La enorme agitación campesina que vive la región de la Frontera, ha provocado una serie de reacciones de todo tipo en los partidos políticos de derecha y organizaciones patronales. Y aunque los campesinos no han sido consultados por nadie, todo el mundo se siente con derecho para formular las condenaciones en declaraciones e, incluso, se pretende hacer aparecer las «tomas» y «corridas de cerco», como factor de perturbación. Tampoco han faltado —nunca faltan— los que atribuyen la agitación campesina a la acción de «pequeños grupos de agitadores ultraizquierdis tas» olvidando deliberadamente, que ninguna agitación prospera en ausencia de problemas reales de las masas.
Para canalizar las inquietudes de este importantísimo sector del pueblo chileno, militantes de la izquierda revolucionaria han constituido el Movimiento Campesino Revolucionario —MCR—. Este se ha transformado de hecho en brazo político y exige al gobierno de la CP una urgente definición para sus problemas.
Todas estas inquietudes son explicadas detalladamente por sus protagonistas, en el presente reportaje.

—¿Cuál es la causa de la agitación campesina?
—No parecería necesario tener que referirse a esta cuestión, pero ante la confusión que se evidencia, tendremos que repetir tres o cuatro cosas que son de sobra conocidas.
1. La reforma agraria del pasado gobierno fue un fracaso desde varios puntos de vista, entre los que se destacan el hecho de no haber logrado favorecer más que a un reducido número de campesinos (la D/C. ofreció 100.000 nuevos propietarios; sólo alcanzó a 33.000). Ahora bien en esta provincia puede decirse que prácticamente NO SE HIZO nada en materia de reforma agraria, en circunstancias que en ella se dan con la mayor fuerza todos los problemas económicos, sociales y políticos que la reforma agraria debe resolver. Esta es una causa de la agitación.
2. Otro de los graves defectos de la reforma agraria de la D.C., es que fue formulada resguardando el interés de los latifundistas, al consagrar la inexpropiabilidad de los medios de producción del capitalista agrario, afectando sólo la tierra pelada.
En estas condiciones, el gobierno de la UP está enfrentado a un problema sin solución y si persiste en mantenerse dentro del marco de la actual ley, está condenado a exhibir EL MISMO FRACASO de la D.C. Claro que existe una salida, de carácter transitorio, cual es el nombramiento de interventores en los predios en conflicto, hasta que la ley sea reformada. Ahora bien ¿cómo explica el gobierno provincial la demora en el nombramiento de los interventores? ¿Por qué en fundos que están tomados desde más de
25 días, que incluso han sido visitados por las autoridades que han comprobado la justicia de las posiciones de los campesinos. AUN ÑO SE HA NOMBRADO interventor? .Por qué el ministro del trabajo se permite tramitar a los campesinos para obligarlos a aceptar un interventor designado por arriba, postergando al que es de toda su conltanza? Esta es otra causa de la intranquilidad y desconfianza de los campesinos.
3. Pero como ya se dijo, el sistema de interventores es una solución transitoria. El problema fundamental está en reformar la actual ley, cambiándola por una que tenga en cuenta, no el interés de la burguesía agraria como la actual, sino los intereses de los campesinos, que son los del país. Esta ley debe expropiar, además de la tierra, todos los medios de producción con que cuentan los fundos. ESTA ES LA ÚNICA FORMA DE PODER HACER una reforma agraria de verdad y no de macetero, como la de la D.C.
Pero ¿cómo se las arreglará el gobierno para hacer aprobar una ley para los campesinos en un parla memo que, por su composición política, sólo legisla para la burguesía? La respuesta es una sola: SOLO la movilización. la organización y la elevación del nivel de conciencia política de los CAMPESINOS, no de los burócratas, permitirá doblarle la mano a un parlamento que dominan sin contrapeso la burguesía y el imperialismo, a través de los momios de la D.C. y el P.N.
Esta es otra causa de la intranquilidad y la «impaciencia'» de los campesinos.
4. Una de las críticas aparentemente más serias a la acción directa que los campesinos están llevando a cabo, es la que señala que las «tomas» y las «corridas de cerco» estarían paralizando la producción. Nada puede ser más falso. Y es doloroso ver a compañeros honestos y bien intencionados hacerle el juego al momia je de la región repitiendo sus mentirosos argumentos. LA PRODUCCIÓN DE LA ZONA ESTA PARALIZADA DESDE HACE MESES. Los momios están, desde hace meses, sacando en las noches en partidas de 200 a 300 los animales de los fundos ganaderos (los García de Cuneo). Donde el año pasado operaban 4 tractores a esta misma altura del año. ahora trabaja sólo 1. para guardar las apariencias Mundo San Pedro). Los despidos masivos de campesinos están a la orden del día (5 de 11 trabajadores fueron despedidos en el fundo Santa Elena ), etc.
En general, la situación es tal que se puede afirmar que menos de la mitad de las tierras que antiguamente se trabajaban están en este momento en explotación. CONTRA ESTA SITUACIÓN. CONTRA EL SABOTAJE DESCARADO de los latifundistas están actuando los campesinos.
Esta es otra causa de la agitación de los campesinos.
5. También se habla bastante por parte de autoridades locales y de funcionarios de dejar caer «todo el peso de la ley» sobre los campesinos y sobre «los que azuzan». A los campesinos no les asustan las amenazas y les causan risas las «aniñadas» de ciertos burócratas con los humos idos a la cabeza. Pero les parece muy sospechoso un rigor legal que se plantea muy fiero frente a los explotados mientras deja pasar SIN SIQUIERA UN COMENTARIO las exhibiciones de armamentos y amenazas de baleo que empresarios agrícolas, tales como Carlos Podlech (metralletas y granadas de mano). Benjamín Truán (metralleta). Isidoro García (metralleta), han hecho a campesinos mapuches. Frente a denuncias concretas, las autoridades locales HAN GUARDADO silencio, mientras un funcionario critica por cadena regional de emisoras a los comuneros mapuches de aprovecharse de la actual situación para apropiarse de tierras que, aunque les pertenecen tendrían que dejar en manos de los que se les han usurpado.
Esta es otra de las causas de la intranquilidad y desconfianza de los campesinos.
El Movimiento Campesino Revolucionario (M.C.R.) reitera una vez más su confianza y su apoyo al gobierno del compañero Allende. Al mismo tiempo, cree necesario empezar a establecer ciertas diferencias, entre la política que el propio compañero Allende, el ministro de Hacienda, de Economía y otros, están poniendo en práctica y las actitudes temerosas, vacilantes y burocráticas que a nivel provincial se aprecian en ciertas autoridades y funcionarios. El M.C.R. vuelve a hacer presente que la burguesía se prepara: que no se resigna ni se someterá sin lucha, que en sus afanes conspirativos cuenta con todo el respaldo del imperialismo y sus agentes locales. Ante esta situación, ante el enfrentamiento que se avecina, la única garantía de triunfo es la unión férrea de los explotados, sobre la base de sus reivindicaciones actuales y futuras: LA CONSTRUCCIÓN DE LA NUEVA SOCIEDAD.
Reiteramos nuestro llamado a la lucha y la organización.
PAN, TIERRA Y SOCIALISMO
Movimiento Campesino Revolucionario
Para nosotros lo más importante es la iniciativa revolucionaria de la cual la ley debe ser el resultado. Si esperáis a que se escriba la ley sin desplegar la menor energía revolucionaria, no tendréis ni ley ni tierra.
LENIN (Petrogrado, abril-mayo, 1917)

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