Una nueva edición de la Guerra del Pacifico se cierne amenazante sobre el Perú Revolucionario. Toda una serie de declaraciones originadas en diversos países, reales unas, imaginativas otras y deformadas o tergiversadas la mayoría, hablan de una supuesta carrera bélica entre Chile, Perú y Bolivia, los mismos tres países que protagonizaron aquella guerra en el siglo pasado.

  • CALICHE SANGRIENTO
  • Cuando el salitre, que en su estado bruto se conoce como “caliche”, constituía importante materia prima y era uno de los principales abonos naturales, sus yacimientos se encontraban repartidos a flor de tierra en provincias chilenas, bolivianas y peruanas. Su explotación estaba en su mayor parte en manos de compañías inglesas, con una menor participación yanqui y de otros países.
    Tomando como pretexto medidas tributarias del gobierno boliviano aplicadas a compañías inglesas que operaban a través de filíales chilenas, Chile ocupó militarmente el puerto de Antofagasta, en febrero de 1879. El 1 de marzo Bolivia declaró la guerra, siendo acompañada poco después por el Perú, que se encontraba obligado por un pacto secreto de ayuda mutua.
    Tres largos años de combate, incluido un desembarco en las costas peruanas cuando Bolivia ya había aceptado el cese del fuego, vieron llegar el fin de la guerra con la ocupación de Lima. El Tratado de Ancón, firmado en 1883, otorgaba al vencedor la provincia de Antofagasta (que habla pertenecido a Bolivia), donde se encuentra Chuquícamata, la mina de cobre a tajo abierto más grande del mundo.
    y la provincia de Tarapacá (que había pertenecido al Perú). Las provincias de Tacna y Arica quedaron sometidas a plebiscito a realizarse diez años después para que el pueblo determinara su nacionalidad, pero ese plebiscito se aplazó una y otra vez y nunca se concretó, quedando Tacna en poder de Perú y Arica en poder de Chile. La extensa zona conquistada por Chile —aproximadamente 150.000 km. cuadrados—, no sólo contenia los yacimientos de salitre a flor de tierra, sino también los tenia de bórax, plata, oro, azufre, sal, mica y cobre.

  • LA SALIDA AL MAR DE BOLIVIA
  • Desde el momento mismo en que perdió su litoral marítimo, convirtiéndose en un pais mediterráneo, no existió en Bolivia ningún movimiento social o político que no reivindicara el derecho al mar como uno de los puntos fundamentales de su nacionalidad. Y si bien tanto por territorio peruano, a través de una linea ferroviaria, como por territorio chileno, a través de dos lineas (La Paz-Arica y La Paz-Antofagasta) Bolivia tiene acceso ferroviario al mar, la cuestión de las tarifas por fletes ha sido y sigue siendo motivo de reclamaciones.
    No resulta difícil comprender que la reivindicación marítima estimule sentimientos nacionalistas en Bolivia y si esos sentimientos canalizados por un gobierno popular, como en el caso del general Juan José Torres, pueden llevar á un enfrentamiento con el imperialismo, usufructuado por regímenes gorilas como el de Banzer se convierte en pasto fácil de las maniobras imperialistas.
    En un primer tratado Chile se comprometió a conceder una faja de terreno a Bolivia, pero posteriormente se firmó en 1929 el tratado chileno-peruano, por el cual ambos países se comprometieron a no hacer cesión a terceros países de territorios que anteriormente hayan estado ocupados por Chile o por Perú, según el caso. De esta manera, por ejemplo, Perú no podría ceder parte de Tacna a otro pais, ni Chile podría hacerlo con Arica o Tarapacá.
    Chile ha reiterado que está fuera de toda discusión la cesión, o restitución, de una franja de territorio y puerto en la provincia de Antofagasta y ha insinuado que en todo caso podría discutirse la cesión de una franja de terreno limítrofe con el Perú, lo que violaría el Tratado de 1929. Porque, dice cualquier peruano a quien uno se lo pregunte: “Si a ti te quitan un
    cuarto de tu casa y pasado un tiempo se lo quieren dar a otro vecino, tienes todo el derecho del mundo a reclamar prioridad para lo que es tuyo”.

  • LA SALIDA AL PACIFICO DE BRASIL
  • Brasil, que pretende ser los Estados Unidos de Sud América, dentro de la geopolítica diseñada y dirigida por el general Golbery de Couto e Silva, al que nos refiriéramos en ediciones anteriores, marca como un punto fundamental de su estrategia la expansión amazónica y la salida al océano Pacífico. Sus super-carreteras, sobre la estructura de la transamazónica, llegan a las fronteras del Perú en tres puntos: San Martin al Norte, Pucollpa al centro y el Cuzco al sur, por Bolivia llega hasta La Paz en el altiplano y a Santa Cruz de la Sierra por la transchaco, llegando también por ferrocarril, por la linea Santa Cruz-Corumbá, con su prolongación al puerto de Santos en el Océano Atlántico.
    La salida al mar para Bolivia seria, en las actuales circunstancias, la salida al Pacífico para el Brasil.

  • PERÚ, UN CAMINO REVOLUCIONARIO
  • Para comprender bien la pretendida situación pre-bélica, debe incluirse en el análisis la realidad del Perú hoy en dia, donde el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada practica un efectivo nacionalismo con claro sentido social. Las expropiaciones de monopolios norteamericanos en el área del petróleo, la pesca, la banca, la agricultura y la ganadería, provocaron reacciones diversas incluyendo el bloqueo de créditos en lo exterior y el complot minoritario en lo interior, pero sus resultados fueron un absoluto fracaso. Con el pasar del tiempo no sólo se han consolidado los avances antiimperialistas, sino que la revolución se ha ido profundizando en lo social, con una creciente participación del pueblo que augura no solo más importantes cambios, también indica que el frente interno se fortifica.
    Cuando los yanquis no pueden montar un complot interno, como en Bolivia contra Torres y en Chile contra Allende, recurren a la provocación internacional.

  • UNA SUPUESTA CARRERA ARMAMENTISTA
  • Desde que asumió el poder, el general Velasco Alvarado se esforzó en volcar el máximo de recursos a la tarea de superar el crónico
    subdesarrollo, no invirtiendo divisas en nuevos armamentos. Quizás el derrocamiento de Allende hizo recapacitar a los mandos peruanos sobre la necesidad de reemplazar algunos equipos obsoletos, o sea fuera de uso útil por su antigüedad. Así lo relata el mismo Alvarado: “Hemos pedido armamento a Estados Unidos, que ha rechazado nuestra propuesta. Nos hemos dirigido a Francia pero sus excelentes tanques son demasiado caros. Entonces aceptamos las proposiciones soviéticas. Estamos en nuestro derecho y este es nuestro interés”.
    A partir de esta compra, que no es importante por su monto y que en todo caso es una demostración de soberanía, los servicios de información norteamericanos lanzaron una campaña mundial acusando al Perú de contar con “instructores soviéticos”, cosa que nadie ha probado y que en todo caso sólo incumbería a Perú resolverlo y presentando al país hermano como inmerso en una furiosa carrera armamentista.

  • EL BELICISMO DE LOS GORILAS CHILENOS
  • Existe si, un acelerado armamentismo por parte de los pinochet, no solamente dirigido a la represión contra su propio pueblo. Bien conocidas son las compras de armamento antiguerrillero, incluidos patrulleros argentinos, pero poco se dice de otras compras más sugestivas. En Inglaterra se están terminando fragatas y submarinos, cuya entrega se comenzó a efectivizar y ya 250 marinos chilenos hacen sus prácticas en la fragata “Condell”. También ha comprado aviones missiles y en Francia los famosos tanques AMX-30, mientras que un poco más en reserva se mantienen los aportes yanquis. Lo que si se sabe es que el total de esas compras supera los 500 millones de dólares, vale decir más de la mitad del total de las exportaciones que ese país realiza en un año.
    La Junta Militar decretó un nuevo período bajo las armas obligatorio para todos los chilenos de 18 a 35 años de edad, hayan o no cumplido anteriormente con el servicio militar. Ese período será de 28 días hábiles. Muchos creyeron ver en esta medida un nuevo acto represivo contra el pueblo. Sin descartar que ese sea uno de los fines menores, es evidente que el fin fundamental es hacer conocer nuevas armas automáticas a quienes no las conocieran, refrescar conocimientos militares y poner en tensión las reservas para una futura aventura.
    Esta salida belicista no sólo cumpliría con los dictados de Estados Unidos, vía Brasil, contra el Perú revolucionario, sería al mismo tiempo la salida que a la crisis interna propugna el sector más ultragorila de la Junta Militar, que es el que en la actualidad tiene la batuta.

  • UN PLAN “MADE IN USA”
  • La reunión de los gorilas Geisel, Banzer, Bordaberry y Pinochet en Brasilia fue el punto de partida del plan contra Perú. Banzer a su regreso a Bolivia hizo saber que había tratado con Pinochet el tema de la salida al mar. Hubo posteriores desmentidos, pero el confidente de Banzer, Julio Cachar! publicó una nota atribuyendo esas desmentidas al interés de evitar “desgastes publicitarios prematuros”, afirmando simultáneamente que el tema del mar fue el fondo de esas conversaciones. Con el prometido apoyo de Brasil, que ya experimentara en su golpe contra J. J. Torres, Banzer escucha las promesas de Pinochet de una faja de terreno en el límite con el Perú. Como hemos visto, Perú se opondrá por derecho a que sus ex-territorios pasen a otras manos. Si no mediaran otras circunstancias, allí podría estar el pretexto para iniciar la guerra.
    Y quizás ¡vaya uno a saber!, la promesa más secreta de todas entre esta juaría de gorilas se base en alguna futura e hipotética conquista territorial.
    Si así se produjera, Chile consolidaría sus conquistas, Bolivia volvería al mar, Brasil tendría su salida al Pacífico y el Gobierno Revolucionario de la Fuerza Armada del Perú caería, víctima de la intriga y la agresión imperialista.

  • ¿UNA GUERRA LOCALIZADA?
  • Esto parecen haberlo advertido con claridad los dirigentes peruanos, según se desprende de las palabras de su primer ministro, el general Mercado Jarrin, cuando dijo “… Hoy en día las guerras toleradas por las superpotencias duran seis días o apenas un poco más. Un gobierno decidido a golpear duro y con rapidez puede asegurarse en un principio importante ventajas territoriales, parte de las cuales podrá conservar después de laboriosas negociaciones políticas patrocinadas por los grandes. Esto ya se ha visto, ¿por qué no en este caso?”
    Consecuentemente con este planteo, el Perú ha desplazado su División Escuela de Blindados hacia el sur, en las cercanías de la frontera, territorio que a ambos lados es especialmente apto para el desplazamiento de blindados, por sus características desérticas. Y más consecuentemente aún es su activa denuncia de los preparativos bélicos y de los verdaderos intereses que se juegan tras los aparentes protagonistas. No han caido en la que sería una torpe ceguera de limitar la cuestión a pretendidas reivindicaciones territoriales, sino
    poniendo las cosas en su justo término: esto es una provocación imperialista y en caso de concretarse el único ganador será el imperialismo.
    Mercado Jarrin ha dicho que “Hay gente interesada en vender armas y ahora quieren trasladar las tensiones a América Latina pretendiendo balcanizarla”, esto es dividirla aún más y enfrentar sus partes entre sí, para favorecer la dominación foránea.

  • NOSOTROS: ¿”ARGENTINOS”?
  • Si el plan se concretara, sería no sólo un golpe directo contra el gobierno y el pueblo peruanos, ayudaría también a someter a los pueblos chileno y boliviano y significaría un duro golpe a la Argentina, que quedaría aislada y con el cerco brasileño consolidado a su alrededor, con las consecuencias que es de prever.
    No se trata de preconizar un ingreso del país en conflictos bélicos, pero sí de exigir una clara política internacional tendiente a actuar como factor moderador del tramado conflicto, de una política que disuada acerca de una guerra cerca de sus propias fronteras. Y fundamentalmente la activa participación en la política de denunciar a los mercaderes de la guerra, a los expansionistas brasileños y a los titiriteros yanquis.
    Ya se escuchan voces por todo el mundo. El gobierno inglés se ha visto obligado a anunciar qué no
    efectuará nuevas ventas de material bélico a Chile, pero afronta ahora un embate desde sus mismas filas para que no entregue las compras ya efectuadas, que son extremadamente importantes.
    La solidaridad con la revolución peruana pasa hoy por la denuncia, a todos los niveles y por todos los medios, del plan imperialista en marcha. Hay que decir bien fuerte que los tales asesores e instructores soviéticos no existen en Perú, pero que si existieran seria un acto soberano de su gobierno el aceptarlos o no, que la “salida al mar” no se busca en el entorno del común interés de los pueblos, que seguramente le encontrarán a su debido tiempo una solución adecuada, sino que es el pivote de la política gorila del Brasil y que el principal peligro hoy día en el cono sur lo constituye el armamentismo desenfrenado de esos cerebros enloquecidos por el odio y la sangre y que constituyen la Junta Militar que usurpó el poder en Chile.
    Y por sobre todo que quede muy en claro: no hay una carrera armamentista entre tres países, que por propio impulso puede llevarlos a la guerra. Existe un plan minuciosamente elaborado por estrategas del imperialismo, instrumentado por el gorilaje brasileño y con la punta de lanza de los carniceros de Pinochet, en contra del proceso revolucionario peruano. Ese plan fracasará, si la causa peruana se convierte en la causa de todos los pueblos.

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