales incidir más hondamente que la existencia de un grupo o una generación.
    a) Equipo del gobernador Amado Nicomedes Juri. Puede decirse que el actual gobernador de la provincia es un típico exponente de un estamento medio. En su pasado como hombre del Movimiento Peronista alcanzó solamente a ser Jefe de Policía bajo la gobernación de Fernando Riera, de quien es cuñado. Durante las luchas y crisis azucarera acaecidas y agudizadas a partir de 1966 estuvo ausente, sin que su protesta se haya hecho pública de ninguna forma, aún siendo hombre del interior de la provincia, de la localidad de Bella Vista, precisamente afectada por el manejo nefasto de la Cía. Azucarera Bella Vista. Expresa con exactitud su origen social y económico de cañero independiente caracterizado, como toda capa media, por una conciencia alejada y aséptica de las necesidades populares. Esa mentalidad se la da una holgura económica derivada de ser productor de caña, máxime en este caso, con una finca de cinco mil surcos que le redunda pingüe beneficio sean cuáles fuesen las resultas de la zafra azucarera. En la provincia existen más de 20.000 cañeros independientes que forman el corazón de la clase media, con fuerte tendencia al estatus social y al ascenso económico, aunque sin rozar el ámbito cerrado de los dueños de ingenios y sus familias. Baste decir que el 80% de estos productores viven en la ciudad, son profesionales o comerciantes y además “tienen caña”. El gobernador refleja esa conciencia y aunque se lo conoce como viejo peronista nadie recuerda haberlo visto al frente de un proceso de resistencia a la política de cierre de ingenios, aún cuando los intereses de este sector también se vieron seriamente dañados. La cupificación por hectárea eliminó a los pequeños productores con menos de 1.000 surcos determinando que sean los más grandes los que adquieran esas pequeñas tierras a precio vil. La candidatura del actual gobernante la preparó él mismo, siendo Delegado Reorganizador del Partido Justicialista de Tucumán nombrado por Daniel Paladino. Su imposición tiene mucho que ver con su parentesco con el ex gobernador y ex miembro del Consejo Superior del Partido Justicialista, Fernando Riera, que también es cañero independiente, pero figura popular y sensiblera, expresiva del peronismo que finiquitó su accionar en setiembre de 1955. Es de todos conocida la incapacidad del gobernador, al punto de que circulan cuentos y chistes sobre este particular. La única habilidad que tiene es su viveza para armar trenzas y demás vicios de la politiquería provinciana. Políticamente se define como “ortodoxo”, detrás de lo cual no hay más que pobreza conceptual y doctrinaría, lo cual resaltó en conferencias de prensa y televisión aún antes de las elecciones, donde era sometido a las burlas de los panelistas. En fin, sirve de puente para la influencia de la oligarquía azucarera, que en estos momentos tienen en el equipo gobernante de Tucumán sus mejores expositores y defensores, siendo sensible además a las sugerencias de Eduardo Paz, conservador popular elector del FREJULI como Senador Nacional.
    b) El caso del Senador Dardo Molina. Este personaje en cuyas manos y decisión han caído gran parte de los destinos gubernativos de esta provincia, por su carácter de presidente del Senado, es el vicegobernador. Ha concentrado el mayor poder político dentro del elenco gobernante, al punto de que el gobernador Juri no decide nada importante concerniente al ámbito provincial que no haya pasado por su filtro. De viejo origen nacionalista también estuvo ausente de la crisis de 1966. Es abogado de empresas patronales y cañeros y experto en presentar recibos en blanco en los juicios laborales. Actualmente tiene entre otras misiones dar cobertura a los negociados del gobierno anterior, de carácter neo-peronista. Es pieza clave para tapar los desfalcos a la provincia por parte del gobernador profesor Sarrulle y su ministro Torres, con quien los une una común militancia nacionalista. El hombre de engarce para esta maniobra, ex diputado nacional neo-peronista y ex funcionario del gobierno de Sarrulle, contador Eduardo Tenreyro ha sido designado actualmente Asesor Económico del gobernador. Siendo ministro de Economía del gobierno anterior fue obligado a renunciar por la denuncia de un pasquín sobre negociados de tierras en Taco Ralo, donde mediante una maniobra se pretendía despojar a más de cien campesinos de sus tierras. Esto con la complicidad del tal Canosa Serafini, el hombre que enseñó a los tucumanos a robar, lo cual es mucho decir. Dardo Molina integra junto con Adrián Araujo, actual presidente de la Corte Suprema de Justicia, Odilón Nieva, miembro de la misma Corte y Jesús Santos, actual Jefe de Policía de la Provincia, un grupo de abogados especialistas en la defensa de delincuentes comunes. Jamás se sabe que hayan defendido a un preso político y menos si estaba acusado de subversión. Han digitado los nombramientos en la Justicia y a la posición de Araujo se debe la permanencia en la Corte Suprema de un hombre de la Corte anterior, Fernando López de Zavalía, hombre trabajador y muy capaz en Derecho, pero autor de la modificación de toda la jurisprudencia laboral existente en el país en contra de los obreros. Finalmente cabe recordar, para ubicar la estrategia de que se vale Dardo Molina, que, creó una especie de símil del Comando Tecnológico Peronista comandado por Licastro en .el orden nacional, dándole el mismo nombre inclusive. Por los resultados puede advertirse que la única finalidad del tal Comando Tecnológico fue la de reunir a los amigos, especialistas en distintos temas, economía, salud pública, folklore, en fin, de todo, para que estén en primera fila a la hora del reparto de los cargos de la administración provincial y como una forma de poner a gente de su confianza en todos los puestos claves. Terminado el reparto de cargos, llenadas las vocalías de los bancos, etc. terminó la función del famoso Comando, que no resultó otra cosa que un comando para asaltar el presupuesto.
    Esta situación permite afirmar que —detrás de la ineptitud del gobernador Juri— se encuentra la picardía de quien aspira a ser su sucesor y que realmente controla el mayor grado de poder dentro de la administración. La consecuencia inmediata es la inexistencia, hasta este momento, de comisión especial alguna —salvo la de diputados y que ha implicado pérdidas de sumarios y causas por delitos comunes incoadas a los “amigos”— tendiente a indagar las maniobras groseramente delictuosas de los funcionarios anteriores, a pesar de haber sido declamada esta campaña moralizadora que nunca se cumplió. Cabe señalar que la Policía Provincial, refugio de malhechores, torturadores, rufianes y coimeros, salvo el “traslado” de algunos de los más prominentes, se mantiene exactamente igual.

  • Universidad Nacional de Tucumán
  • El rector es el profesor Heredia, hombre que cumplía esas funciones en el año 1955, por lo que su nombramiento constituye una reivindicación cuya finalidad se agota en sí misma, pues es un hombre que por su edad y estado de salud se encuentra imposibilitado de desempeñarse en ese cargo. Rodeado de gente de su generación, todos los decanatos han sido llenados con hombres viejos —salvo Arquitectura— sin posibilidades de comunicación con la juventud. En la Facultad de Derecho se reincorporaron a los antiguos cargos 19 profesores separados en 1955. Resalta a la legua el resultado de la generación intelectual que acompañó al peronismo hasta 1955 cuando se observa el nivel de competencia de estos reincorporados. Su mentalidad no avanzó un centímetro y resulta imposible pensar en cambios acordes con las exigencias de una Universidad al servicio del pueblo y de la liberación, por más que el rector lo proclame sinceramente y a boca llena. Con los hombres de 1955 no se puede pretender liberación de ninguna especie. Es una generación que ha dado todo de sí en el momento y que ha sufrido la contradicción del proceso que condujo a la caída del primer gobierno peronista. De allí que por más buenas intenciones que tenga el señor rector no está en condiciones materiales y humanas de transformar a la Universidad Nacional de Tucumán en la herramienta puesta al servicio de la liberación nacional.

  • Panorama gremial
  • La división existente en la Regional de la C.G.T. resulta ficticia, ya que no guarda origen en desavenencias de tipo ideológico o político; es una división de entrecasa de bajo nivel. La CGT denominada disidente congrega gremios como Sociedad de Empleados de Comercio o Luz y Fuerza, cuyos dirigentes han sido notorios participacionistas y ex funcionarios de la dictadura militar. Por el lado de la CGT llamada oficialista tampoco puede rescatarse una posición correcta y más bien sus desavenencias con el gobernador tienen sabor a pretensiones de llegar a ocupar cargos. Terminarán por unirse aceptando la normalización de la central obrera y es difícil que de su secretariado surjan elementos que la tornen apta para oponerse a la burocracia sindical porteña. La única alternativa positiva puede depararla la FOTIA que está en manos de gente de una sólida posición política y revolucionaria, dentro del marco de acatamiento a la estrategia del general Perón.

  • Problema gremial-azucarero: FOTIA
  • Por todo lo detallado puede extraerse la conclusión de que el panorama político general de la provincia es desolador, y lamentablemente sucede así. No obstante debe exceptuarse una situación que, delimitada en sus alcances precisos, puede deparar una ocasión de lucha y trabajo de contenido revolucionario. Ese es el caso de la FOTIA, liderada por Atilio Santillán y Benito Romano, dos dirigentes de máxima importancia que han recuperado a la Federación otrora poderosa y sometida a un bandidaje por parte de las autoridades democris-tianas anteriores. La capacidad de estos dos hombres puede ser la tónica de un nuevo proceso que aglutine a la gente con vocación de lucha y con incidencia difícil de evaluar sobre el resto del panorama gremial.
    La FOTIA tiene enemigos naturales y entre ellos el más importante lo constituyen los intereses industriales azucareros que pretenden transformar la industria tucumana, que ellos mismos llevaron a la crisis, en tina industria rentable a costa del sacrificio de la clase obrera. Otro puede ser la incorporación de tecnología nueva, tanto al proceso productivo como fabril, y que determinará que el fantasma de la desocupación sea otra vez el flagelo de la provincia y de sus trabajadores del azúcar. Tanto al actual gobierno provincial como los intereses industriales verían con agrado una FOTIA que participe del “acuerdo o tregua social”, que no amenace con su lucha por mejores espectativas ni recurra a movimientos de fuerza. La cuestión se centra en estos momentos en C.O.N.A.S.A., que es la compañía nacional arrendataria de cinco ingenios en quiebra o proceso de liquidación. El interés de la FOTIA consiste en participar efectivamente del control de dicha empresa, como asimismo que su patrimonio alcance a la propiedad de los bienes de tierras y capital de sus ingenios integrantes. Se conseguiría con este procedimiento intervenir en el proceso productivo y evitar las distorsiones que crea el actual sistema libre-empresista solapado, a la vez que la rentabilidad de la Compañía permitiría proyectar planes de mejoramiento técnico, social, educativo, cultural, etc., para su área de influencia. Incluso permitiría planificar la producción de los inmensos feudos de las compañías azucareras expropiadas, a fin de controlar la desocupación que se advierte como inminente. No obstante las posibilidades de la FOTIA de alcanzar en estos momentos el cumplimiento de éstas y otras metas de su trabajo social, están libradas casi exclusivametne al trabajo de sus dirigentes, que no cuentan con otros recursos. Una FOTIA independiente atenta además contra la proyección de la experiencia del norte, capitalismo eficiente y voraz, donde su máximo directivo Dr. Blaquier, guarda contacto estrecho con el ministro Gelbard, e incluso es uno de los que financiaron la campaña electoral de Cámpora.
    Hasta este momento la FOTIA ha librado batallas Internas y tiene asegurada la personería gremial. Resta encarar un plan de trabajo armónico para convertirla en un elemento de suma importancia para el futuro económico de la provincia.