{Lo sucedido el día 13 y 14 de julio pasado tiene una larga historia de gestación. Muchos recodos, recovecos, avances y retrocesos, Y por supuesto determinados nombres, «personajes» que fueron dando los sucesivos pasos. Pero el pueblo peronista tiene memoria. No olvida la actuación que le correspondió, en cada caso, a los que ahora se encuentran en esta embestida contra el pueblo y contra Perón. En estos cinco cuadros se exponen los principales datos que conformaron cinco acontecimientos dentro de la vida del movimiento peronista en los últimos 7 meses.}

  • PRIMER ACTO, 17 DE NOVIEMBRE DE 1972
  • ACONTECIMIENTO: El retorno del General Perón se produce tal cual estaba propuesto por la conducción táctica y el General Perón, desechándose variantes de la burocracia sindical que proponía el aterrizaje en un aeropuerto más alejado, que no fuera Ezeiza.
    EL PUEBLO: La movilización masiva del pueblo se produjo pese al sabotaje de la burocracia que no colaboró con ningún ómnibus ni con otro medio de transporte desde los sindicatos, y que acató pasivamente la decisión de transformar el paro general de la CGT en un feriado nacional decretado por la camarilla militar gorila.
    EL LÍDER: Perón asume con total iniciativa su rol en Ezeiza, al producirse su regreso. Ante la pregunta insolente del jefe de la Base de Ezeiza («¿Va a bajar, señor?»), Perón contesta: «¿Y si no para que hemos venido, hijo?». Después Perón muestra prácticamente la existencia del cerco en su contra, al enfrentar a los hombres de la custodia que pistola en mano le impidieron abandonar sus habitaciones. Derrocha iniciativa, intransigencia frente al gobierno y hasta humor.
    DELEGADO PERSONAL: Cámpora se manifiesta entero y decidido en la emergencia. Apoya todas las tendencias firmes de Perón y enfrenta al periodismo regimentado que intenta tergiversar la relación del Líder con su pueblo. En reunión previa del Consejo Superior, anterior al retorno, obliga al burócrata de Julio Romero, hoy gobernador de Corrientes a manifestar que sostenía tratativas con Lanusse. Le obliga a reconocer que él es el único canal y corta toda posibilidad negociadora que habían establecido los burócratas políticos en ese momento.
    BUROCRACIA GREMIAL: Los dirigentes gremiales se negaron a considerar la posibilidad del Retorno hasta último momento. Conviene recordar que el señor Estanislao Rosales, en primera fila de las 62 en la actualidad, era el batidor encargado de transmitir al coronel Cornichelli todas las novedades de las reuniones de Madrid entre los gremialistas y Perón. También conviene recordar el rol desmovilizador de la burocracia y el abandono casi masivo que hacen sus dirigentes de la zona de Ezeiza, el día del Retorno a la noche, cuando el cerco contra Perón era de características militares estrepitosas.
    CERCO CONSPIRATIVO: El cerco en este caso tenía una preponderancia externa que se verificaba por la presencia de grandes contingentes militares alrededor de Perón. Por líneas interiores se producía la relación entre el coronel Osinde y los mandos militares a los que el «delegado militar»
    suministraba información de la marcha del proceso del Retorno y estadía del general Perón. Por otra parte el cerco se manifestaba en la propuesta de Osinde de desviar el avión de Perón a Carrasco.
    MOVIMIENTO PERONISTA: Orgánicamente la respuesta del Movimiento Perónista no fue la que se necesitaba. Sí a través de sus bases que se movilizaron con lo que contaban y en la medida de lo posible. La actitud del secretario general en el proceso suplió la acción del Consejo Superior. Junto a Cámpora. Abai Medina y los representantes de la Juventud fueron los verdaderos trabajadores del Retorno ante el abierto saboteo de los burócratas sindicales.
    JUVENTUD PERONISTA: La JP se convirtió en el principal elemento movilizador por el Retorno. Primero, por la consigna «Perón Presidente» que levantó antes que nadie. En segundo lugar por la campaña de «Luche y Vuelve», que movilizó, con aprobación y encabezamiento del doctor Cámpora, como ningún otro sector del Movimiento. El día del regreso todos los efectivos de JP fueron puestos en Ezeiza para recibir a Perón.
    PARTIDOS POLÍTICOS: La reticencia, el escepticismo o la abierta oposición fueron la línea general. Desde la derecha clásica que enfrentó francamente el regreso (los gorilas decían que Perón no volvía porque era cobarde), hasta el manriquismo que intenta minimizar el acontecimiento. Por otra parte el radicalismo guarda prudente silencio, señalando que «no se podía poner trabas al regreso de un ciudadano al país».
    FUERZAS ARMADAS: Las FF.AA. se mantuvieron absolutamente en contra del suceso. Toda la camarilla militar se opuso y Sánchez de Bustamante en persona dirigió el operativo represivo en Ezeiza. Sin embargo los cuadros inferiores de varias armas —fundamentalmente la Marina— se pusieron en estado de rebelión. Efectivos de la Escuela de Mecánica de la Armada se sublevaron al mando de oficiales jóvenes y fueron derrotados. Buscaban garantizar la seguridad de Perón.

  • SEGUNDO ACTO, 15 DE DICIEMBRE DE 1972
  • ACONTECIMIENTO: Congreso del Partido Justicialista. Realizado en diciembre para elegir la fórmula presidencial marcó claramente los proyectos leales y traidores al movimiento. Así los burócratas sindicales como Coria y Rucci se colocaban en ortodoxos al máximo y exigían —como nunca antes— la candidatura de Perón. ¿Por qué lo hacían? Ya estaba el general en el Paraguay. Ya se conocía su renuncia a encabezar la fórmula presidencia!. Se esparaba el informe del delegado Cámpora con las instrucciones de Perón. Los burócratas, que sabían que en dos días se debía oficializar la fórmula presidencial, buscaban con la presentación de la «fórmula imposible» (a esa altura la de Perón) la proscripción del movimiento para los comicios. Favorecían así, ya que el Movimiento iría al voto en blanco, los planes de la Dictadura represora. Paralelamente, los burócratas buscaban que los congresos provinciales lanzaran sus propias candidaturas para las gobernaciones, cámaras y concejalías. Ello hubiera significado por ejemplo, Calabró gobernador de Ezequiel Martínez, presunto presidente en los planes de la Dictadura torturadora.
    Cuando Abal Medina propuso en el Congreso Partidario mandar un télex a Perón al Paraguay para que el Líder ratificara su respuesta, los dirigentes como Calabró buscaron impedirlo y propusieron que en lugar de eso, que según ellos «agraviaba a Perón», se enviara una delegación al Paraguay. Como era lógico ellos suponían que en dos días no habría tiempo para nombrar una fórmula, y al mismo tiempo la candidatura de Perón no iba a ser aceptada por las FF. AA. ¿Qué buscaban los burócratas? Una nueva forma de lograr la proscripción del Movimiento.
    Entonces se enfrentaron dos mociones en una VOTACIÓN CLAVE Y REVELADORA. Los partidarios leales de consultar por télex a Perón y los traidores que buscaban diluir el proceso para que el Movimiento no tuviera candidatos. ¿Quién votó en contra de la posibilidad de ir al comicio con otra fórmula que no fuera la de Perón? Dos nombres claves que se verán reaparecer después: Norma Kennedy y Victorio Calabró. La Kennedy, una directa responsable de la Masacre de Ezeiza el 20 de junio, Calabró la mecha de ataque contra Cámpora la semana pasada, desautorizada luego por el gran discurso de Perón. Otro que se unió a Calabró y la Kennedy fue Mercado, mano derecha del burócrata Kloosterman, ejecutado luego por las Fuerzas Armadas Perónistas. Manuel de Anchorena, el oligarca bonaerense amigo de Rucci votó también contra Perón.
    A todo este cuadro se sumaba que los señores Ricardo Groisman, afiliado Radical —incondicional de Sancerni— y Alberto Rocamora, actual secretario del ex diputado y ahora presidente Raúl Lastiri —llegan a Madrid, días antes del Congreso Justicialista, para solicitarle a Perón que vetara la candidatura de Cámpora y pusiera en su lugar a una figura complaciente al proyecto de Lanusse-GAN.

  • TERCER ACTO, 29 DE ABRIL DE 1973
  • ACONTECIMIENTO: Se produce una importante reunión en la quinta 17 de Octubre, en Madrid.
    Aprovechando la destitución del compañero Rodolfo Galimberti, Osinde, López Rega y Norma Kennedy critican al compañero Cámpora, que ya era Presidente electo de los argentinos. Las alternativas de este diálogo se conocen en Buenos Aires a través de la cinta magnetofónica de la reunión que López Rega le suministra a un corresponsal argentino en Madrid con el que mantenía estrecho contacto. Los cuéstionamientos al delegado personal provocaron que el compañero Cámpora reafirmara, una vez más, que su cargo estaba a disposición del General Perón.
    Luego de este suceso en Madrid comienza a generarse una amplia campaña maccartista donde se opone falsamente una lucha de consignas entre la patria peronista y la patria socialista. Los servicios de seguridad comienzan de pronto a producir toda suerte de comunicados con inexistentes siglas que atacan a la JP y sus luchas. Los burócratas sindicales pagan una catarata de solicitadas con plata del pueblo, donde se alude a la «ortodoxia». Luego del 25 de mayo, con hombres claves de López Rega ubicados en medios de comunicación, se comienza a atacar al compañero Righi, ministro del Interior, con la intervención de los servicios de seguridad que hablan de una supuesta rebelión de los policías por la disolución de DIPA (una de las más terribles armas de la Dictadura contra el Pueblo). También con ese dispositivo se atacan las medidas tomadas en la Universidad en nombre de la «infiltración troskísta» mote que se aplica a todo aquel peronista que no es traidor. Desde aquel 29 de abril, hasta el 20 de junio, Masacre de Ezeiza, todo es un mismo dispositivo —destituciones, campañas de prensa y balas asesinas— que intentan reprimir el avance del pueblo peronista y los reales dignificados del gobierno popular. La escalada del terror psicológico y armado se extendía también a una serie de ocupaciones de instituciones y emisoras, realizadas por comandos parapoliciales, las revividas Alianza Nacionalista, CNU y los comandos de Brito Lima, agentes mercenarios franceses que arriban al país con su experiencia asesina de Argelia. Todo este aparato intentaba desvirtuar las ocupaciones de las bases embanderadas en las líneas de la JP.

  • CUARTO ACTO, 20 DE JUNIO DE 1973
  • ACONTECIMIENTO: Retorno triunfal del General Perón. Manifestación Popular. Masacre dé Ezeiza.
    Un día antes del 20, se produce un extraño accidente del secretario del Movimiento, Abal Medina, y luego se da el ataque contra el pueblo desde el palco por el Comité Organizador, bajo responsabilidad de Osinde, Norma Kennedy, Brito Lima, la CNU y los matones de la burocracia sindical. Asi se la da continuidad de una política, que luego proseguirá la semana pasada (13-14 de julio). Osinde intentó desviar el avión en el que regresaba Perón a Carrasco el 17 de noviembre de 1972, intenta ahora desviar al Pueblo de Perón, ya que a esa altura no cuenta con sus aliados en el ejército, la derrotada camarilla militar. La Kennedy aporta su aparato de movilización, en rigor el que le presta López Rega para impedir, como intentó hacerlo en el Congreso del Partido (15 de diciembre) la reunión triunfante de Pueblo y Líder. Brito Lima, que intenta romper el esbozo de organización de la Juventud Perónista oficial gestado en el Consejo Provisorio (y el impresionante crecimiento de JP) colocó a sus bandas armadas (las mismas que ocuparon hospitales y radios) para frenar la movilización del pueblo el 20 de junio. Los burócratas que no podían frenar la llegada de Perón ni sabotear como el 17 de noviembre la movilización popular, facilitaron armas a sus matones para que actuaran en el momento preciso.

  • QUINTO ACTO, 11 Y 14 DE JULIO DE 1973
  • El señor Calabró, traidor en el congreso del partido Justicialista lanza la voz de mando. Siguiendo las directivas del jefe de la conspiración antiperonista —José Lopez Rega— Calabró atacó al compañero Cámpora. Al mismo tiempo, el señor Lastiri se aprestaba a lograr la presidencia para convertirla en un coto privado de López Rega. José Rucci, entretanto, intentaba hacerle un paro al gobierno popular y demostrar a Perón su capacidad de convocatoria. Fracasó estrepitosamente, al tener que hacer dar vuelta a seis ómnibus semi-vacios alrededor de la casa de Gaspar Campos. A este proceso se suma la acción del Consejó Directivo de la CGT dirigida con el supuesto de reorganizar al Movimiento Obrero, hacer caducar las directivas de las regionales de la CGT. Córdoba, Salta, Río Cuarto son las principales amenazadas por Rucci.
    El señor Rodolfo Arce, diputado por la provincia de Buenos Aires contrariando la disciplina del bloque que otras veces defiende con entusiasmo la disciplina del bloque, obedeció las órdenes de López Rega para lanzar ataques violentos contra Cámpora.
    A esta altura, intervino el General Perón para frenar el proceso de golpe. Reivindicó el rol de Cámpora y su acción como gobernante, desconocida y atacada por los burócratas. «Ha dado el ejemplo más preclaro y más honroso que un ciudadano puede dar a su país».

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