El AES es un grupo de universitarios de la Universidad Católica de Córdoba que provienen de distintas Facultades y Escuelas.
Partiendo de algunas convicciones básicas, encara decididamente su acción en el momento histórico presente y en la circunstancia actual del país. Nuestra convicción fundamental es una valoración del hombre como centro y culminación del universo, cuya misión es transformar al mundo por el trabajo y junto a los demás hombres.
Luchamos por una nueva sociedad, donde el hombro pueda realizarse plenamente. Todas las estructuras de la sociedad deben estar subordinadas a ese fin. Actualmente, nuestro país, así como Latinoamérica, se encuentra oprimido por el sistema liberal-capitalista que impide teda realización plena y humana. Como paso imprescindible para realizar ese cambio radical de las estructuras se hace necesario el estudio de la realidad concreta de nuestro país y nuestro pueblo, no sólo a través de la frialdad de los textos y las estadísticas, sino en un contacto vivo con el hombre real, verdadero y único artífice de la historia. ¦
En este conocimiento y comprensión, se funda nuestro compromiso de participar activamente de la liberación del hombro.

  • MOTIVO DEL VIAJE
  • Impulsados por los principios fundamentales del AES y por el convencimiento dé la necesidad de compromiso del estudiante con la realidad que lo rodea, nos propusimos un estudio profundo de la realidad tucumana.
    Dentro de la situación general del país, nos llamó especial atención la Peía, de Tucumán por las características de la crisis que atraviesa, Por eso viajamos a Tucumán a confrontar datos y establecer un contacto personal con aquellos que consideramos los más importantes: los obreros tucumanos.
    Enterada de este viaje, la comisión de solidaridad con Tucumán, de la CGT de los Argentinos, nos ofreció todo su apoyo y nos encargó la misión de transmitir al pueblo de Córdoba el mensaje del trabajador tucumano.

  • DESARROLLO DEL TRABAJO
  • Se realizó en dos fases simultáneas.
    1) Trabajo teórico: consistió en entrevistar a distintas personas c Instituciones que cumplen un papel protagónico en la crisis. Además, en la búsqueda de informes y estadísticas de centros y oficinas que hubiesen investigado desde algún punto de vista el problema de Tucumán. Divididos en equipos de trabajo, nos entrevistamos con la F0TIA (Federación Obrera Tucumana de la Industria Azucarera). Con la CC.T (Regional Tucumán). Con la UOIT (Unión Cañeros Independientes de Tucumán). Con la CACTU. Con la Federación Económica de Tucumán. Con el Instituto de Sociología de la Universidad Nacional de Tucumán. Con el Instituto de Planeamiento. Con agrupaciones estudiantiles (Humanismo y Centro de Derecho). Con sectores de la Iglesia: Quinto Decanato, el R.P. Dip, el Obispo de Concepción, Monseñor Ferro. Con el Prof. Lázaro Barbieri. Con la oficina del Operativo Tucumán. Con el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria). Con la Cooperativa de ex-obreros del ingenio Bella Vista. Con sindicatos de cada ingenio. Con administradores de ingenios. Con ATEP (Gremios del magisterio), etc.
    2) Trabajo práctico: Se concretó en el terreno mismo donde viven las principales víctimas de la actual crisis tucumana.
    Estuvimos compartiendo algunos días con los habitantes de algunas zonas del interior como San Pablo, Lules, Amalia, San Ramón, Providencia, Corona, Bella Vista, ete. Algunos de nosotros estuvimos trabajando en el surco, plantando y levantando cana. Participamos de reuniones con peones temporarios y estables de los lugares de trabajo, visitamos casas de familia donde intercambiamos opiniones con hombres y mujeres y compartimos su comida.

  • ALGUNOS DATOS DEMOGRAFICOS
  • La población total de la Pcia. es de 900,000 habitantes. El porcentaje de inactivos menores (menos de 15 años) es del 36 % y el de activos mayores (15 a 59 años) es del 57 %. Los inactivos mayores (más de 60 años) forman el 7%.
    % personas
    Inactivos menores (menos de 15 años) 36 324.000
    Activos mayores (15 a 59 años) 57 513.000
    Inactivos mayores («las de 60 años) 7 63.000
    Totales 100 900.000
    La población campesina no-propietaria está compuesta por descendientes de indios, negros y españoles del periodo colonial, con gran entrecruzamiento

    Los propietarios son de origen hispanocolonial y europeos postcoloniales. Son el 3,2 % del total de habitantes de la provincia (19.800 personas).
    No existen grupos étnicos aislados, como tribus o colonias.
    La densidad de la población en la zona de cultivo de caña alcanza a 100 habitantes por km2.
    Con respecto al crecimiento vegetativo puede apreciarse lo siguiente:
    1. Una tendencia general a disminuir de la Usa anual de crecimiento. En la capital, en 1950 fue del 27,8 & y en 1964 del 19,15%.
    En cambio, en la zona cañera, en 1950 fue del 32% y en 1964 del 23,3%. En el ámbito general de la Provincia la tasa de crecimiento en 1962 fue del 19,4%, y en 1967 del 18,3 %c.
    2. Los valores actuales de la tasa de crecimiento vegetativo, a pesar de la disminución, son aún muy altos.
    3. Estos valores de la tasa de crecimiento vegetativo provienen de una baja en la tasa de mortalidad que en 1967 fue del 7,76
    Conclusión: Los datos demográficos reflejan una situación típica en el subdesarrollo: alta tasa de natalidad (26,12 & en toda la Pcia.) y baja tasa de mortalidad (7,76 R). El bajo índice de mortalidad es producto de la extensión de los servicios asistenciales a toda población en general.
    Realidad familiar
    a) Elevada migración de los hijos, debido a la falta de perspectivas en su medio social.
    b) Hay desajustes de las relaciones intrafamillares debido a la inestabilidad socio-económica que trasciende al plano personal y familiar.
    c) La autoridad paterna es ejercida por los capataces y administradores lo que agrava aún más la crisis familiar y de personalidad que el hombre tucumano sufre, d) Uniones matrimoniales constituidas deficientemente desde el punto de vista legal.

  • ASPECTOS SOCIOLOGICOS
  • Costumbres populares
    En las zonas cañeras han ido desaparecido las formas tradicionales de esparcimiento de la sociedad campesina, que antes estaban reguladas por instituciones estables que daban fiestas, reuniones, etc.
    La declinación de las antiguas formas de esparcimiento, sumadas al profundo embate de la miseria, ha dado un impulso renovado a la prostitución, al alcoholismo, etc.
    Nivel de vida
    En la zona de cultivo de caña, las casas que tienen paredes de ladrillo son minoría y se encuentran junto a los ingenios o en las colonias cerca de las estaciones ferroviarias. El 68 % de las viviendas tienen piso de tierra. El 50% tiene el tocho en buenas condiciones de aislación, con materiales como tejas, zinc o loza, mientras que en el otro 50 % el techo es de paja o de cualquier otro elemento eficiente como protector de la vivienda.
    En cuanto a servicios sanitarios, el 83 % de las casas no tienen piletas, el 73 % no tiene ducha, el 69 % no tiene inodoro y el 61 % no tiene agua corriente.
    En el 52 % de las casas hay solamente una cama para toda la familia. Las cocinas son en un 46 % a gas envasado o a kerosene y el resto a carbón de leña. Sólo el 37 % tiene heladera a kerosene o eléctrica.
    El 90 % tiene radio eléctrica o a transistores, único medio de contacto con f] mundo exterior y el resto del país y la única diversión moderna a que tienen acceso. Los programas más escuchados son, en este orden: transmisiones deportivas, radionovelas, música folklórica y noticias en general.
    Existen diversos tipos de viviendas:
    1. Casa del empleado del ingenio (suministrada por la fábrica), de un estilo parecido a la vivienda suburbana europea. Están construidas de ladrillo, con techo de zinc. Se encuentran actualmente bastante deterioradas, pues han sido construidas hace tiempo y no han nido refaccionadas.
    2. Vivienda obrera, que puede ser propiedad del ingenio o no. Construida de ladrillo, techo de zinc y piso de cemento. Poseen dos habitaciones y un baño al fundo del terreno, desconectado del edificio. No poseen baño instalado, pues carecen de ducha, piletas sanitarias, inodoro, etc. Pocas tienen luz eléctrica.
    3. Viviendas agrupadas en las colonias cañeras, con mayor limitación de recursos y con menores comodidades sanitarias e higiénicas.
    4. Viviendas aisladas de las fincas cañeras. Están construidas en su gran mayoría con paredes de quincho y barro y el piso es de tierra o ladrillo. No poseen baño instalado, ni agua comente, ni ninguna comodidad propia de las viviendas humanamente habitables.
    5. En esta última categoría está la vivienda de los empleados temporarios. Son de dos clases: a) Conventillos de material; b) galpones de malhoja divididos con separaciones del mismo material. Cada familia se ubica en una pieza de dos metros por lado, que le sirvo para todo uso. El techo suele ser del mismo material o de chapas de zinc. Hay que destacar el gran hacinamiento y las precarias condiciones de higiene. La estructura urbana del ingenio sigue estrictamente el modelo europeo de la Segunda Revolución Industrial. Por una parte la zona residencial de los altos funcionarios, empleados calificados y patrones, como las villas burguesas europeas rodeadas de jardines, campos de juegos y parque. Un conjunto resguardado por altos alambrados para impedir que el uso de estas instalaciones se generalice al resto de la población del ingenio. Hacia el otro lado de la villa, El hacinamiento de las viviendas obreras alcanza un promedio de cuatro personas por dormitorio.

  • Datos sobre educación:
  • Considerando que en la población mayor de 14 años de todo el país el índice de analfabetismo es del 7,2 % en Tucumán es del 13,2 %(datos de 1968).
    En la zona rural el índice de analfabetos por sexo es del 23 % para las mujeres y 20 %para los hombres, teniendo en cuenta a personas mayores de 14 años. Debido a la grave crisis económico-social que soporta la provincia desde 1960, el progreso educacional de una generación a otra es casi nulo.. Según datos recogidos en el sindicato que nuclea a los educadores (ATEP) el indico de deserción escolar de los menores de 15 años llega al 7£& en toda la provincia y en algunas zonas rurales al 90 %. Algunos de los factores que influyen más negativamente en el sistema educacional son:

  • Factores de orden estructural:
  • El niño tucumano, desde los ocho años, ayuda a sus padres en la zafra. Esto, influye negativamente en su formación intelectual, dado que produce fatiga en el niño y se traduce en un debilitamiento de la capacidad de aprendizaje y en ausentismo prolongado.
    Los meses de mayo a setiembre señalan un ausentismo total en el 75 % de los escolares debido al trabajo que les obliga a realizar la miseria de sus familias.
    No sólo el trabajo constituye una causa de la deserción escolar. El hambre, la desnudez, la falta de recursos, también hacen lo suyo. A todo esto se suma el retardo del desarrollo psíquico producido por la inestabilidad afectiva que genera la penuria económica de los hogares de esos niños tucumanos.
    La deserción total, de los que se inscriben desde primero hasta séptimo grado, es del 83,4 % año 1968

  • Otros factores:
  • Actividades c ideologías condicionadas en la sociedad urbana. Por estos factores entendemos las ideologías de los sectores patronales compuestas por estereotipos peyorativos de las clases populares. Es evidente un rechazo de las clases medias urbanas a los sectores campesinos.
    Las autoridades educacionales no han estimulado la implantación de sistemas docentes que promuevan el desarrollo de las zonas rurales.
    El personal docente está muy mal retribuido. Además, deben trasladarse con transportes deficientes; trabajar con medios pedagógicos inadecuados en locales escolares ruinosos. Todos estos factores crean un clima de frustración en maestros y alumnos.
    Existe un déficit de 300 escuelas en todo el ámbito de la provincia. ¿Sabrán los responsables de la asfixiante crisis económico-social que sufre Tucumán del daño irreparable que se está infligiendo a estos niños y jóvenes?

  • Servicios públicos
  • El servicio de FF.CC. abarca 200 kilómetros de vías férreas, “50 de ellos en desuso (ramales de ex-ingenios).
    Los servicios telefónicos existen en la ciudad de Tucumán, Alderete, Florida y Kanchillos. El resto de la provincia carece de servicio telefónico.
    Servicios sanitarios: 7 hospitales con un total de 137 camas (zona cañera únicamente),

  • Elementos de estructura social
  • De la población total de la provincia mayor de 14 años, el 76,4% son obreros, mientras que el 5,3 % son patrones.
    De los obreros, el 30 % son agrícolas, el 21 % obreros de la industria y el 18 % están empleados en servicios.
    La estratificación social en la zona cañera es la siguiente:
    El 69 % son obreros manuales, de los cuales el 49,7 % son sin especialidad.
    Los comerciantes son el 10.5 %, los empleados no calificados son el 9.4 %.
    Los profesionales suman el O.6 %,
    los empleados calificados el 2.3 %
    y los jefes o “ejecutivos” el 1,2 %.
    En consecuencia se ve un amplio dominio de los sectores manuales no especializados. Además, existe muy poca significación de los sectores o clase media.
    Estas características se explican por el hecho de que el sistema capitalista en su grado de desarrollo tucumano no da cabida a nuevas actividades que desarrollen las clases medias. En otras palabras, se produce una acentuada polarización de las clases. Por una parte, una burguesía que posee la mayor parte del capital, tierras y bienes de producción y por otra el pueblo empobrecido, hambriento, humillado.

  • Migraciones
  • La estructura social de la provincia determina movimientos migratorios de las zonas más campesinas a las más urbanizadas. En un esquema simple, podemos decir que comienzan en la zona del campo del oeste santiagueño y del este tucumano y concluyen en la ciudad de Tucumán y alrededores o Buenos Aires.
    Pero este modelo simple se altera si consideramos las migraciones oscilatorias que se producen en tres etapas:
    1. Desplazamiento humano iniciado a comienzos del invierno desde el este tucumano y campo santiagueño hacia la zona cañera para trabajar como braceros de la zafra. Al terminar ésta, comenzando el verano, se produce el retorno masivo a la zona de origen.
    2. Después de varias migraciones anuales se asientan en la zona cañera. Una vez asentados, inician movimientos de verano hacia las zonas de rutas urbanizadas o la ciudad de Tucumán y alrededores.
    3. Después de varias oscilaciones de este tipo se produce la incorporación definitiva del migrante a las ciudades. Hay entradas masivas en la ciudad, especialmente de mujeres. Como culminación de estas migraciones se producen al final del proceso una migración extraprovincial, especialmente al gran Buenos Aires.

  • Migraciones de capital y oligarquía
  • En Tucumán ha existido desde fines del siglo pasado una oligarquía local constituida por propietarios de ingenios azucareros y grandes cañeros, es decir una élite de poder dominante desde el punto de vista económico, su antigüedad es de 60 años, sin que se hayan incorporado nuevos miembros desde su formación.
    Por otro lado muchos industriales o empresarios que surgieron después de la instalación de esta élite azucarera inicial orientaron sus intereses fuera de Tucumán. Los empresarios invierten sus ganancias en la zona de Capital Federal y en el exterior.
    Además, se observa una conducta conservadora que se evidencia en una carencia de orientación industrial. Existo una concepción feudal de la mano de obra.

  • Participación social
  • Los sectores laborales que fueron movilizados por el peronismo se expresan a través de los sindicatos; sin embargo, la afiliación llega sólo al 33 % en toda la provincia.

  • Ciudad de Tucumán
  • El nivel de vida más bajo corresponde a la zona marginal de la ciudad (aproximadamente 35 villas miserias) donde se concentra la mayor parte de la población migrante del campo, aumentada en los últimos dos años por los despidos y cierres de los ingenios.
    En la misma ciudad predominan los bajos niveles de vida y las características de la urbanización son precarias. El 54 % de la población está por debajo del nivel medio. Sólo el 18% de la población total de la ciudad de Tucumán alcanza niveles aproximados al nivel de vida deseado como normal.

  • Algunas precisiones sobre lo económico
  • Notas sobre tenencia de la tierra:
    1. Hay un alto número de pequeños propietarios. El 90,87 % del total de propietarios posee sólo el 23, 15 % de la tierra cultivable, en predios menores de 50 Has.
    2. El 0,19 % tiene el 40,07 % de las tierras mayores de 5.000 Has. La estructura económica de la provincia de Tucumán, hasta hace muy poco tiempo se caracterizaba por el monocultivo. Un rápido detalle de la misma se encarará aquí a través de los planea que el actual gobierno intenta promover.
    El organismo ejecutor de esta tarea se llama “Comité Operativo Tucumán”, a su cargo se encuentra el Dr. Fernando Cortés, quien hace siete años intenta estudiar y proponer las reformas a la tal coyuntura económica provincial.
    El Operativo Tucumán ha centrado su política hacia la di versificación de la producción. Conviene analizar más en detalle la cuestión: La distribución de ciertas partidas financieras entrega al rubro de “Planes de construcción de Viviendas”, $ 208.000.000 m/n, a “Limpieza de Canales y Acequias”, S 200.000.000 m/n. y a “Emergencias”, $ 200.000.00U m/n. Ni aún en la situación que presenta Tucumán. se concibe la asignación de partidas similares a un Plan de Construcción y Vivienda y al Rubro “Emergencias”. La única explicación razonable, es que no ha existido planificación alguna.
    Por otro lado, la diversificación de la producción se ha conseguido sólo en algunas zonas. Una o dos cooperativas, como la constituida por ex-operarios del Ingenio Bella Vista, consiguieron tierras (originalmente propiedad del ingenio) e implantaron un programa de cultivos en el cual la caña de azúcar ocupaba un lugar considerable: luego se estableció un incremento de la producción de hortalizas y cítricos.
    A pesar de constatarse un arraigo de la conciencia cooperativista en los trabajadores y una sana política de inversión y capitalización de las ganancias, es previsible (según ha ocurrido con otras experiencias cooperativistas en el país) que la Cooperativa tenga dificultades en la comercialización de sus productos, pues el sistema económico vigente obstruye cualquier intento de atentar contra los poderosos productores locales y los grandes mercados de abasto del interior y de la Capital Federal.
    Los pequeños empresarios viven situaciones de creciente angustia, sobre todo en la pequeña industria y algunos ingenios. Los costos son crecientes y los precios de venta del producto final —el caso del azúcar— son fijos. Continúa el proceso de cierre de ingenios, que favorecerá sin duda la constitución de monopolios locales o un afianzamiento de la situación competitiva de ingenios de la “Zona B” (Salta, Jujuy).
    El Operativo Tucumán ha conseguido, en cierta medida, la radicación de industrias de tipo manufacturero, como aporte al intento de diversificación. La evolución económica de estas industrias, podría provocar un incremento en el producto bruto de la provincia. Empero no cuentan con suficiente capacidad de absorción de mano de obra. Son industrias que requieren de 100 a 250 empleados, y el cierre de un ingenio provoca la desocupación forzosa de miles. La tensión social que generará esta creciente masa de desocupados y todos los conflictos derivados de ella, abortarán seguramente cualquier mejora en la coyuntura actual. Cualquier intento de planificar la economía de la provincia de Tucumán para sacarla del estancamiento que viene sufriendo será estéril, sino se hace primero una planificación de la economía nacional.

  • Aspectos humanos del problema
  • Nuestra crítica se inscribe en las desigualdades de orden económico producidas por el capitalismo, a la esencia misma de este sistema que consideramos antihumano, puesto que se asienta sobre bases que no promocionan al hombre integralmente. Pretende crear un hombre desarrollado económicamente, con una mentalidad negativa, egoísta, fundamentada en relaciones de competencia, con lo cual se reduce la convivencia humana a una lucha del hombre contra el hombre.
    La realidad tucumana es un claro ejemplo de nuestra afirmación y al mismo tiempo una consecuencia de las bases sobre las que se asienta el sistema en nuestro país. Una pretendida racionalización, criticable por la mala planificación realizada al no concretar la apertura de fuentes de trabajo reales ni la capacitación del elemento humano en nuevas especialidades, ha provocado desocupación desesperante, hambre, delincuencia, prostitución, deserción escolar, enfermedades y lo más dramático: la desesperación del hombre que se siente impotente e incapaz de proveer a su familia de los más elementales medios de subsistencia. Por encima de ello la racionalización ha logrado el éxito económico de las empresas más grandes.
    El auténtico pueblo tucumano vive un submundo de explotación y miseria en el cual no existe la mínima posibilidad de elevación humana. Se condena a esta situación no solamente a las víctimas actuales sino también a las futuras generaciones para las que se abren horizontes negros: niños enfermos y hambrientos, la unidad familiar totalmente desintegrada, imposibilidad de acceso a las aulas escolares y trabajo inhumano cuando recién se empieza a conocer la vida.
    Analizando la perspectiva humana y moral de nuestra patria para el futuro, hemos visto las posibilidades de las nuevas generaciones: ¿Se pretende acaso que una niñez, y una juventud imposibilitada de desarrollar y cultivar sus capacidades intelectuales, pueda llevar adelante un país?
    Aún aquellos que conservan su fuente de trabajo viven en una situación desesperante; el costo de la vida está muy por encima de sus ingresos reales y, lo que es peor, la tan mentada libertad del sistema “occidental y cristiano” es una burla hacia la dependencia, no sólo económica sino también humana, de quienes viven esperando la dádiva o misericordia del amo. ¿Qué sentido tiene entonces el trabajo como medio de relación humana? ¿No es el hombre el transformador del mundo y el motor dinámico de la historia?… Sin embargo el hombre tucumano no se siento realizador de nada, vive desesperanzado y el fruto de su trabajo no le pertenece.
    Queremos una sociedad que promocione al hombre y la única que puede lograrlo es una sociedad sin clases, donde el hombre, cualquiera que sea, tenga posibilidades reales en todos los aspectos donde la libre empresa (individualista y explotadora) sea suplantada por la empresa común de la sociedad.

  • Conclusiones
  • Según lo observado en nuestro análisis, creemos que el hombre tucumano es consciente de la situación de miseria y deshumanización en que se encuentra. Su aparente indiferencia no es más que un descreimiento en todo tipo de promesas, originado en los reiterados engaños de que fue objeto por parte de sus dirigentes. La técnica y el trabajo se han transformado en dos enemigos que hacen incierto su futuro.
    La causa de esta situación es el sistema capitalista, que antepone el dinero al hombre, y que hoy, en nuestro país, es representado por el actual gobierno, las oligarquías y los personeros «leí imperialismo yanqui. El hombre tucumano necesita y quiere pan, justicia y poder. A pesar de todo no ha perdido su capacidad de lucha, encontrándose dispuesto para ser actor de un proceso revolucionario nacional y popular.
    Frente a esta situación, nosotros, universitarios, asumimos el compromiso que significa incorporarnos a la lucha que librará el pueblo. Esta será sin duda violenta, como reacción a la violencia opresora del sistema que hoy soportamos. Porque
    VIOLENCIA es la muerte prematura VIOLENCIA es el hambre y el raquitismo de los niños VIOLENCIA es humillarse para poder alimentar a los hijos
    VIOLENCIA es mendigar comida y vestidos
    VIOLENCIA es que la madre embarazada no deseo el nacimiento del hijo que quiere, para no sentirse culpable de la miseria que lo espera
    VIOLENCIA es la inseguridad del trabajo
    VIOLENCIA es aniquilar a los hombres por la bestialidad del trabajo sin que puedan aprovechar los derechos de la educación y la cultura
    CÓRDOBA, agosto de 1968.

    Tags: