El jefe de lo organización Montoneros, Mario Firmenich, acompañado por dirigentes de la Juventud Perónista, Juventud Trabajadora Perónista y Juventud Universitaria Perónista, dio una conferencia de prensa en la que se explicaron las razones por las que no se asistió a la reunión celebrada el jueves último en la quinta de Olivos. Previamente, los dirigentes de Juventud Perónista Juan Carlos Dante Güilo y Jorge Obeid mantuvieron una entrevista con el General Perón. Luego de esta reunión los dirigentes de Montoneros, JP, JTP y JUP mantuvieron varias entrevistas con el doctor Vicente Solano Lima tendientes a concretar la reunión de juventudes con el General Perón. Lo que sigue es el texto completo de la conferencia de Firmenich y los diálogos mantenidos en las reuniones con el General Perón y con el Secretario General de la Presidencia

EN primer lugar les voy a hacer un pedido, teniendo en cuenta las circunstancias políticas que estamos viviendo, les voy a pedir la mayor responsabilidad profesional respecto de lo que nosotros vamos a manifestar para tratar de reproducirlo con la mayor fidelidad posible. Esto lo planteo en virtud de la publicación del diario Et Mundo de hoy a la tarde, donde evidentemente hay una actitud claramente provocativa desde una política ul-traizquierdista que pretende separarnos del Movimiento Nacional Justicialista, que toman una serie de datos parciales o de mentiras para desarrollar esa política que es coherente con otra serie de hechos que se produjeron en el país.
Nosotros queríamos aclarar en esta conferencia de prensa varios aspectos relacionados con la reunión de Juventud Perónista que se debía realizar ayer con el General Perón.
En primer lugar los objetivos de la reunión de ayer, que hablan sido aclarados en la conversación previa, que habían mantenido los compañeros Juan Carlos Dante Güilo y Obeid de J.P. con el general Perón en la residencia de Olivos, que eran tratar de garantizar y de lograr en presencia del general Perón, la unidad y la institucionaliza-ción de la rama de la Juventud Perónista.
Asimismo producir un intercambio de opiniones con los demás sectores de juventud peronista que iban a estar presentes en esa reunión y por supuesto, nuestro especial interés con el General Perón, acerca de varios aspectos, de varios temas de la realidad social, política y económica actual que afectan el proceso que estamos viviendo.
Estos elementos, varios de ellos nosotros ya hemos expresado en otras oportunidades que nos preocupan, y que también íbamos a repetirle una vez más al General Perón, es el problema del cerco a que está sometida la R. Argentina. El cerco internacional, que no es casualidad que a partir del triunfo del Movimiento Nacional Justicia-lista, del Frente Justicialista de Liberación y el acceso al gobierno del General Perón en especial, que se produzca este cerco, es claramente una respuesta, una estrategia del imperialismo norteamericano frente a nuestra situación.
Luego el problema del desabastecimiento que existe en el país, que el gobierno trata de solucionar y que es consecuencia y expresión del boicot de esos mismos capitales imperialistas al proceso de reconstrucción y liberación nacional que conduce el General Perón.
Asimismo la ola de violencia que se ha desatado en el país, tanto con provocaciones desde la ultra-izquierda como desde la ultradere-cha y grupos parapoliciales con el objetivo visible de crear una situación de inestabilidad política, y de caos, que deteriore la figura del General Perón conduciendo el gobierno.
Nuestra preocupación por la afluencia de los capitales extranjeros a invertir en nuestro país y garantizar el desarrollo del proceso que estamos viviendo, que era la inversión de los capitales extranjeros una de las bases sobre las cuales se pensaba desarrollar este proceso, y que hasta el momento nosotros observamos que estos capitales no han venido al pais, y por lo tanto nos preocupa el ver cómo se soluciona y cómo se garantiza este proceso, porque esto es una
expresión concreta también del boicot del capitalismo internacional al proceso argentino.
Asimismo nos preocupa en particular y especialmente el problema de la organización del pueblo, porque sabemos que es la única herramienta capaz de garantizar el proceso de liberación nacional: en particular la organización de la clase trabajadora que es la columna vertebral del Movimiento Nacional Justicialista. Entendemos que en la actualidad no se están desarrollando con todos los esfuerzos que se debieran ese proceso de la organización del pueblo como única garantía de triunfo de nuestra liberación.
A nuestro juicio el tema de la unidad de la Juventud Perónista supera los marcos de la rama de la Juventud del Movimiento Perónista. La manifestación de los distintos sectores que pueden estar separados en la Rama es una manifestación menor del problema que tiene el Movimiento. El problema es la unidad del Movimiento en su totalidad, en todas sus ramas. Existen, a nuestro juicio, en el Movimiento Perónista, por supuesto además de lo que es la conducción indiscutible del General Perón, dos fuerzas reales, organizadas, que hoy están enfrentadas. Una de esas fuerzas tiene asiento en el aparato sindical, más concretamente en lo que viene a ser la cúpula del vandorismo. La otra fuerza es la juventud organizada en distintas agrupaciones según sus frentes de militancia y sus formas de militancia, y que es la que ha presentado la posibilidad concreta del trasvasamiento generacional, largamente añorado en el Movimiento y pregonado por el General Perón desde hace muchos
años. En torno a la cual se han nucleado sectores del Movimiento de las distintas ramas e incluso sectores del movimiento que no están incluidos dentro de las cuatro ramas del movimiento.
En la actualidad el enfrentamien-to fundamental que existe entre estas dos fuerzas, existe a raíz de que se desencadena una ofensiva por parte del vandorismo sobre nosotros. Es decir no hemos sido nosotros los provocadores de este enfrentamiento; este enfrentamien-to dentro del seno del Movimiento Nacional Justicialista objetivamente lo debilita y al debilitarse el Movimiento evidentemente se debilita el Frente de Liberación Nacional que viene constituyendo el General Perón. Y este debilitamiento, tanto del Movimiento como del Frente, es objetivamente un beneficio para el imperialismo. Esta ofensiva se ha marcado de diversas maneras, tanto en la agresión personal sobre varios de nosotros —agresión política e incluso agresión armada—, los bazukazos, las bombas que se lanzan contra las unidades básicas y locales sindicales de la juventud; el boicot deliberado que se realiza contra varios gobernadores de varias provincias del país y otras manifestaciones que en conjunto benefician al imperialismo, pues pretenden destruir al Movimiento Perónista y por lo tanto al Frente.
Para solucionar el problema del Movimiento, y dentro de él, el de la juventud peronista, se hace necesario terminar con este enfrentamiento.
Se hace necesario terminar el enfrentamiento en todo el Movimiento, en todas las ramas, en todas las áreas de gobierno, y en todo el pais.
El modo de terminar con este enfrentamiento es cumplir las 20 verdades justicialistas, una de las cuales sostiene que primero está la Patria, después el Movimiento y después los hombres. Esto significa que todos los hombres que en distintos puestos ejercen funciones de responsabilidad en el Movimiento Nacional Justicialista deben subordinarse como individuos a la necesidad de la unidad del Movimiento, esto sólo se garantizará con la representatividad y lealtad a los objetivos revolucionarios del movimiento. Y esta representatividad sólo se garantizara con la ins-titucionalización a través del voto. El voto de las bases, tal cual ha dicho el General Perón, es lo único que va a permitir esta unidad.
En lo que hace a nuestra actitud a la reunión de ayer, hemos tratado por todos los medios y hasta último momento de garantizar el éxito de esa reunión. El éxito no consistía en su simple realización, porque ya se ha realizado anteriormente una reunión similar con el General Perón en la residencia de Gaspar Campos, y posteriormente, cuando hubo que concretar en los hechos lo que se habla acordado en esa reunión no se produjo, porque habían participado una serie de grupos que no representan a nadie y por lo tanto no tienen ningún interés en someterse al voto, porque naturalmente pierden. Y también habían estado presentes grupos que son objetivamente provocadores, que se empeñan en la agresión armada que hablábamos antes y que tiende a dividir el Movimiento.
Por eso, para garantizar el éxito de esta reunión se hacía necesario que estuvieran presentes los grupos realmente representativos.
El General Perón les indicó a los compañeros Güilo y Obeid que trataran este problema, a los efectos de garantizar que estuvieran todos los sectores que representaban algo en la juventud peronista, con el secretario general de la presidencia, doctor Vicente Solano Lima.
Por lo tanto nosotros le hicimos al doctor Solano Lima una propuesta que caracterizamos como justa y sensata.
Es justa porque contenía a todos los nucleamientos representativos, aun con diferentes grados de representatividad, unos mucho menos que otros, e incluso con diferencias entre sí.
Y era sensata porque incluía a un grupo que como tal no es representativo pero que es el Consejo Superior de la rama de Juventud, lo hicimos para favorecer que saliera de esta reunión una unidad del Movimiento, evitando fricciones y actitudes que pudieran ser consideradas como rupturistas, antipáticas o como se les quiera llamar.
Ocurre, como todo el mundo sabe, que los nucleamientos políticos que carecen de representatividad, no tienen ningún inconveniente en variar su posición política en media hora. Pero aquellos que tienen representatividad, aquellos dirigentes que tienen detrás miles y’miles de compañeros, tienen la obligación moral de expresar el sentimiento de los compañeros y luego ‘ de rendirles cuenta.
En función de esto, nosotros no podíamos, y así se lo expresamos al doctor Solano Lima, repetir una experiencia frustrante como había sido la anterior en Gaspar Campos, sino que debíamos garantizar que estuvieran los grupos representativos, y que no estuvieran todos aquellos que no fueran representativos, incluso muchos que fueron a simple título personal, y por supuesto que no estuvieran los que bombardean las unidades básicas, los locales sindicales, que volaron los comedores estudiantiles de La Plata y de Resistencia y que permanentemente tirotean y asesinan compañeros.
Finalmente se trata también de un problema de dignidad y del concepto de renunciamiento que existe en el Movimiento Justicialista a partir del ejemplo de la compañera Evita.
Nosotros como todo el mundo sabe venimos desde hace muchos años luchando por dos consignas. Perón Vuelve y Perón o Muerte.
Hemos verificado y comprobado en la práctica, todo el pueblo, que estábamos dispuestos a morir y hemos muerto, para que Perón volviera y asumiera la conducción de la liberación de todos los argén-irnos.
Esa misma dignidad con que asumimos la lucha, con que asumimos la muerte, la cárcel, la tortura y la persecución nos obliga a no andar dando vueltas por despachos de distinto tipo, tratando de obtener algún puesto de gobierno o algún puesto en el Movimiento.
Tenemos el ejemplo del renunciamiento de la compañera Eva Perón en el cual nos dijo a todos los peronistas que ella renunciaba a los honores, pero no a los puestos de lucha.
Nosotros renunciamos a todos los honores, a todos los cargos de gobierno, a todos los cargos en el Movimiento, pero a lo que no renunciamos ni vamos a renunciar es a la lucha.
¿Cuál es nuestra propuesta para tratar de solucionar este problema del peronismo que como decíamos compromete la suerte del proceso de liberación?
En primer lugar, creemos que es absolutamente indispensable que todos rechacemos las provocaciones de la ultraizquierda y de la ultraderecha.
Estas provocaciones, estén coordinadas o no, objetivamente son concurrentes y lo que pretenden es separar a la Juventud Perónista del Movimiento Nacional Justicialista.
Son provocaciones de todo tipo y que incluso agregan ahora comunicados falsos de los distintos nucleamientos de Juventud tendientes a provocar la confusión en el pueblo.
Asimismo, es absolutamente indispensable garantizar la unidad del Movimiento Nacional Justicia-lista. Esto sólo se va a lograr en base a la lealtad, que es esencialmente a la clase trabajadora peronista, y la institucionalización que garantice la representatividad de los dirigentes a través del voto. A partir de este hecho, de la institucionalización del Movimiento, hay que abocar todos los esfuerzos a la organización del pueblo en las distintas ramas del MNJ. Porque como el propio General lo ha dicho sin el concurso del pueblo organizado nadie puede gobernar.
Finalmente a partir de garantizar la unidad y la cohesión del- MNJ, hay que garantizar la unidad del Frente de Liberación Nacional que también hoy desde distintos sectores —incluso algunos del Movimiento— está siendo saboteado, está siendo dividido.
El Frente de Liberación Nacional es la única posibilidad de garantizar la Reconstrucción y Liberación
Nacional, es decir la disyuntiva que el general planteó en la campaña electoral de Liberación o Dependencia.
Si nosotros no logramos esta unidad de la nación contra el imperialismo norteamericano, permaneceremos en la dependencia.
Finalmente queremos dejar en claro frente a todas las confusiones que se pretenden crear cuál es nuestra concepción política.
Nuestra concepción política está expresada en la doctrina justicia-lista que el General Perón ha actualizado en un trabajo que se llama Actualización Doctrinaria para la toma del Poder. Y para sintetizar rápidamente diremos que somos nacionalistas, que somos populares, que somos revolucionarios, que entendemos que la clase trabajadora es la columna vertebral del Movimiento —que es un movimiento de liberación nacional— y que los objetivos finales de esta doctrina son la construcción de la patria grande latinoamericana, y la construcción dentro de ella del socialismo nacional.

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