No hace falta dar muchas vueltas ni recurrir a análisis sesudos para darse cuenta lo que pasa. Hasta se huele en el aire. A esta altura del proceso político en nuestro país a los Montoneros y a la JP, JTP, JUP, UES, Movimiento Villero, MIP… se los ataca por todos los costados.
Desde la izquierda y la derecha; desde el gobierno y fuera del gobierno; desde el ERP hasta el imperialismo. No falta nadie. Todos se han puesto de acuerdo para disparar sobre un blanco: eso que se empecinan en llamar la “tendencia”.
Parece antes. Cuando éramos perseguidos para matarnos, aniquilarnos, borrarnos de la faz de la tierra. Pero no es antes. Es ahora, febrero de 1974. Y todos somos distintos, por eso las tareas también son distintas. El único elemento que no se modifica es la necesidad inclaudicable de seguir luchando. Porque la lucha no terminó. Solamente entró en una faz distinta y nos reacomoda-mos; lo mismo hicieron los enemigos del pueblo. Un enorme tablero llamado país sobre el que las “fichas” van tratando de ganar posiciones. Se avanza, se retrocede, se pierde una batalla, se gana otra.
En estos días ocurre que distintos sectores y expresiones políticas pegan una última arremetida para darle un golpe fuerte —quisieran que fuese mortal— a las organizaciones leales a la lucha del pueblo peronista.
La ultraizquierda especula hasta el descaro para intentar que este proyecto político expresado en su instancia mas alta por Montoneros, se margine del proceso popular, abandonando el peronismo. Imaginan con esto que ellos alimentarán su orfandad política, carente de una propuesta de masas. Entonces se suman a la provocación buscando la condena.
Por el otro lado los ultra de derecha. Meta y ponga con sus bombas, bazucazos y ametralladoras contra todo lo que sea expresión popular e intento de organización. Esto no les conviene para nada. Nada que tenga olor a proyecto. Aprovecharon la volada del mac-cartismo y montados en Azul arremetieron.
Por allí aparecen los de la “patria vandorista” pegando en los cuatro puntos cardinales del país, jugando a ganadores después que triunfaron en la provincia de Buenos Aires. Allá en Mendoza Eleu-terio Cardozo —que hasta hace poco intentaba hacer equilibrios entre todos los sectores—, ahora se siente con fuerzas para exigir que los de la “tendencia” abandonen los cargos que puedan tener
en la estructura gubernamental. También en Salta, con el sistema de las “personas no gratas”, atacan al gobernador y a la JP.
Para todo esto, para cada uno de estos ataques, un poderoso aparato publicitario que está siempre listo para estas cosas. Dinero y publicidad. Páginas de los diarios para reproducir tanto solicitadas como noticias; espacios en las radios, difusión por televisión, reportajes a los personajes de la fractura. Dividir, crear confusión, una herramienta vieja como el mundo en política y que muchas veces surte efecto a menos que se tengan los ojos bien abiertos. Tan vieja como la táctica de querer separar a los dirigentes de las bases, como si éste fuese un problema entre dirigentes, cosas de la manija o de las desviaciones de algunos tipos.
También están los oportunistas que sacan la caña de pescar y tiran la línea en la perisferia de las organizaciones atacadas; total, a rio revuelto ganancia de pescadores, eso ya se sabe. Siempre algo van a pescar. Allí se quedan, Jugando con la carnada de una posición que sea un cachito más a la “derecha”, lo suficiente como para evitar el embate.
Pero sin lugar a dudas, los mejores para esta arremetida son los que parece que vienen de la misma línea y se han abierto porque “son leales a Perón”. Estos tienen toda la publicidad a su alcance. Como Bustos por ejemplo. Su solicitada cuestionando a la conducción nacional de la JTP fue reproducida en todas partes. No había noticiero que no la comentase. No será precisamente porque Bustos es un personaje relevante en el Movimiento. Tampoco se puede haber ignorado que hacía tiempo ya que se lo había separado de la JTP, a partir de que como diputado se puso a defender la Ley de Asociaciones Profesionales, porque le convenía a él.
O como otro diputado. Giménez, que desde Baradero pretende querer ser el líder de la pureza de la línea cuando acaba de votar a favor de la legislación represiva y no se solidarizó con sus compañeros los diputados de JP.
Para todos los sectores resulta que los patriotas de ayer somos los traidores de hoy. Parece un chiste. Pero no. La cosa es seria. Muy seria. Es un error intentar minimizarla. Quieren fracturarnos y están trabajando bien. Van a aparecer los Montoneros paralelos, las JP paralelas, las JTP paralelas, cada frente tendrá su parelelo. Todos los que se subieron al carro en el momento del éxito, cuando la mano venía fácil, ahora se irán bajando de él.
El embate es duro. Se combate un proyecto que resulta peligroso. No es un juego de chicos. Lo importante, el reaseguro, es que cada uno sepa mantenerse leal a la lucha emprendida hace ya bastante tiempo. Una lucha que siempre supimos que es a muerte.

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