El «Movimiento Revolucionario Manuel Rodríguez» (MR.MR. o MR2) es uno de los grupos al que el común de los chilenos identifica como «miristas». Pero, aunque sus posiciones políticas son muy similares, existen algunas diferencias que ellos nos plantearon.
Para presentarlos podemos decir que están considerados un grupo combatiente serio y honesto, con gran claridad ideológica. En la calle se los conoce como los «expropiadores del Supermercado Portofino y de la Armería Italiana». Ambas acciones fueron con las que abrieron el fuego a nivel de superficie.

—¿Cuáles son los objetivos del MR2? —Construir un Chile socialista. Con un programa que por ser socialista, tiene como clase motora a la clase obrera. Con un proceso de lucha mediante el cual la clase trabajadora destruye las organizaciones de la burguesía y construye sobre las cenizas del viejo estado el nuevo estado obrero. Para nosotros no hay posibilidad de coexistencia de clase. No puede haber alianza entre obreros y quienes los explotan. En función de ello, hemos creado un camino: frente al poder burgués, constituir el poder obrero.

—¿Cómo se trata ese camino?
—Mediante la lucha armada, pero no entendida como objetivo, sino como método de acción.

—El triunfo de la vía electoral no significa la muerte de la lucha armada?
—Como lo dijo el presidente Allende, hemos conquistado el Gobierno, pero no el poder. Cuando la burguesía se ve lesionada, defiende sus intereses, a la fuerza, empleando su aparato armado. Contra ello hay que oponer el aparato armado obrero. Hasta el momento, el camino ha sido fácil. Pero hay hechos, como la actitud de los tribunales de justicia frente al desafuero de Morales, el asesinato de Schneider, que demuestran que la burguesía no está dispuesta a quedarse sentada en casa. Entonces, a la larga, el enfrentamiento armado es inevitable.

—Hasat el momento, las posiciones del MR2. son idénticas a las del MIR. ¿Dónde hace la diferencia? —Queríamos pasar de la teoría de la lucha armada a la práctica. Para ello había que organizarse en una forma que no permitiera a la policía encontrarnos ni que la burguesía nos delatara. Las discrepancias que empezaron a gestarse en la clandestinidad, nos llevaron a formar un pequeño núcleo con fines políticos-militares, capaz de plantearle a la masa una alternativa distinta de la legal. Una organización que a través de la propaganda de la lucha armada y del trabajo de pequeños grupos creara una organización armada del pueblo, hasta llegar a constituir un gobierno de los trabajadores. Por ello, una parte importante de nuestro trabajo está en las fábricas, en las poblaciones, en el campo.

—¿Qué pasó el cuatro de septiembre? ¿El triunfo de Salvador Allende los obligó a repensar posiciones?

—Nosotros miramos el triunfo de la UP como una situación histórica distinta. Hemos repensado nuestros planeamientos y los hemos reafirmado, porque, como dijimos anteriormente, tarde o temprano se producirá el enfrentamiento armado y es necesario estar alertas. Por otro lado., el trabajo es hoy más fácil. Los trabajadores son hoy más receptivos de lo que nunca fueron antes.

—¿Cuál es la posición del MR2 frente al Gobierno de la Unidad Popular, y frente a su programa. —Tenemos una gran identidad de objetivos con la UP. Ellos luchan por implantar el Socialismo en Chile. Nosotros también. Ellas representan los intereses de la clase trabajadora, nosotros también. Nosotros definimos el programa de la UP como un programa antímperialista, democrático y popular. Un programa que permitirá desalojar de Chile, los intereses foráneos y alterar la estructura económica. Pero no hay que olvidar las consecuencias políticas de su aplicación: la reacción de la burguesía y por consiguiente, una preparación de los trabajadores para enfrentar esa reacción.

—Esta identidad de objetivos, ¿se traduce en las tareas concretas que se ha propuesto el MR2? —Nosotros colaboramos con la aplicación del programa de la UP. Pero no a nivel de Ministerios u organismos públicos, sino en la preparación de la masa. Aunque hay diferencias en cuanto a la etapa de la revolución con la UP, tenemos un lugar en esta lucha trabajando para consolidar al pueblo en el poder. Además de otras tareas como la denuncia y prevención de la sedición armada.

—¿Existiría acuerdo político entre UP y MR2? —No, no existe ningún acuerdo político.

—¿Podría existir?
—La muerte de Arnaldo Ríos en los trágicos sucesos de Concepción, fue una expresión concreta de lo que significa mantener posiciones equivocadas dentro de la izquierda. Pero la izquierda aprende con sus derrotas y se da cuenta de que debe trabajar unida. En la medida en que desaparezcan las razones que crearon estas discrepancias, creemos que podemos volver a unirnos a toda la izquierda.

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