No existe posibilidad de derrotar totalmente a la dictadura si no la empujamos a una retirada desordenada. Por más desgastados y empantanados que se encuentren, no se van a caer solos ni se retirarán si no los corremos con todo lo que tengamos a mano. Y demás está decir que no estamos dispuestos a convivir eternamente con semejante compañía, y mucho menos a soportarlos de gobernantes.
O sea que ahora que los hemos frenado y desgastado, los tenemos que atacar para empujarlos al abismo; cuanto antes lo hagamos, más esfuerzos nos a-horraremos.
Un elemento nos debe quedar en claro: si en las actuales condiciones persistimos en continuar la Resistencia sin iniciar el avance, corremos el serio riesgo de malograr todos los triunfos conseguidos en estos tres años. Así como en marzo de 1976, en lugar de quedarnos en la pasividad llorando en nuestras casas la desgracia de una dictadura sostuvimos la necesidad de empeñarnos en la Resistencia activa, hoy estamos decididos a avanzar sobre el enemigo consolidando los triunfos alcanzados y poniéndonos en marcha hacia la victoria final.
En circunstancias en que la dictadura se debate en sus contradicciones internas, sin lograr digerir sus fracasos y vertebrar una estrategia de recambio, no debemos darle tiempo ni libertad de acción para que reestructure sus fuerzas. Como en el boxeo, cuando se ha desarmado la guardia del rival, hay que correrlo por todos los rincones descargando la máxima cantidad de golpes posible; antes que suene la campana y se vaya al rincón a reponerse de la paliza recibida. Para ello debemos juntar toda la fuerza que tengamos, uniendo política y organizativamente a la heroica Resistencia Sindical y Popular y la Resistencia Armada.
Esta es la gran convocatoria que hace nuestro Partido Montonero, y en ella ha de empeñar todas sus fuerzas. Con la misma decisión y perseverancia con que lanzamos y sostuvimos la Resistencia estos tres años.

LA RESISTENCIA ES OBRERA, PERONISTA Y MONTONERA
Además de reivindicar a la Resistencia Sindical y Popular y la Resistencia Armada como el elemento determinante del fracaso de la ofensiva de la dictadura militar, debemos afirmar su identidad política, para que quede claro quién la desarrolló y con qué objetivos, dándole la necesaria proyección. Porque ese es el camino para reafirmar la unidad de la clase trabajadora y el Pueblo en su conjunto, de reunificar y transformar al peronismo, capitalizando el enorme caudal político acumulado en la Resistencia.
Todas las políticas correctas desarrolladas por los Montoneros en diez años de consecuencia revolucionaria, en particular en estos últimos tres años de heroica resistencia; todos los esfuerzos que abnegadamente pusieron los militantes del peronismo montonero, y todo el apoyo que obtuvimos de nuestra clase trabajadora a las consignas de lucha que levantamos, se han de desvirtuar si ahora vacilamos en reafirmar nuestra identidad política frente a las masas.
La Resistencia es única e indivisible, peronista y montonera. La lucha de los trabajadores en las fábricas y la Resistencia Armada estuvieron y están sólidamente integradas en la propia realidad, en quienes la desarrollan, en sus objetivos, en sus éxitos, en el dolor por los compañeros caídos y en la fe que tenemos en el triunfo definitivo.
El peronismo montonero es el alma de esta Resistencia, es el punto de partida y columna vertebral de su unidad política y organizativa. Todo intento de realizar esa unidad al margen del peronismo montonero se ha de estrellar contra la realidad, inapelable y contundente.
Unificar la Resistencia permitirá a los miles de focos de lucha con que hoy la clase trabajadora enfrenta a la dictadura adquirir una potencia demoledora. No solamente arrancaremos a las patronales una mayor cuota económica, sino que nos pondremos en condiciones de lanzar la Contraofensiva con la seguridad del éxito.

LA RESISTENCIA HACE POSIBLE LA REUNIFICACION, TRANSFORMACIÓN Y TRASCENDENCIA DEL PERONISMO
La reunificación y transformación del peronismo no puede existir ni es posible concebirla sino a partir de la Resistencia Sindical y Popular y la Resistencia Armada.
La vigencia y el triunfo de la heroica Resistencia protagonizada por la clase trabajadora, y la existencia del peronismo montonero como expresión política de esa Resistencia, sientan las bases para la reunificación y transformación del peronismo, al par que delimitan claramente los cauces por donde ha de transitar ese proceso para que sea coronado por el éxito.
El peronismo montonero no es una parte más en la reunificación y transformación del peronismo. Es la condición necesaria para ¡a propia existencia del proceso; su exclusión o dilución dentro del peronismo en general, ha de abortar toda posibilidad de reunificación, y lo que es más grave aún, ha de liquidar la transformación revolucionaria del peronismo. Porque en términos concretos significa excluir de ese proceso a la Resistencia Sindical y Popular y la Resistencia Armada.
Toda la combatividad demostrada por la clase trabajadora en esta heroica Resistencia, todos los sacrificios que hemos realizado para detener la ofensiva dictatorial, y todo el esfuerzo que nos ha de demandar aún la derrota definitiva de la dictadura militar, no puede ni debe desembocar en una nueva frustración. Es un compromiso histórico que los Montoneros asumimos frente a nuestro Pueblo, y que estamos dispuestos a sostener cueste lo que cueste.
ORGANIZARSE PARA VENCER
LIBERACIÓN O DEPENDENCIA PATRIA O MUERTE
Conducción Nacional del Partido Montonero y Comandancia en Jefe del Ejército Montonero
Comandante R. C. Perdía Comandante H. Mendizábal 2do. Cmdte. H. D. Campiglia
Comandante M. E. Firmenich Comandante R. C. Yager 2do. Cmdte. F. Vaca Narvaja

Tags: , , ,