El Frente Brasileño de Informaciones fue creado para romper el círculo de silencio que la censura de prensa y el interés de algunas agencias internacionales de informaciones hicieron alrededor de las verdaderas condiciones de vida impuestas al pueblo brasileño por una dictadura militar sanguinaria. Su sede está en París y dispone de un equipo de corresponsales en Brasil y en otros países de América latina.
Las noticias transmitidas por el FBI son recogidas entre todas las organizaciones de resistencia brasileña. Un equipo de militantes de diversas ideologías está encargado de seleccionarlas y verificarlas. Todas las noticias divulgadas son absolutamente verídicas y objetivas. Los combatientes de la resistencia brasileña no están interesados en divulgar mentiras. Nuestra arma es la verdad.

  • TORTURAS DE PRESOS POLÍTICOS EN BRASIL
  • La policía política brasileña arrestó el 17 de julio en Recife, estado de Pernambuco, a Luis Medeiros de Oliveira y Elenaldo Celso Teixeira acusados de subversión y de agitación política entre los campesinos de la caña de azúcar. Fueron torturados durante diez días pasando por 10 comisarías diferentes, abandonando finalmente la de Caxanga para ser llevados al Hospital de Primeros Auxilios. Estaban en coma, tenían el rostro desfigurado y los órganos genitales heridos por los choques eléctricos. La ficha del hospital que tiene el n° 73.251, constata que ellos tenían “despellejamientos, esquimosis, contusiones en el tórax y en los miembros superiores e inferiores, contusiones craneanas y choque traumático”. La policía exigió que los médicos escribieran que habían sido “víctimas de un accidente de tránsito”.
    No bien Luis de Oliveira estuvo un poco restablecido, fue llevado a la Policía Política para sufrir nuevas torturas. El 22 de agosto, a fin de evitar nuevos sufrimientos —se le iba a arrancar las uñas— prefirió arrojarse escaleras abajo, fracturándose los brazos y una vértebra. Al dia siguiente don Helder Cámara y su obispo auxiliar, don José Lamarfíne, lo visitaron en el hospital y constataron su estado físico. Enviaron una carta abierta al Gobernador del Estado de Pernambuco denunciando las torturas y pidiéndole tomara las medidas necesarias. Se dio comienzo a una investigación por parte de agentes de la policía que no llegó a ninguna conclusión…
    Estos no son más que dos de los numerosos casos de torturas que tuvieron lugar en el curso de los últimos meses en Brasil. Las víctimas son generalmente estudiantes y obreros. Las mujeres y los niños
    no están a salvo de esta rutina de brutalidad. El padre Jean Talpe, belga, contó en Brujas, el 16 de agosto de 1969, que el vio, cuando fue arrestado en San Pablo, torturar a una mujer embarazada que perdió su niño y murió una semana más tarde Esta mujer era una obrera y se llamaba Martha.
    El presidente de la Unión Nacional, de Estudiantes de Brasil, UNE, Juan Marcos Van der Weld, fue arrestado el 3 de setiembre de 1969, algunas horas antes del rapto del embajador de los Estados Unidos en Río. Sistemáticamente torturado, tiene los tímpanos rotos. El vicepresidente de la organización Valdo Silva y Nelson Thadeu, arrestado en la misma época, fueron igualmente torturados. Luiz Raúl Machad», estudiante de Río de Janeiro e igualmente miembro de la dirección de la U.N.E., fue torturado en Minas Gerais, donde fue arrestado, así como en San Pablo. Como se negaba a hablar, se le aplicó durante 11 horas consecutivas el pentotal —suero de la verdad—. Actualmente se encuentra en la prisión Tiradentes de San Pablo y su equilibrio síquico está seriamente alterado. El obrero Enio Seabra, líder metalúrgico de Belo Horizonte, tuvo sus derechos políticos anulados por 10 años. Echado de la Siderurgia Belgo-Mineira donde trabajaba no logra emplearse en ninguna otra parte. Arrestado por cuarta vez en un año,ces torturado en la Policía Política.

  • LOS MUERTOS
  • Desdé enero de 1969, la represión policial-militar ha asesinado ya, por lo que se sabe, más de cuarenta obreros, estudiantes y campesinos en Brasil. Muchos de ellos eran militantes de los movimientos de resistencia; pero personas que no tenían nada que ver en la lucha contra la. dictadura, han sido igualmente muertas. El combate más conocido de la resistencia muerto por la represión es Carlos Márighela, líder de la Alianza Libertadora Nacional. Tía sido fusilado en San Pablo, el 4 de noviembre de 1969, en una emboscada montada por la Policía Política. La Vanguardia Revolucionaria Armada, VAR, movimiento del cual el líder más conocido es el capitán Carlos Lamarca, tuvo uno de sus militantes, el ex-sargento Jñao Lucas Aires, torturado a muerte en Belo Horizonte, Minas Gerais. Severino Viana Colón y José Araujo Nóbrejra de San Pablo, fueron fusilados. Carlos Roberto Zanirato prefirió el suicidio antes que sufrir nuevamente la tortura. La Alianza Libertadora Nacional tuvo al menos tres de sus miembros más importantes fusilados por la policía: el estudiante Marco Antonio Braz de Carvalho, “Marquito”, y los obreros Edson Souto y Nelson José de Almeida, “Escoteiro”. Varios militantes campesinos de la Acción Popular fueron igualmente asesinados.
    La pena de muerte por los crímenes políticos fue instituida en Brasil el 5 de setiembre de 1969, por un decreto de la Junta Militar. Oficialmente no se ha aplicado todavía, pero en los hechos existe desde hace ya tiempo.

  • LOS TORTURADORES
  • Las organizaciones de resistencia a la dictadura militar brasileña consiguieron averiguar algunos nombres de torturadores notorios, pero la tortura se ha convertido en algo tan corriente en Brasil, que cualquiera sea la lista, será fatalmente incompleta. La represión más frecuente y brutal está concentrada en San Pablo, Río de Janeiro, Recife y Belo Horizonte, donde la repuesta al régimen es más fuerte. Algunos nombres: en San Pablo, Raúl Nogueira Lima, conocido como “Raúl el Calvo”, comisario de la Policía Política, es un especialista en movimientos estudiantiles. En 1968 dirigía la C.C.C., Comando de Caza a los Comunistas, organización terrorista. Se supone que está ligado a la CÍA, ya que ha hecho una estadía de 6 meses en los Estados Unidos y mantiene una oficina de “Ayuda Laboral”, uno de los camuflages habituales de la CÍA. Fue él quien ejecutó al estudiante Marquito que estaba acusado de haber asesinado al capitán Chandler, instructor anti-guerrillas de la Policía Militar de San Pablo.
    El teniente coronel Adolfo Henrique Matos, que fue transferido del Batallón de Carros de Combate Ligero, de Campiñas (ciudad del interior del estado de San Pablo) para dirigir una investigación contra los estudiantes de la capital.
    Los capitanes Danilo Marini y Antonio Carlos Nascimento Piratto, auxiliares del precedente. Piratto forma parte de la Policía del Ejército.
    Alfides Cintra Bueno, “Chanchito”, comisario adjunto del sector de orden político, mantiene un intercambio de información con ex-nazis de la Argentina y Uruguay, así como con el consulado de los Estados Unidos. Fue el responsable directo de las torturas sufridas por el obrero Roque Aparecido da Silva, de Osasco.
    Renato d’Andrea, ex-comisario del Servicio Secreto de la Policía Política, actualmente comisario de investigaciones de los crímenes contra el fisco. Es uno de los principales jefes de la A-2, Servicio Secreto de la Aviación, y muy ligado al Consulado de los Estados Unidos, utilizando para sus contactos un abogado de nombre Grimaldi, que ha seguido un curso de información y contra-espionaje en los Estados Unidos.
    Sergio Paranhos Fleury, comisario, uno de los fundadores del Escuadrón de la Muerte, y toxicómano. Fue el responsable de la ejecución sumaria de 46 criminales de delito común. Ha sido recientemente reclutado por la Policía Política y encargado de dirigir las tropas de choque contra los movimientos de izquierda. El torturó personalmente a la esposa del obrero José Sabino Santana. Es el responsable de las torturas infligidas a los sacerdotes Fernando Brito e Ivo Lesbeauxpins, que facilitaron las pistas para encontrar y ejecutar a Marighela.
    Sidnei Mori, ex-comisario de la Polinter y de la Policía Política, dirige actualmente la represión en las ciudades del ABC, cinturón industrial de San Pablo, donde están concentradas las fábricas automotoras.
    Además, son igualmente torturadores los comisarios Wanderico Arruda de Moraes, Fabio Lessa, Orlandi Rosanti, José Paulo Bonchristíano, Newton Melluzi y Roberto Mesquita Sampaio, así como los agentes Bernardo Mac Dowell Kruger, auxiliar de seguridad del Consulado Americano y miembro del C.C.C., Marco Antonio Kibeiro, conocido con el nombre de “Pajarito”, del Servicio Secreto del Ejército, Novaes, Perrone, un falso estudiante de derecho, Teles, Caetano, Valmor Guimaraes, Brito y Parra.
    En el Ejército, los ejecutores de torturas son: el mayor Ary Bismarck Cavalcanti, especialista en choques eléctricos, el mayor Jaime Antunes Lameira, el teniente Agostinho, que prefiere torturar mujeres, los sargentos Roberto, conocido como “Negrao”, Simoes y Montgommery.
    En la Aviación las torturas están dirigidas por el mayor Renato Meto, jefe del Servicio Secreto, que distribuyó ametralladoras a los C.C.C. y es partidario de la eliminación sumaria de todos los “subversivos”. Sus principales colaboradores son: el abogado Helio Bialesky y el sargento Riael dos Santos. Los agentes más feroces son los cabos Joaquín, Vanderley y Carrara.
    Los interrogatorios de prisioneros del Servicio Nacional de Información, dirigidos por el coronel Cerqueira Cesar, son hechos en la central de la Policía Federal, donde a menudo se llevan a cabo las torturas.

  • RIO, RECIFE, BELO HORIZONTE
  • En Río de Janeiro las torturas a prisioneros políticos se efectúan principalmente en las mazmorras de la DOPS, Policía Política, del 1er. Pelotón de Investigaciones de la Policía del Ejército, y en el Centro de Investigaciones de la Marina, CENIMAR.
    En el Ejército las torturas son más frecuentes en el cuartel de la Policía del Ejército, situado en la calle Conde de Bonfim, en el centro de la ciudad, y su comandante en jefe es el mayor Moacir Fontenele. Otro torturador, el capitán Lauro .Miranda, un hombre delgado que no se quita jamás sus anteojos negros y tiene una predilección muy particular por los choques eléctricos que administra con una picana, una picana a pila. En la policía política DOPS, el comandante de torturas más notorio es el inspector Mario Bordes, pero la responsabilidad final de su aplicación habitual recae sobre el secretario de la seguridad el general Luiz Franca de Oliveira.
    En Belo Horizonte las torturas son dirigidas por el general Gois, el mayor Cámara y el capitán Pórtela. Este último se ha hecho desde 1965 a 1968, una reputación sanguinaria como torturador de la Policía del Ejército en Río de Janeiro. El principal centro de torturas de la ciudad es el Departamento de Investigaciones de Volsen, en el cual el sargento Jóao Lucas Alves fue masacrado.
    Las torturas policiales de Recife son dirigidas por el director de la Policía Política, Moacir Sales, y por el director del Departamento de Investigaciones Gibson. En el Ejército, la actividad del coronel Darcy Vilocq Viana que torturó personalmente a Gregorio Bezerra en 1964, continúa.
    Últimamente, temiendo castigos anunciados por las organizaciones de la resistencia, los torturadores de estas tres ciudades, intentan evitar ser identificados.

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