P. y L. — ¿A quién pertenece la mayoría de los capitales de La Cantábrica?
— Actualmente, desde que acudió en su ayuda en el año 1972 el Banco Nacional de Desarrollo, esta institución tiene el 63 % de las acciones, el recto pertenece a capitales privados nacionales.

P. y L. — ¿Cuáles fueron los orígenes y el desarrollo de La Cantábrica?
— Fundada en el año 1902, La Cantábrica es la pionera de la industria siderúrgica argentina. Se traslada de Barracas a Haedo —donde se halla ahora— en el año 1942 e instala los primeros hornos Siemens-Martin para la producción de acero en lingotes; también trenes laminadores a vapor para transformar los aceros en distintos perfiles. Esa fue y es la principal actividad de la empresa. Se han instalado luego los talleres de máquinas agrícolas, fundición, mecánica, parque de materia prima, etcétera. Alcanza en el año 1959-60 a tener el máximo personal: 5.000 obreros y empleados. Marca también ese año el comienzo de una larga y profunda crisis que aún perdura, motivada por diversas causas, entre ellas la coyuntura económica nacional, la deficiente dirección técnica-administrativa y el retiro paulatino de tradicionales y poderosos capitalistas privados, que veían peligrar su negocio. Actualmente cuenta con un plantel de 2.000 trabajadores, se han realizado cuantiosas inversiones y con apoyo oficial está saliendo de un estado prácticamente de quiebra.

P. y L. — ¿Se ha tecnificado? ¿Es tecnológicamente independiente del extranjero?
— En la crisis mencionada tuvo fundamental importancia el atraso tecnológico de sus instalaciones, que la imposibilitaba para competir en el mercado. Hoy, con la instalación de un tren laminador de alta producción, está en ese sentido a la altura de las empresas más avanzadas. Otros dos trenes laminadores están medianamente tecnificados, lo mismo que las secciones de máquinas agrícolas, de fundición, etcétera. El atraso técnico más notable corresponde a la sección acería, que no produce todo el acero necesario para el sector laminación. Tecnológicamente es independiente del extranjero, salvo en lo concerniente a los repuestos del tren nuevo, importado de los Estados Unidos.

P. y L. — ¿Qué evolución han tenido los aspectos sociales, como por ejemplo la ocupación, el nivel de ingreso en comparación con la productividad del obrero y con lo que ocurre en otras siderurgias, el régimen disciplinario, la insalubridad, la realización de horas extras, el atraso en los pagos, etcétera?
— Como es natural, la situación inestable de la empresa —que ya mencionamos— repercutió sobre la ocupación. Los premios por producción alcanzaron un máximo del 30-40 % del salario básico en años anteriores al 66-67. Desde esa fecha han ido disminuyendo hasta alcanzar en la actualidad un 10-15 % en acería y laminación; en otros sectores esa proporción es aún menor. A niveles relativos de producción, está por debajo de los premios que se pagan en la misma. Esta situación debe ser totalmente revisada y adecuada a la realidad actual. Esto incluye desde luego el aspecto social, las tareas insalubres, el trabajo penoso porque hay que soportar altas temperaturas, etcétera. La realización de horas extras varía de acuerdo
con las necesidades de la producción; se trata de algo que hay que analizar en profundidad por su implicancia económico-social. Los atrasos en ios pagos que soportamos en los últimos años, se solucionaron a partir de los últimos tres meses.

P. y L. — ¿Cuál es la materia prima que usa la empresa? ¿Es técnicamente aceptable? ¿Hay garantías en cuanto a su provisión? ¿Cuál es la situación general del país en lo referente a materia prima? ¿Qué pasa en particular con la chatarra?
— Dentro de las dificultades financieras que todavía no están superadas, el abastecimiento de materia prima es aceptable. Luego de una reciente crisis de abastecimiento de palanquillas y chatarra se ha logrado, a través de tratativas oficiales, los cupos requeridos. El abastecimiento de palanquilla, que elabora SOMISA —principal proveedora del país a las plantas semiintegradas, como la de La Cantábrica— va a ser resuelto definitivamente con la puesta en marcha de las obras de expansión de la citada empresa, la cual cubrirá totalmente el mercado interno.
En lo referente a la chatarra la situación general es de escasez a nivel nacional, como reflejo de la escasez a nivel mundial. La gran demanda del producto hace que los precios superen cada vez más a los establecidos en la política económica nacional, por eso consideramos necesario que el Estado, ante la existencia de unos pocos acaparadores que pretenden distorsionar las leyes vigentes fijando ellos precios de mercado negro para un producto tan vital en las industrias básicas de la producción de acero, monopolice el producto. Así se terminaría con estas maniobras que dañan seriamente las fuentes de trabajo y la economía nacional en este proceso de reconstrucción y de liberación.
La Cantábrica, como ente del Estado, ha comenzado a sufrir la falta de ese producto —lo que todavía no está superado— por negarse a pagar precios mayores que los establecidos; eso confirma nuestra apreciación en toda su real magnitud.

P. y L. — ¿Qué tipo de producción tiene la fábrica? ¿Cuál es la situación del mercado interno para sus productos? ¿Debe competir con importaciones o empresas monopolistas imperialistas radicadas en el país al amparo de la legislación sobre inversiones extranjeras anterior?
— Fundamentalmente La Cantábrica produce aceros laminados en una variada gama de perfiles; en este año alcanza ya las 110.000 toneladas. Además fabrica máquinas agrícolas, por ejemplo sembradoras y arados de diversos tipos, así como otras piezas de máquinas para el campo, repuestos para ferrocarriles y para tractores y máquinas viales. La situación del mercado interno en los rubros mencionados es altamente favorable por la gran demanda. La competencia con importaciones o con empresas extranjeras radicadas en el país tiene escasa importancia o no existe, según los casos.

P. y L. — La parte obrera ha sido requerida para apoyar la conducción de la empresa en las crisis debidas a créditos atrasados, provisión de materia prima, etcétera. O sea que la representación de los trabajadores en la conducción es admitida e inclusive requerida en los momentos de crisis. Teniendo en cuenta eso ¿no sería mucha más conveniente y justo que los obreros tengan una participación permanente en un sistema de cogestión empresaria?
— Nosotros consideramos, a la luz de los sucesos que ya mencionamos, conveniente y justo la participación permanente de la parte obrera en un sistema de cogestión empresaria. Ha sido la clase obrera la que, con su movilización y su lucha, permitió superar los momentos de aguda crisis y de amenaza a la continuidad de la fuente de trabajo.

P. y L. — En la presente situación política del país, que posibilita un desarrollo más libre de las fuerzas de la cíase obrera, ¿cuáles serían los objetivos para alcanzar en el mediano plazo?
— Creemos que en el mediano plazo debemos lograr condiciones de trabajo dignas, asegurar de todas formas la marcha de esta empresa, conseguir su recuperación y un control estricto del correcto empleo de los fondos del Banco Nacional de Desarrollo.

P. y L. — ¿Debería ser nacionalizada La Cantábrica, para dar las bases de un plan siderúrgico con independencia de los capitales extranjeros y con el respaldo de los trabajadores participando de su conducción?
— La Cantábrica debe ser nacionalizada para evitar —como lo demuestra la dura experiencia vivida— que una vez lograda su recuperación pueda ser vendida a accionistas privados. Además, la participación de los trabajadores en la conducción asegura, para beneficio de la Nación, la independencia de toda penetración extranjera en un rubro vital para la economía y el desarrollo nacionales.

P. y L. — ¿Cuál es la posición del Secretariado Nacional del gremio metalúrgico sobre los temas planteados?
— La conducción de la U.O.M., lo mismo que a nivel de la seccional Morón, ha tenido la actitud de contemporizar con las reglas de juego impuestas por los empresarios y de no plantear soluciones de fondo, como aquí se ha hecho, soluciones de fondo que están en el sentir de los trabajadores metalúrgicos de La Cantábrica, quienes han demostrado su madurez y su rica experiencia al requerir soluciones definitivas.

P. y L. — ¿Qué comentario final considera necesaria hacer sobre la situación actual y las perspectivas de La Cantábrica?
— Son varios los factores que han colocado a La Cantábrica en su actual estado de estancamiento productivo y crisis financiera; aquí analizaremos las nuevas perspectivas que se presentan para superar esa situación y sus implicancias políticas, económicas y gremiales.

A principios de este año la Directiva Gremial informó al Cuerpo de Delegados de fábrica que a raíz del déficit crónico de la empresa el Banco Nacional de Desarrollo no ayudaría más a La Cantábrica con los préstamos que venía otorgando. Por ese motivo se realizaron tratativas entre el Banco, la U.O.M. y la C.G.E., para analizar la posibilidad de que la empresa pasara a manos de la U.O.M. y la C.G.E. en partes iguales tratando de recuperarla en todos sus aspectos económicos (que fuera rentable) y productivos, a fin de evitar el cierre de la misma con todas las implicancias negativas para el futuro de 2.000 compañeros y para la economía de la Nación.
Mientras se forma una comisión de expertos de la U.O.M., a principios de febrero se integra al directorio de la empresa un delegado obrero enviado por la C.G.T., que entra en funciones para resolver los problemas más urgentes y recavar directamente todos los datos, planes y situación económica financiera de La Cantábrica. Dentro de esa coyuntura analizaremos luego la actitud de la U.O.M. y la campaña electoral mezclada y manejada por el Secretario General Cacheda.
La semana pasada se proporcionó al cuerpo de delegados un informe del delegado obrero acerca de las tratativas realizadas, las soluciones a que se arribó en algunos casos y el estudio y posibles soluciones en otros.
1) Las tratativas realizadas con SOMISA: con respecto a la normal entrega de palanquillas, de acuerdo con la capacidad de laminados, se logra un compromiso de entrega de alrededor de 5.000 toneladas mensuales (actualmente se entregaban 1.200 toneladas mensuales), de la siguiente manera: 3.000 toneladas de palanquillas y la instalación en SOMISA de lingoteras de La Cantábrica para recibir chorro líquido de acero, con una capacidad de 20.000 toneladas anuales, lo que sumado a la producción propia de acería llegaría a las 10.000 toneladas mensuales de productos laminados.
2) El abastecimiento de chatarra se cumple con normalidad, pero se deben pagar precios elevados por ser un producto que escasea a nivel nacional e internacional y monopolizado por 3 ó 4 distribuidores. Precisa el compañero delegado obrero la necesidad de romper ese monopolio y que el Estado sea el encargado de la distribución y comercialización para evitar la especulación de todo tipo con un insumo vital para la siderurgia, cosa que nosotros compartimos totalmente.
3) Otro rubro que se ha dejado de producir es el de las máquinas agrícolas y sus respectivos repuestos. Esto es lo más crítico en la actualidad, porque se está por llevar a cabo una maniobra fraudulenta para vender los planos de esas máquinas que fueron otorgados a La Cantábrica hace 30 años por la firma norteamericana “Oliver”. Se ha hecho la correspondiente denuncia y se investiga el caso. Esto es sumamente grave para el futuro del sector, que es fuente de trabajo para 300 compañeros, sobre todo cuando existen favorables condiciones nacionales y externas en ese rubro por los planes de expansión de la producción agropecuaria elaborados por el gobierno popular. El problema mayor por solucionar es el de una financiación a través de préstamos, ya que por las condiciones financieras propias, La Cantábrica no está en condiciones de abastecer tales productos, por cuanto se cobra a 180 días de plazo. También es necesario encarar una red de comercialización en varios puntos del país y asegurar los repuestos para los mismos, ya que el principio de esta crisis en el sector agrícola se manifiesta cuando comienzan a dejar de fabricarse, poniendo al descubierto los intereses en juego contra La Cantábrica que provienen desde las esferas directivas y de otros personeros. Todo esto se suma a otras maniobras realizadas, como por ejemplo la de la maquinaria para la sección forja, que estaba en el puerto desde hace dos años y que no se trajo a la fábrica para su instalación hasta la semana pasada, aunque sirve para producir bienes muy requeridos en el mercado, ya que se trata de diversas piezas para ferrocarriles, tractores, automóviles, etcétera. Otra maniobra que se investiga es la pérdida para La Cantábrica del mercado de torres de alta tensión, por una supuesta no rentabilidad en su fabricación y que ha sido otorgado a otra empresa. Todo ello demuestra la existencia de oscuros intereses que actúan en contra de nuestra fuente de trabajo. Nosotros debemos llegar hasta las últimas consecuencias en resguardo de nuestro medio de vida y en resguardo de la economía nacional.
4) En cuanto al traspaso de la empresa a la U.O.M. es evidente la maniobra que con fines electorales fue hecha por la directiva gremial a comienzo de la campaña, por cuanto como institución gremial está imposibilitada de ejercer funciones empresarias. Eso hace que hasta el presente —pese al tiempo que pasó— no se comunique ningún avance en las tratativas que se dice hay en altas esferas entre funcionarios del Banco Nacional de Desarrollo, la U.O.M. y la C.G.E. Para los compañeros cada vez es más evidente el engaño a que fueron llevados por directivos sin escrúpulos, que apelan a cualquier método para sostenerse en sus sillones.
5) Nosotros debemos plantearnos firmemente, luego de pasar por todos estos hechos que muestran la corrupción empresaria privada y la gremial en contra de los intereses de los trabajadores y de la economía nacional, la necesidad —y la posibilidad con el Gobierno Popular— de que esta empresa pase a manos del Estado con el control y la participación activa de la clase obrera en su dirección.
Morón, 30 de marzo de 1974.