• Programa de Huerta Grande
  • Sancionado en 1962, en Córdoba, por las 62 Organizaciones gremiales:
    1) Nacionalizar todos los bancos y establecer un sistema bancario, estatal y centralizado.
    2) Implantar el control estatal sobre el comercio exterior.
    3) Nacionalizar los sectores claves de la economía: siderurgia, electricidad, petróleo y frigoríficos.
    4) Prohibir toda exportación directa o indirecta de capitales.
    5) Desconocer los compromisos financieros del país, firmados a espaldas del pueblo.
    6) Prohibir toda importación competitiva con nuestra producción.
    7) Expropiar a la oligarquía terrateniente sin ningún tipo de compensación.
    8) Implantar el control obrero sobre la producción.
    9) Abolir el secreto comercial y fiscalizar rigurosamente las sociedades comerciales.
    10) Planificar el esfuerzo productivo en función de los intereses de la Nación y el Pueblo Argentino, fijando líneas de prioridades y estableciendo topes mínimos y máximos de producción.

  • Programa del Movimiento Revolucionario Peronista
  • Sancionado, en Buenos Aires, el 5 de agosto de 1964 por el plenario del MRP:
    Declaración de principios y Decálogo Revolucionario
    El pueblo trabajador de la Argentina, reunido en magna asamblea a través de sus legítimos representantes, hombres y mujeres del peronismo revolucionario, CONSIDERANDO:
    Que el movimiento ya ha alcanzado su plena madurez como fuerza revolucionaria, debe imponerse al reiniciar la lucha por la reconquista del poder, poniendo en marcha la nueva etapa, a través de la cual complete y profundice las tareas transformadoras del Gobierno Popular Peronista, truncas en 1955; que la lucha será larga y que la Revolución no terminará con la conquista del Poder,
    DECLARA QUE:
    1) El peronismo es un movimiento revolucionario que entronca con todas las grandes revoluciones de la humanidad. Desde su iniciación en las históricas jornadas del 45, y especialmente en el grandioso hecho de masas del 17 de octubre, que tuvo el carácter de un acto de rebeldía de la clase trabajadora contra las fuerzas reaccionarias y anti-históricas, el peronismo es sinónimo de revolución. Sus realizaciones desde el poder y la extraordinaria trayectoria de lucha y sacrificio de sus bases, después, lo confirman. Negar esta esencia es negar el peronismo.
    2) El gobierno popular peronista, dirigido por el General Perón, inició el proceso revolucionario de Liberación Nacional. Sus actos constituyeron manifestaciones concretas de lucha anti-imperialista y de reconquista de la autodeterminación nacional vendida por la oligarquía a los explotadores extranjeros; de impulso a la soberanía popular a través de la movilización de las masas y la construcción planificada de la Nueva Argentina, al servicio del pueblo.
    3) La falta de desarrollo de una estructura revolucionaria nacional que representara el papel de nexo entre Perón y el pueblo, que cumpliera tan extraordinariamente Evita, permitió que se produjera el cerco del Gobierno popular peronista por la burguesía capitula-dora ante el imperialismo. Su ideología anti-nacional y contrarevolucionaria pudo penetrar gracias a la complicidad de la burocracia conciliadora que, desde entonces, negoció al Movimiento y a su Jefe.
    4) La interrupción del proceso revolucionario peronista por el nefasto golpe reaccionario de 1955, ha dejado inconclusa la tarea de Liberación. La traición de la burguesía y la burocracia del movimiento que impidió la profundización constante de la acción transformadora que impulsaba Perón y que trabó la construcción del instrumento defensivo del pueblo: las milicias obreras armadas por las que tanto bregó Evita, abrieron el camino al zarpazo oligárquico e imperialista que inauguró el nuevo período ininterrumpido de opresión, persecución y humillación de nuestro pueblo hasta el presente.
    5) La debilidad de la línea revolucionaria, producto de la defección de la burocracia conciliadora obligó al movimiento a pactar con la burguesía, que pudo así capitalizar en su provecho la gravitación de las masas en la falsa opción de 1958. Ya en el gobierno, al servicio de sus mezquinos intereses de grupo, que opuso a los de la Nación, pudo consumar la más vil traición al pueblo y a la patria al entregar la soberanía al capital financiero yanqui.
    6) El duro proceso de la lucha acentuó la toma de conciencia de su papel histórico por la clase trabajadora. El 18 de marzo de 1962, el pueblo castigó la traición imponiendo su propio camino. El 7 de julio ratificó esta decisión al repudiar la nueva maniobra frentista urdida por la burguesía frigerista, que pretendió nuevamente atar al movimiento a la cola de fuerzas más reaccionarias. Pero la claridad del pueblo demostró que eso ya no era posible.
    POR TODO ESTO SOSTIENE:
    1) Que hemos llegado a un punto en que nadie puede llamarse a engaño, los mercaderes del movimiento encaramados en organismos de dirección, que hace tanto tiempo los vienen llevando de fracaso en fracaso, han pretendido convertir al movimiento en un partido político más, liberal, negando su esencia revolucionaria. Encontraron como respuesta el total repudio de las bases. En el futuro intentarán nuevamente desviar el movimiento, complicándolo en el fraudulento juego electoralero de la reacción, para lo cual tratarán de trabar la definición revolucionaria que ya los desborda y de impedir el regreso de Perón, que amenaza sus posiciones.
    2) Que las bases por encima de la burocracia conciliadora y sus maniobras de entrega del movimiento y de Perón, han demostrado a lo largo de este duro y difícil proceso de lucha, que no aceptan los acuerdos espúreos con fuerzas reaccionarias y que consideran la lucha revolucionaria en todas sus formas como el único camino para lograr el regreso de Perón y conquistar su Liberación, por lo que derrotarán nuevamente todo intento de desviarlas de sus objetivos.
    3) Que es esencial reivindicar a los héroes, a los mártires y a todos los actos de lucha popular que jalonan la resistencia del pueblo al ejército de ocupación. Las jornadas de junio y septiembre de 1955 en que a pecho descubierto las masas enfrentaron las bombas y bayonetas asesinas de la contrarevolución; los mártires del 9 de junio; los héroes anónimos de la resistencia de todos estos años de represión y violencia antipopular forman ya parte de la historia del proceso de lucha por la liberación y serán ejemplo e inspiración permanente para la acción.
    4) Que es de justicia condenar a la burocracia y repudiar a los tránsfugas que la representan como traidores al movimiento peronista, a sus organizaciones, a su tradición de lucha, a sus mártires, al pueblo y a su líder, el general Perón, y a la revolución que él encabeza.
    5) Que la clase trabajadora, base esencial del peronismo, es la única capaz de conducir consecuentemente, sin vacilaciones, hasta el fin, el proceso revolucionario arrastrando tras de si a los sectores no comprometidos. Estos han demostrado terminantemente que por sus vacilaciones y por su debilidad ante el enemigo, que conducen al compromiso y a la traición, no están en condiciones de asumir la conducción revolucionaria. Por lo tanto, los trabajadores constituyen la vanguardia del pueblo en la lucha contra la reacción.
    6) Que para que el movimiento pueda cumplir el papel de conducción, de aglutinador, que la clase trabajadora argentina le impone, debe desprenderse de los elementos burgueses y reformistas que lo frenan y superarse. Para ello debe darse una estructura y una dirección centralizada revolucionaria, altamente representativa de las bases, que incorpore los elementos ideológicos que permitan penetrar profundamente en las contradicciones de la sociedad y forjar un programa revolucionario mínimo que contemple las necesidades de todo el pueblo.
    7) Que el régimen en descomposición ha cerrado todos los caminos al pueblo apoyado en la violencia y en la represión y haciendo del fraude y la proscripción de las mayorías populares su “sistema de gobierno”. Condenada históricamente, la reacción ha escogido la forma en que habrá de ser destruida. A la violencia responderemos con la violencia y como dijo Perón: “por cada uno de los militantes del pueblo que caiga caerán cinco de ellos”. Nuestro pueblo sabrá recoger la tradición heredera de las montoneras gauchas y responder golpe por golpe a la reacción con sus mismas armas. De hoy en adelante sabremos utilizar la lucha armada como el método supremo de la acción política.
    8) Que el enemigo, aunque aparentemente poderoso, en realidad es débil. El régimen, que Solamente representa a 200 familias privilegiadas, es un gigante con pies de barro. Nosotros somos millones
    y cuando nos pongamos en marcha no habrá fuerza capaz de detenernos, en la medida en que esclarezcamos nuestros objetivos, nos organicemos para la acción y dominemos y pongamos en práctica todas las formas de lucha. Para ello el pueblo deberá oponer al ejército de ocupación del régimen sus propias fuerzas armadas y las milicias obreras que le permitan conquistar la victoria y defenderla después.
    9) Que las tareas tendientes a construir el instrumento revolucionario se confunden con las destinadas a poner en marcha el proceso de liberación en el plano nacional. El eje de la acción debe ser la movilización total del pueblo, hasta un grado tal que cada hombre se convierta en un militante. Sólo manteniendo una estrecha y permanente relación con las masas, la dirección revolucionaria podrá interpretar profundamente sus anhelos y su voluntad y elaborar las consignas de lucha que respondan a sus intereses. Porque la revolución la harán las masas y nada podrá reemplazar esa acción.
    COMPROMISO:
    1) Nos comprometemos a llevar hasta sus últimas instancias la tarea de rescate de la soberanía nacional iniciada por el gobierno popular peronista que culminará con la expulsión definitiva del imperialismo de nuestro país, que succiona el esfuerzo de nuestro pueblo y las riquezas nacionales, impidiendo la plena expansión de la potencialidad de nuestra patria.
    2) nos comprometemos a la eliminación total de las clases sociales parasitarias que sirven a los intereses del gran capital financiero internacional. Los viejos grupos oligárquicos ligados a la tradicional dependencia de nuestro país al imperialismo inglés, así como los nuevos sectores de la burguesía que sirven de instrumento a la penetración del imperialismo yanqui.
    3) nos comprometemos a construir una nueva argentina cuyo objetivo será la supresión de la inhumana explotación del hombre por el hombre, en que los únicos privilegiados serán los niños; en que la salud no será el privilegio de la minoría; en la que el bienestar material y la dignidad humana sean un producto común del esfuerzo de todos y en la que, sobre la plena expansión de las capacidades creadoras del pueblo se sienten las bases para forjar una auténtica cultura nacional de las mayorías y para que el arte y el conocimiento en todas sus formas no sean privilegios de élites extranjerizantes y desformadores de la conciencia nacional.
    4) nos comprometemos a apoyar activamente a todos los pueblos del mundo que luchen por la liberación, y, en especial, a nuestros hermanos de América Latina, sometidos al hambre, la explotación, la miseria y la ignorancia, por el imperialismo y sus lacayos, las fuerzas reaccionarias internas. Del mismo modo, nos oponemos a las guerras de rapiña y declaramos nuestra decisión de respetar y hacer respetar la autodeterminación de los pueblos y la igualdad de todas las naciones del mundo.
    EN CONSECUENCIA:
    Asumimos ante el pueblo y la historia el compromiso de dar la vida por el cumplimiento del programa revolucionario.
    Asumimos ante el pueblo y la historia el compromiso de construir la estructura y desarrollar la dirección revolucionaria centralizada que constituyen las herramientas de lucha y esclarecimiento ideológico de la clase trabajadora y que uniendo a las bases del movimiento y a Perón, conduzca al proceso de liberación que lleve al triunfo este programa de liberación, con lealtad, abnegación y sacrificio total, e incorporando a la acción a los demás sectores del pueblo argentino no comprometidos con la reacción.
    Asumimos ante el pueblo y la historia el compromiso de forjar el ejército del pueblo que canalice la capacidad revolucionaria popular en la lucha contra el ejército de ocupación, permitiendo, junto con las milicias obreras, iniciar la lucha armada contra los sectores privilegiados nacionales e imperialistas, como forma de acción política.
    Asumimos ante el pueblo y la historia el compromiso de llevar a cabo la acción revolucionaria en permanente y estrecha relación con las masas, transformando a cada hombre en un militante y a través de la movilización constante del pueblo.
    Por el regreso incondicional del general Perón. Por la liberación nacional y social de nuestra patria y nuestro pueblo. Por la revolución antiimperialista de América Latina y del mundo. Viva Perón. Viva Evita. Viva la Revolución. Liberación o Muerte. Movimiento Revolucionario Peronista-Comando Nacional.
    DECÁLOGO REVOLUCIONARIO
    1) Nacionalización de todos los sectores claves de la economía para rescatar nuestra soberanía de las garras del imperialismo: subsuelo, energía, siderurgia, servicios públicos, bancos, comercio exterior, monopolios y empresas extranjeras. Desconociendo los compromisos financieros internacionales firmados a espaldas de nuestro país, en especial los nefastos contratos petroleros firmados por la burguesía entreguista sin indemnización de ninguna especie.
    2) Reforma Agraria: expropiación, sin compensación, de la oligarquía terrateniente (agrícola, ganadera, azucarera, vitivinícola, yerbatera, etc.) de sus tierras y sus empresas en todas las etapas: producción, transporte, acopio y comercialización, para posibilitar la realización de una profunda reforma agraria que suprima el latifundio y elimine la renta de la tierra y la intermedicación parasitaria en todas sus formas.
    3) Confiscación de los grupos monopólicos, financieros, industriales y comerciales y de todas las empresas de la gran burguesía antinacional dependiente, total o parcialmente del imperialismo.
    4) Abolición del secreto comercial, de las formas societarias anónimas y fiscalización rigurosa de todas las empresas financieras comerciales e industriales: prohibición de toda exportación directa o indirecta de capitales, y control obrero de la producción.
    5) Planificación integral de la economía por el Estado, para proveer la expansión armónica de la producción en todos sus aspectos, en función del interés nacional. Realización de una política de industrialización que permita la construcción y explotación directa por el Estado de las industrias básicas con carácter de prioridad nacional: extractivas: (especialmente impulsando la acción de YPF, YCF
    y Gas del Estado, en carácter de monopolios estatales sobre todas las fases: explotación, transporte y comercialización); energéticas; (buscando el pleno aprovechamiento de la potencialidad hidráulica de nuestros ríos y mareas); de bienes intermediarios (siderurgia, aluminio, química, et.) y fundamentalmente de la industria de máquinas y, herramientas, garantía esencial de la independencia económica nacional. Estímulo y protección de la industria nacional contra la competencia extranjera. Ampliación de la red de transporte y comunicaciones y adecuación al mejor aprovechamiento de las riquezas de nuestro país y al servicio de la consolidación de la unidad nacional y la profundización de la relación con los países hermanos.
    6) Reforma urbana: expropiación de los predios urbanos utilizados con fines de lucro para posibilitar una reforma urbana inspirada en el principio de que la vivienda debe ser para el que la habita. Realización de un plan de viviendas y urbanización que asegure al pueblo el goce de una vivienda digna.
    7) Dignificación del trabajador y del pueblo: hacia la plena realización humana, con el objetivo de suprimir totalmente la explotación del hombre por el hombre. Retribución justa del trabajo de acuerdo con el esfuerzo de cada uno. Socialización de la medicina para que su organización y expansión por el Estado lleve la atención médica a todo el Pueblo, y para que la salud deje de ser un privilegio de una minoría.
    8) Realización de una política educacional integral que lleve los beneficios de la alfabetización y el conocimiento a todo el pueblo y estimule el desarrollo de la conciencia nacional. Creación de los medios que impulsen y faciliten el desarrollo integral de la capacidad creadora de nuestro pueblo en todos los planos (cultural, artístico, científico y técnico) que dé el basamento a una auténtica cultura naciona1º de Mayorías. Pleno apoyo al deporte en todas sus manifestaciones, especialmente en la niñez y en la juventud.
    9) Política internacional soberana y relación con todos los pueblos del mundo en los planos político, económico y cultural, sin discriminaciones y sobre la base de igualdad de trato y respeto mutuo. Defensa activa del principio de autodeterminación de los pueblos. Repudio a la política de hegemonía de las grandes potencias y lucha contra la discriminación excluyente en los organismos internacionales, promoviendo en su seno la participación en un pie de igualdad de todos los pueblos.
    10) Solidaridad y apoyo activo a todos los pueblos del mundo que luchan contra el imperialismo por su liberación y el colonialismo,” especialmente a nuestros hermanos latinoamericanos. Impulso permanente y fraternal en la acción revolucionaria y en la construcción popular de una América Latina libre de la explotación imperialista y de la opresión de las minorías privilegiadas internas. Acción común por la reivindicación para sus pueblos de los territorios de América Latina, usurpados por las grandes potencias colonialistas: rescate de las Malvinas, Puerto Rico, Guayanas, Canal del Panamá, Guantánamo e Islas de las Antillas.

  • DECLARACIÓN DE TUCUMAN
  • Sancionada en Tucumán, en marzo de 1966, por el Plenario del peronismo “De Pie”:
    I — Carácter revolucionario del movimiento peronista
    El movimiento peronista es, desde sus orígenes, un entronque con las aspiraciones de transformación social y política que movilizan al pueblo argentino, y por su doctrina de inspiración humanista y cristiana que encarna su fundador, el general Juan Domingo Perón. Esta mística de transformación social y de amor por el pueblo, por los humildes, fue la que encarnó la abanderada de los trabajadores, compañera Eva Perón.
    Nuestro movimiento se nutrió de los valores nacionales aportados por los distintos sectores que pasaron a integrarlo. La clase trabajadora aportó su concepto de la Justicia Social y de la Dignidad Humana del Trabajador y del Pueblo. Aportó igualmente el deseo manifiesto de transformación de la sociedad y de la creación de una sociedad donde imperaran la Justicia Social y la Dignidad Humana como premisas básicas.
    E] pensamiento nacionalista de los intelectuales, grupos juveniles y oficiales de nuestro ejército aportó los valores culturales argentinos, que una historia liberal farisaica había ocultado sistemáticamente en la formación de nuestro pueblo. Aportaron igualmente el concepto de soberanía, entendido como la capacidad defensiva y ofensiva de nuestro ejército, que siempre había dependido del exterior.
    Aportaron también el concepto de que al Estado corresponde el manejo de los resortes fundamentales de la economía y su obligación de desarrollarlos con sentido de bien común. Este aporte puso de manifiesto el carácter modernizante de nuestras fuerzas armadas, que sostuvieron la industrialización como factor clave de la defensa nacional; doctrina que habían sostenido ¡lustres militares, como el General Savio, Mosconi y otros y de los cuales era, el entonces coronel, Perón, un continuador.
    De esta síntesis nació la consigna que reunió al pueblo peronista: una nación Socialmente Justa, Económicamente libre, Políticamente Soberana. Esta síntesis fue igualmente el primer encuentro, después de mucho tiempo, entre pueblo y ejército, en que ambos se identifican con la Nación y comienzan a trazar sus grandes destinos. Continúa así un largo proceso histórico, de-de las lejanas épocas de San Martín, en que el ejército era puro pueblo y les caudillos y las montoneras eran el mismo pueblo en armas.
    Esta síntesis donde confluyen el sentido nacional y social de nuestro pueblo, se la debemos a Perón, que supo interpretar el carácter nacional de nuestra lucha por la liberación y que ésta sólo tendría éxito si contaba con el apoyo entusiasta de todo el pueblo y en particular de la clase trabajadora.
    Esta síntesis, por último, produjo en la Argentina el primer triunfo popular de este siglo, y en América Latina la primera derrota del imperialismo.
    II — La gran transformación nacional realizada por el gobierno peronista
    Muchos de los que hoy critican y exigen al peronismo definiciones, olvidan la histórica etapa cumplida por nuestro movimiento desde el gobierno. Etapa que significó el nacimiento de un nuevo país. Olvidan que la Nación se ha transformado gracias a la planificación peronista.
    La actual economía industrial, con su capacidad de dar ocupación a numerosos sectores de trabajadores, es un resultado de los planes quinquenales del Gobierno Peronista, que desarrolló la economía nacional, con el respaldo de una fuerte economía de estado, que garantizó el libre juego del mercado y evitó el proceso de monopolización que hoy afecta a muchos sectores de nuestra economía.
    La concepción nacional que dominó la política del gobierno peronista permitió la integración de los sectores sociales, económicos y profesionales, y los orientó hacia las grandes realizaciones en beneficio de la comunidad a la que todos debían servil.
    El peronismo realizó desde FU gobierno una auténtica revolución nacional que transformó el modelo social que había inspirado a la oligarquía en 1880, la creación de una Nación de economía agropecuaria en el esquema de división internacional del trabajo imperante entonces. Esta concepción del liberalismo económico que dominó a la oligarquía ilustrada de esa época, había ya caducado en la época de la primera guerra mundial, pero la defección del radicalismo, que no supo incorporar las reformas económicas necesarias durante su gobierno limitándose a realizar la modernización del sistema político y cultural exclusivamente (aplicación del voto universal y reforma universitaria), hicieron que el país se atrasara sensiblemente en relación con el avance del mundo y se encontrara al iniciarse la segunda guerra mundial sin el desarrollo industrial que requería un país independiente y moderno.
    Por esta causa correspondió al peronismo quemar etapas y planificar los recursos nacionales para lograr este objetivo; la gran transformación realizada por el peronismo la podemos caracterizar en los siguientes puntos:
    1) Produjo un desplazamiento de clases y sectores de clases que tradicionalmente habían controlado el Estado.
    2) Produjo un desplazamiento en el orden económico de la propiedad y de la dirección de los instrumentos fundamentales para la producción, el intercambio y control de la riqueza nacional, desplazando a los sectores del capitalismo extranjero y recuperándolo para el estado argentino.
    3) Dio comienzo a la aplicación a nivel internacional de una concepción de la soberanía y del derecho que llamó Tercera Posición y que hoy figura como expresión política de los países que forman el llamado Tercer Mundo.
    4) Realizó el proceso denominado democracia de participación total con la incorporación política de la clase trabajadora, las mujeres, el ejército y el clero, a quienes reconoció la totalidad de sus derechos políticos.
    5) Reconoció los derechos de obreros y empresarios a concretar, al nivel del Estado, su acción social y económica en función del bien común.
    6) Afirmó la independencia militar y profesional de nuestras Fuerzas Armadas, quienes pasaron a controlar los resortes fundamentales de la industria pesada (siderurgia, minerales estratégicos etc.) que debía con el tiempo, constituir la base de la potencialidad económica y militar de la Nación.
    7) A través del sistema bancario nacionalizado, aceleró el proceso de acumulación, para la inversión en el desarrollo de la industria pesada.
    8) Dictó la primera ley orgánica de radicación de capitales extranjeros, adjudicándoles el papel de complemento al capitalismo nacional para acelerar el desarrollo económico.
    9) Inició el proceso de tecnificación y modernización del país; a través de la acción planificada del Estado, introduciendo progresivamente las reformas estructurales al sistema económico, social y político.
    III — Qué es y qué representa nuestro movimiento peronista
    Muchas veces el General Perón debió recordar que nuestro movimiento no es un partido político más. Los partidos políticos tradicionales, y más aún los que existen en el país, son parte de un esquema liberal del estado y de la sociedad, que los peronistas nunca hemos aceptado, doctrinariamente.
    El Movimiento Peronista, en cambio, es la expresión militante de diversos sectores sociales que encuentran en él y en su líder la conducción política capaz de asegurar la continuación de un proceso revolucionario ya iniciado en 1945, y truncado por el zarpazo oligárquico.
    Para los peronistas, el partido o los partidos, aún cuando debamos crearlos para participar del proceso electoral, en nuestro carácter de Movimiento Mayoritario, son simples estructuras subordinadas a la cúspide de la conducción. Por esta razón nuestras estructuras partidarias no trazan la estrategia sino que la ejecutan. Son simples instrumentos de conducción que nos permiten librar la batalla en el terreno electoral, es decir, en el campo del adversario.
    La estructura de nuestro movimiento arranca de la existencia de un líder, un conductor, a quien los peronistas no discuten, acatan.
    El conductor designa y crea los organismos de conducción que las circunstancias políticas aconsejan. En la actualidad existe un Comando Superior Delegado que preside la delegada personal del General Perón, la compañera Isabel Perón y que integran todas las ramas y sectores del Movimiento.
    La flexibilidad política de nuestra estructura está demostrada por la participación permanente de las bases, que ejercen la auténtica democracia interna eligiendo a los más capaces, por intermedio de los cuales mantienen un diálogo permanente con Perón y con quienes lo representan.
    Existe en nuestro movimiento una gran variedad de organizaciones que agrupan a los distintos sectores que lo integran. Pertenecen a él las 62 Organizaciones, nombre de combate que debió adoptar la rama sindical cuando dio su batalla en el Congreso de la CGT, que convocara el ocupante militar de la central obrera, y que representa a los sindicatos más fuertes y numerosos del país. Pertenecen a nuestro movimiento la rama femenina que fundara Eva Perón; sindicatos de intelectuales y profesionales; periodistas, empresarios y artistas peronistas. También integran nuestro movimiento, distintas agrupaciones políticas nacionales y provinciales, organizaciones juveniles con su permanente creación de instituciones culturales y políticas.
    Todas estas organizaciones e instituciones —juntas, no separadas— forman el Gran Movimiento nacional que es el peronismo, con su líder al frente, el General Juan Domingo Perón.
    Estas son las características fundamentales de nuestro movimiento, olvidadas por muchos dirigentes en los últimos años. Por esta causa, toda supuesta crisis del peronismo no es más que producto del menosprecio a sus jerarquías, que terminan cuando los peronistas se ponen de pie y ratifican su voluntad de seguir in-condicionalmente a su líder el General Perón.
    Los que así lo hacen, siguen siendo peronistas; los demás automáticamente pasan a ser cualquier otra cosa.
    Por todo ello, los peronistas sancionan y ratifican la siguiente:
    DECLARACIÓN DE TUCUMAN
    Reunidos en la histórica ciudad de San Miguel de Tucumán, cuna de la Independencia Política, declarada en 1816, y de la Independencia Económica, proclamada en 1947 por el General Perón, los distintos sectores que integran el Movimiento Peronista.
    DECLARAN:
    Primero. — Su total acatamiento al Jefe del Movimiento, General Juan Domingo Perón y a su delegada, compañera Isabel Perón.
    Segundo. — Su total identificación con el Comando Delegado y Autoridades reconocidas por el Comando Superior Peronista.
    Tercero. — Su permanente veneración a la inmortal abanderada del Movimiento, Eva Perón.
    Cuarto. — Su total identificación con la doctrina Peronista, que hizo posible la Revolución Nacional Justicialista, iniciada por Perón en 1945.
    Quinto. — Ratifican la voluntad de todo el peronismo de proseguir con todo el pueblo argentino esta Revolución Nacional y Social de contenido humanista y cristiano, que fue interrumpida en 1955 por el zarpazo oligárquico e imperialista.
    Sexto. — Su permanente repudio a los intentos de grupos y personas que en nombre del Movimiento pretenden convertirlo en un simple partido político liberal, con el propósito de negociar su participación en un frente electoral, con conocidos enemigos del peronismo y del pueblo.
    Séptimo. — Que el único camino que le queda a la Patria es proseguir la Revolución Justicialista, con miras a extirpar definitivamente a la oligarquía y al imperialismo, para lo cual es imprescindible la realización de profundos cambios estructurales.
    El Movimiento Peronista considera, además, que el país asiste a un proceso de permanente y sistemático deterioro de la economía nacional, la que es víctima del afán desmedido de lucro y de la voracidad de ciertos sectores empresarios, como asimismo de las condiciones humillantes impuestas por ciertos organismos internacionales de crédito, a que nos atara la política “desarrollista” de Frigerio, mantenida y continuada por el actual gobierno.
    Considera igualmente que el mantenimiento de esta crisis económica, que el gobierno desvía hacia el pueblo, que la paga con el permanente deterioro de su nivel de vida, origina a su vez una explosiva crisis social, que se acentúa por el afán electoralista del gobierno, que cierra todas las salidas políticas al peronismo, auténtica mayoría del país.
    El Movimiento Peronista considera que el grado de estancamiento y frustración a que se ha llevado al país y a su pueblo, hace necesario realizar un urgente y drástico cambio de estructuras que permita adecuar las instituciones sociales, políticas y económicas a la realidad social y cultural del país. Con este objeto, el Movimiento Peronista, reunido en la Ciudad de Tucumán. sanciona el siguiente programa de cambio estructural:
    PROGRAMA DE TUCUMAN REFORMAS ECONÓMICAS Y SOCIALES
    1) Planificación Nacional, fijando los objetivos económicos, sociales y culturales de la Nación.
    Esta Planificación debe realizarse con la participación efectiva de todos los sectores sociales y profesionales en todas sus etapas- y niveles. Se realizará sobre la base de la acción concertada de estos sectores y tendrá como meta introducir las siguientes reformas:
    A) — REFORMA TRIBUTARIA
    Desplazamiento de la imposición indirecta (Impuesto a la Venta y al Consumo), hacia la imposición directa,
    con el objeto de aliviar las cargas de los sectores medios y pequeños.
    Supresión del impuesto al producto del trabajo personal.
    B) _ REFORMA BANCARIA Y FINANCIERA
    Nacionalización del sistema bancario, que asegure el monopolio estatal en el manejo y orientación del ahorro nacional y el crédito.
    Orientación del crédito bancario hacia la inversión, en los sectores de la economía que establezca el plan nacional.
    Represión de la usura en todas sus manifestaciones, calificándola de delito contra el trabajo y la economía pública y privada.
    C) — REFORMA AGRARIA Y URBANA
    Redistribución de los grandes latifundios.
    Implantación de un impuesto potencial a la tierra no productiva, para convertir el campo en un bien de trabajo y las tierras urbanas en un bien de servicio (vivienda, etc.).
    Reorganización de los sistemas de comercialización interna y externa de la producción, dando preferencia a los sistemas de participación de productores y consumidores, cooperativas y organismos privados y estatales.
    D) — REFORMA EMPRESARIA
    Participación progresiva de los trabajadores (técnicos, empleados y obreros) en las empresas públicas y privadas.
    E) — CREACIÓN DE UN SISTEMA DE
    SEGURIDAD SOCIAL
    Implantación de un sistema integral de seguridad como complemento de las Cajas, administrado por los aportantes, con el control del Estado, que alcance a toda la población pasiva del país y que cubra los siguientes eventos: Nupcialidad, Maternidad e Infancia, Cargos de familia, Educación de los hijos, Desocupación, Riesgo- profesionales. Invalidez, Enfermedad, Vejez, Muerte, Viudez y Orfandad.
    F) — REFORMA EDUCATIVA Y CULTURAL
    Auténtica nacionalización de la enseñanza en todos los niveles. Planificación educativa que convierta a la educación en un servicio, quitándole el sentido de lucro y convirtiendo la educación en un proceso cultural tendiente a la plena personalización de la sociedad industrial.
    Revalorización del proceso histórico nacional. Protección a la creación artística y a la actividad cultural argentina.
    Creación de las condiciones necesarias para que el pueblo participe en función de la cultura.
    Protección y re peto por los valores morales y por la fe religiosa del hombre.
    2) Política internacional del país
    El Movimiento Peronista sostiene los fundamentos doctrinarios de la Tercera Posición, que hoy configura la expresión del llamado Tercer Mundo, que trata de elaborar fórmulas propias, independientes de los imperialismos de Oriente y Occidente.
    Reafirmación permanente de la soberanía argentina sobre Íes zonas y territorios en litigio. La soberanía no se negocia: se defiende con las armas en la mano. Respeto a la autodeterminación de los pueblos.

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