La C.G.T., el 28 de marzo, estaba convocada para realizar una de sus tantas reuniones a la que iban u asistir delicados de todo el país. Pudo haber sido una reunión más, pudieron haberse hecho los discursos que siempre se hacían en este ya convertido parlamento liberal, donde a las amenazan de cambios o a las solicitudes de enfrentar a los gobiernos y a todas las desgracias que padecíamos, le seguían después de los discursos, después de los incendios del recinto, le seguían las entrevistas nocturnas con los funcionarlos, ron los militares, con los gobiernos, con los ministros, donde con el clásico juego de presiones, de extorsiones y de chantajes quedaban siempre acomodados los dirigentes y siempre perjudicado el movimiento obrero.
Pero aquella vez, en aquel Congreso del 28 de marzo, cuando algunos miembros como la Unión Ferroviaria y los azucareros sufrían la injerencia del listado en mayor o menor medida, cuando veíamos nosotros congelados los derechos de los trabajadores, anuladas las conquistas sociales, ruando sabíamos que algunos de los que tenían que venir a ese Congreso eran los promotores y responsables directos del golpe mudar del 28 de junio de 1966, cuando velamos la cara de los Alonso, los Coria, de los Vandor que habían estado reunidos con los generales Fonseca, Osiris Villegas, Alsogaray, el coronel González con anterioridad a aquel 28 de junio de 1966, cuando nos imaginábamos que íbamos a ser nuevamente vendidos como Cristo y todos los que fueron vendidos un la historia de la humanidad, entonces hicimos una gran reflexión —no para hacer un Congreso orgánico— sino que pensamos en todos los dolores que tenían los explotados del mundo en todos las épocas de la historia y dijimos acá se acabó.
Hasta de cuantos, de promesas, de mentiras, basta de elefantes Mauros, basta de millonarios que se atribuyen la representación de los descamisados y de la clase trabajadora, que son los que tienen las fábricas de camisas y los que tienen las cajas de caudales como buenos agentes que fueron toda la vida de las grandes empresas patronales y de los grandes consorcios y de los grandes centros de dominación del exterior.

  • CUANDO DIJIMOS ¡BASTA!
  • Aquel día dijimos ¡BASTA! y éramos cuatro. Y cuando decimos cuatro en criollo quiere decir que debíamos ser muy pocos. No teníamos automóviles, no teníamos prensa, no teníamos medios, no teníamos recursos.
    Pero hablamos decidido ir al Congreso a matar o morir. Nos habíamos reunido la noche anterior cuatro compañeros. Junto a esos cuatro compañeros la primer solidaridad que recibimos la clase trabajadora cuando íbamos a dar esa batalla decisiva, difícil, contra tantos elementos que nos bombardeaban de tantos lados, aquella noche hubo un compañero en el país que vino a darnos la mano y que dijo: lamento no poder estar mañana con ustedes porque quiero también matar o morir como ustedes. Era el mayor Bernardo Alberto. El es un hombre que fue un trabajador más, aunque no tenía el uniformo de mayor, tenía un mameluco esa noche porque tenía un traje de civil y nos dimos cuenta de que en la historia de los pueblos, muchas veces, un mameluco o un trajo de civil son mayor símbolo de Liberación que el uniformo con las charreteras, los galones y las estrellas.
    Hay un hecho muy curioso. Todos los gremios que se incorporaron a la C.G.T. de los Argentinos el 28 de marzo, siguen dentro de la C.G.T. de los Argentinos, lo que no significa que actúen, luchen, trabajen y resistan todos con el mismo fervor, con el mismo entusiasmo con que lo proclamaron el 28 de marzo Han sucedido muchas cosas en un año.
    Nosotros nos hemos convencido para siempre, por si teníamos alguna duda, de que la revolución pasa por los hombres que tienen convicciones y que están de-cutidos a luchar en el terreno que puedan para emanciparnos de todos los tutelajes. de todos los coloniajes, de tudas las ataduras que tenemos.
    Cuando el 28 de marzo se proclamó la rebelión se incorporaron una gran cantidad de gremios de todo el pais, que significaban en aquel momento la mayoría de los delegados de todas las organizaciones, que alcanzaban aproximadamente a 400 delegados. Después, inmediatamente, comenzaron los problemas… unos porque habían estado en la espoetativa golpista de los Alsogaray y compañía, ya no les gustaba la C.G.T. Otros, cuando nosotros declarábamos en Mendoza en el mes de Mayo que no queríamos cambiar un militar por otro militar se rasgaban las vestiduras; y no queremos hacer nombres, pero muchos dirigentes de aquellos que en las tribunas, de aquellos que adelante del micrófono aparecen como revolucionarios, pero también se disgustaban porque nos veían a nosotros repudiar todo cambio que viniera por la vía golpista.
    Más adelante las influencias políticas, la confusión que ello originó en el movimiento obrero, hizo que se optara por la reunificación de anteriores organismos que habían actuado en nuestro país. Ello alejó a muchos dirigentes, alejó a algunos militantes de la capital y del interior y tenemos que confesar que la C.G.T. de los Argentinos se halla sumamente debilitada en lo que se refiere a dirigentes y a cantidad de organizaciones.
    Pero nosotros, aun no siendo partidarios de los plebiscitos, de los referéndum, ni de las elecciones, quisiéramos que la gran tribuna, la gran asamblea de los trabajadores argentinos y del pueblo argentino, pudiera reunirse en cualesquiera de los caminos, en cualesquiera de las plazas de nuestra patria, en cualesquiera de las fábricas, y allí donde no funciona el aparato de la Secretaría de Trabajo allí donde no funcionan las juntas electorales discriminadoras, allí donde no funciona el dinero que soborna y corrompe, allí donde no están los delatores de la SIDE que hacen echar a los militantes de la fábrica, quisiéramos ver en la elección auténtica —proclamada con la voz, con la frente y con el brazo— ver si los gremios se han retirado de la C.G.T. Porque de la C.G.T. de los Argentinos sechan retirado a lo sumo 100 dirigentes, pero hay a lo mejor dos millones o tres millones de trabajadores que con su corazón, con su inteligencia, han comprendido las viejas estafas y se han dado cuenta que aunque el camino que nosotros les prometemos es de la lucha áspera y difícil, es de coronas de espinas como dijimos en el Congreso del 28 de marzo, es el único que para siempre nos puede liberar de las necesidades que cíclicamente se van reiterando, liberar de la miseria, de la desocupación, de la inseguridad y del miedo al futuro

  • EL PROGRAMA DEL 1º DE MAYO
  • El programa del 1º de Mayo es un programa revolucionario que fue formulado —para cualquiera que lo haya podido leer y reflexionar con detención— muchas veces en la historia de la Argentina y en la historia de los países del mundo, por aquellos grupos, por aquellos núcleos, por aquellos partidos, por aquellas agrupaciones que soñaban, luchaban, querían (o algunas de ellas simulaban anhelar) la liberación del hombre, del pueblo, de la humanidad.
    Ese programa tuvo una cálida acogida en todos los sectores progresistas del país, particularmente en la clase trabajadora argentina: los grupos políticos y sociales que lo apoyaron fueron numerosos: yo no se los podría enumerar ahora porque además me causaría fastidio anotar le, no los nombres, no las instituciones que nos merecen todo el respeto, pero me causaría fastidio llenarlo una, dos, o tres páginas con la interminable cantidad de adhesiones que recibimos porque tal voz nos estaríamos copiando un poco de esa sensación de propiedad de instituciones, de propiedad de siglas, de propiedad de asociados en la figuración de un campeonato de ver quien tiene más y quien tiene monos.
    Nosotros le expresamos nuestro mayor reconocimiento a todos los que lealmente comparten, coinciden y luchan con eso programa: yo diría que todo el país, todo el país real, todo el país auténtico, el país que sufre y que trabaja, el país defraudado, el pueblo Argentino, los millones de argentinos y latinoamericanos están con ese programa: si habría que hacerlo algún retoque sería profundarlo y hacer que la letra se convierta en sangre viva, para que las letras esas quemen las viejas constituciones, quemen las viejas leyes, quemen los cuarteles de policía y los cuarteles militares y sirvan esas letras como armas del pensamiento y como armas de la acción para construir la nueva sociedad que todos anhelamos.

  • LA VERDADERA UNIDAD
  • Hay que distinguir dos cosas: 1) todo llamamiento a la unidad de los explotados siempre es justo y os correcto. Toda organización que esté con la causa de los oprimidos, con la causa de los agraviados siempre entiende que la unidad de los débiles, la unidad de los que no tienen los medios de producción, la unidad de los que permanentemente son saqueados es necesaria porque esa fuerza ayuda a enfrentar a los que hoy dominan mediante el dinero, mediante las armas, dominan a los pueblos, dominan las naciones. Quiero decir que el llamamiento a la unidad es correcto, es justo. Pero las desfiguraciones que esta unidad ha sufrido en todo el proceso de las luchas de los trabajadores, en estos últimos años, es fácil para no ir muy atrás, en estos últimos años es fácil descifrarlas. Cuando a nosotros se nos llamaba al plan de ocupación de fábricas nosotros fuimos a luchar contra todas las limitaciones a las conquistas sociales, fuimos a luchar por lo que interpretábamos como la defensa de la soberanía popular y la soberanía nacional en aquel momento.
    Pero qué había detrás de aquella unidad de esfuerzos, unidad de organizaciones, unidad de dirigentes. ¿Había un propósito de liberación o había un propósito de entrega? Pues en los dirigentes, que eran los que controlaban la estrategia, es decir la finalidad, los objetivos que se buscaban detrás de aquellas acciones de lucha, estaba la entrega al golpe militar del 28 de junio de 1966.
    Por eso ahora nosotros decimos: la unidad es buena, pero ¿la unidad para qué y con quién? Porqué si se me dice la unidad con Frigerio y con Frondizi yo le voy a decir cómo quieren que yo me una a estos señores que son agentes petroleros, que son vendepatrias, estafadores de la república, individuos que pusieron a nuestros compañeros el “Conintes”; 25 años de prisión, de torturas; a esta gente que un día escribió un libro “Petróleo y política” y cuando llega a la presidencia lo quema. A estos falsificadores; corruptores de toda clase. Si a nosotros nos dijeran que hay que unirse con esta gente, nosotros tenemos que decir que no. Pero, hay algunos que sin tener la notoriedad pública de todas las trampas, de todos los fraudes, de todas las entregas, dé todas las misiones de estos individuos que yo los considero los más altos corruptores vivos que hay en el país: los señores Rogelio Frigerio y Arturo Frondizi y quienes los secundan —que van a tener que rendir cuenta de todo lo robado y de todo lo estafado al pueblo-hay otros, que no son tan notorios como ellos, pero que tienen el mismo grado de perversidad y que cumplen también las directivas y las finalidades de las grandes organizaciones internacionales,
    ¿Cómo puede ser que nosotros vayamos a ir a la unidad con el señor Adolfo Cavalli, que cuando ve a miles de sus propios trabajadores nucleados en la organización SUPE que salen a pelear para que el petróleo sea de Y.P.F., para que el petróleo sea nacional y él boicotea la huelga porque quiere que el petróleo sea norteamericano? ¿Cómo nos podemos sentar para una unidad con este señor?
    Y ¿cómo nos podemos sentar con estos otros como los Vandores, los Alonsos, que sabemos que andan hablando con el general Uriburu, con Mario Fonseca, con el hermano de Mario Fonseca, con Guglialmeli, que están viendo qué nuevo sable nos ponen en algún otro costado del cuerpo que nos pueda entrar (como en esos circos donde a uno le meten cuarenta cuchillos porque ya no nos cabo ninguno más), es decir, con estos que nos quieren torturar, nos quieren explotar, más de lo que estamos, ¿para qué sirvo osa unidad, para que sirve esa unidad de un nucleamiento que tuvo un momento histórico? ¿para que sirve esta “unidad”?, ¿para apoyar a Onganía?, ¿para simular una oposición y discutirle al participacionismo descarado quiénes van a ser los directores de una C.G.T. que va a servir al gobierno?
    Nosotros hemos decidido, públicamente, nuestra posición: con los inmorales, con los agentes del F.M.I.,-con los agentes de los grandes consorcios que se han apoderado del país, con los agentes de los cuarteles, con los agentes de las grandes dictaduras, con los agentes de sistemas totalitarios, con los agentes de filosofías corporativas no nos vamos a sentar, porque la suma, la unidad, debe hacerse con hombres que inspiren confianza y con medios que inspiren confianza.
    Porque si vamos a decirle al pueblo argentino que hay que dar la vida por alcanzar los objetivos de expulsar a todos los que nos oprimen nos dicen que estos son los ejemplares con los cuales vamos a tener que luchar, la gente va a decir: —No, éstos son todos millonarios, ya nos han vendida tantas veces… que quieren, no no3 queda nada más para vender.

  • LOS QUE VAN A LA CASA ROSADA
  • Nosotros, los argentinos, sabemos que antes de la reunión publicitada que tuvieron más de cuarenta “dirigentes” gremiales con el Sr. Onganía en la Casa Rosada y con el Sr. San Sebastián, sabemos que antes dos esta reunión ha habido muchas otras reuniones secretas y nocturnas en la Residencia presidencial y en otros lados. Antes tenían un poco de vergüenza de que se los viera en público con algo que si ellos hacían en nocturnidad es porque se daban cuenta de que es un papelón aparecer ante la clase trabajadora y ante el pueblo reunidos con este señor, que ora quien con sus botas pisotea las mínimas conquistas sociales que hemos hecho los trabajadores.
    Pero ahora ya no les da vergüenza. Quiere decir que el grado de complicidad y el grado de entrega (incluso algunos de los delitos en los que han incurrido algunos de estos “señores” gremialistas y que son de conocimiento de las autoridades) hace que estén allí comprometidos. Creo que ya ni son dueños de su voluntad. Por supuesto que los otros saben perfectamente lo que están haciendo, y saben muy bien cuáles son sus objetivos.
    Por encima de todas las interpretaciones, que se pudieran hacer, yo me hago ésta: ¿qué pasa acá si de una o de otra forma el pueblo argentino puede hacer cumplir su voluntad?, ¿qué les pasaría a todos estos dirigentes, algunos de los cuales hemos nombrado y a otros no hace falta nombrarlos, qué les posaría a los que fueron asesinos, a los que fueron criminales, a los que fueron ladrones, a los que nos estafaron con bonos o sin bonos, a los que nos llevaron a las derrotas, a las frustraciones, a los renegados, a los que se cambiaron de camiseta, que les pasaría si liega a triunfar la voluntad del pueblo argentino? Pero van a ser colgados de algún árbol de la Plaza de Mayo o van a ir a alguna zanja, no se adonde van a ir a parar porque no vamos a hacer a tiempo para salvarlos de la indignación y el repudio de los trabajadores y del pueblo argentino.
    Nosotros, piadosamente, tenemos que comprender que tienen que ir a aferrarse, tienen que ir a poner velas a la Casa Rosada y que quede eso por treinta años, porque lo única forma que tienen de vivir treinta años es esa.

  • LA HUELGA DE FABRIL
  • Hay conflictos tradicionales en la Argentina y en todas partes del mundo por salarios, por reivindicaciones, por suspensiones, por despidos, por actitudes patronales, por actitudes sindicales. Este no es un conflicto clásico. Este es un conflicto que ha sido manejado desde la empresa Fabril Financiera y políticamente por el Sr. San Sebastián. Si nosotros tuviéramos la prueba la habríamos dado.
    En estas cosas esta gente ya ha aprendido mucho y no dejan las pruebas. Pero nosotros intuimos y nos consta por una serie de detalles que el Sr. San Sebastián, en la preparación de lo que os la C.G.T. oficialista, necesita intervenir a la Federación Gráfica. Sabe que la Federación Gráfica es rebelde y no va a acatarle al Sr. San Sebastián, pues no lo reconocemos como Secretario de Trabajo, porque además es un tránsfuga. Es uno de los tránsfugas que debe andar en la segunda o tercera colocación en el ranking de los tránsfugas del país. Alsogaray es otro y otros son los dirigentes sindicales que han tenido todas las camisetas.
    Se necesita para formar la C.G.T. oficialista crearle situaciones a la Federación Gráfica, donde la actitud nuestra de dignidad nos va a poner fuera de la ley, fuera de los decretos y fuera del Acta y los Estatutos del golpe. Este señor creo que interviniéndonos a nosotros le va a ser mucho más fácil poder formar un conjunto de dirigentes que facilite la C.G.T. oficialista.
    El segundo paso va a ser la comunitarización del país. El tercero será la declaración de la Regencia por tiempo indeterminado, con plebiscito o sin plebiscito de Juan Carlos Onganía; quiere decir que nosotros somos un escollo y esta huelga ha sido provocada por esos factores políticos patronales para llevarnos a esta situación. Además hay que aclarar lo siguiente: la empresa Fabril Financiera, algunos de sus hombros, si en algo se han destacado es en el apoyo a las instituciones corporativas. Le han regalado papel, han regalado periódicos, han regalado subsidios, y estas cosas las sabemos perfectamente. No nos gusta abundar porque esto sería revolver el canasto. Pero es uno de los pilares para la futura política corporativa del país.

  • COMPAÑEROS DETENIDOS
  • El Compañero Calipo y el Compañero Oberlin han sido detenidos varias veces por ejercer estos derechos limitados que acuerda el sistema en que estamos, de la libertad de opinión; estos compañeros se fueron cerca del establecimiento de Fabril Financiera, donde habían sido convocados, mediante anuncios, los que quisieran trabajar en esos talleres.
    Y los compañeros de nuestra organización fueron con las manos vacías, sin llevar armas, ni portafolios, ni papeles, fueron a hablarles a esos señores que estaban en la cola para anotarse y entrar a trabajar en Fabril, de que ellos incurrían en un delito de falta de solidaridad con los trabajadores, que eso era favorecer a una empresa que a ellos también los iba a humillar, y estaban explicándoles todas estas cosas, sin alborotos, sin aglomeraciones y sin nada, y la policía le dio parte al Juez de Faltas… no sabemos si les darán 30 días de detención.
    Este es un país así, es un sistema así. Por hablar nada más, y en voz baja, lo mandan preso. Y por robar como se roba todos los días, por entregar la riqueza nacional como se la entrega, por importar hasta “boinas verdes” aquí, no pasa nada. Estamos ejerciendo un derecho patriótico. Como dijeron que a la empresa venían trabajadores chilenos, dijimos bueno acá se va a armar un conflicto de soberanía, ahora va a salir alguno de estos Comandantes, que va a decir que van a poner chilenos aquí trabajando. Yo decía ¡qué pasaría si por ahí hay una empresa más fuerte que ésta, y saca a todos los generales y todos los coroneles, y dicen: estos militares no nos gustan . más, no sirven más, los vamos a traer del Paraguay o los vamos a traer de Colombia, qué pasaría! Entonces yo. para curarlos en salud a ellos, los he mandado a estos compañeros a que expliquen que hay un problema de soberanía, y que no se los ocurra a estos que traen trabajadores gratuitos chilenos traer militares chilenos, porque la cosa entonces va a ser en casa.

  • ACERCA DE ONGANÍA
  • Mi observación personal, cuando Juan Carlos Onganía se hace cargo del poder en 1966 (que puede ser corregida, pero tengo que decir lo que yo sentí en aquél momento), es la siguiente: de que para bien o para mal en la historia del pueblo argentino se ha entrado en una época que va a ser muy dura para todos nosotros, pero —también dije o muchos compañeros en aquél momento— va a ser una época gloriosa; porque los imperialismos y los dueños de la riqueza siempre cubrieron con formas más o menos moderadas la explotación que hacían del hombre y de los pueblos, tenían la Constitución, tenían las leyes, tenían los partidos políticos, tenían algunos sindicatos, tenían la penetración en la cultura, tenían el dinero para irrigar con su filosofía y con sus objetivos a casi todas las instituciones.
    Mi reflexión, que hoy veo, a mi punto de vista por supuesto, acertada es la siguiente: de que lo positivo del golpe militar ha sido de que una vez para siempre a la gran mayoría de los argentinos, me refiero a los de buena fe, aun aquellos que directa o indirectamente sirvieron como cómplices de muchos de los atropellos que sufrimos con anterioridad, les sacó la venda de los ojos, y lo hizo notar que hay poderes supranacionales, que por encima de la buena voluntad y de los debates parlamentarios y de la buena intención que pueda tener el más Santo y el más poeta y el más puro de los Presidentes, hay otros poderes que en definitiva cuando no se cumple su ley, la que no esta escrita, la ley del dinero entonces arrasan con todas las demás leyes.
    Quiero decir que desde 1966 en el mes de junio comienza un proceso de polarización donde los ricos van a quedar a un lado y los sirvientes de los ricos, y los pobres y los que luchan para la igualdad social, para la igualdad del hombro van a estar del otro lodo, y se van a borrar todas las siglas ficticias y se van a borrar todas las divisiones y todas las desuniones motivadas por las apetencias personales, por las apetencias de vanidades y de poder que lamentablemente teníamos como un gran injerto, bien creado por el sistema que no es nada tonto.
    Saben que te hacen diputado, que te hacen concejal, entonces este hombre ya puede hacer una serie de favores a sus amigos, a su familia, a sus parientes a sus correligionarios, y todo esto que hace que este hombre preocupado de estas cosas que particularmente a él le significan una porción de poder, una porción de ventaja y de bienestar al margen de lo demás, hace que se distraiga y no se dé cuenta que también es una explotado, que está sirviendo a los grandes centros de dominación exterior.
    Por lo tanto esto que ha sucedido en junio de 1966, con todo lo de desgracia que tiene, que sería un olvido imperdonable no citarlo con todos los sacrificios que nos cuesta, con las muertes de Santiago Pampillón, Hilda Natalia, con toda la represión en Tucumán, con todos los miles de padecimientos que hay en las familias argentinas, aun así toda esa lágrima, toda esa sangre, todo ese sacrificio que algunas veces fue casi estéril porque no alcanzó a promover los cambios necesarios, la mentalización necesaria; esta vez sí. definitivamente, la juventud, el estudiantado, los hombres honestos del país se han dado cuenta que no debe haber barreras entre los luchadores de la liberación social, no debe haber distintivos que nos separen, no debe haber barreras que nos separen, no debe haber camisetas que nos separen, acá va a haber dos camisetas, una la de los que ponen el pecho por la liberación y no quieren arreglo, pacto y negocio de ninguna clase, y otra, la de los que acostumbrados a supervivir de la limosna del paternalismo y del socorrismo de los cuarteles y de los empresarios o de las embajadas yankis o de sus centros dé explotación, bueno, no saben vivir con dignidad y es tardo para vivir con dignidad, creemos que son muchos más los que queremos vivir con dignidad; nos falta encontrar los medios, nada más que eso.

  • EL FUTURO DE LA C.G.T.
  • La C.G.T. de los Argentinos ha cumplido una primera etapa, que ha sido de enfrentamiento abierto y total contra toda la mentira, contra todo lo tenebroso, contra todo lo falso que había en nuestras propias filas y que había en todas esas instituciones que ya carecían de eficacia para poder solucionar los problemas de los trabajadores y del pueblo argentino.
    Esa etapa ha significado un tremendo desgaste para quienes constituímos los cuadros de la C.G.T. de los Argentinos. Un desgaste que no se da en lo físico y en lo humano sino un desgaste en la capacidad de resistencia y en la capacidad de convicción de cada hombre de la C.C.T. de los Argentinos para seguir enfrentando al sistema y a los agentes del sistema.
    ¿Cuál ha sido el resultado? Que en esa primera etapa, los ataques sin fin que hemos sufrido de todos los sectores reaccionarios sin excepción, incluso algunos lamentables desde nuestras propias filas, han dejado tal vez el número mínimo pero lo mejor de las eon-2ª etapa de la C.G.T.

    Por lo tanto esta segunda etapa debemos tener dos grandes preocupaciones: 1ra. pensar que nuestra sigla no tiene garantía, pensar que nuestro edificio no tiene garantía, que nuestras organizaciones van a sufrir progresivamente la acentuación de las formas de asfixia, de cerco y de estrangulamiento, por lo tanto nos preocupa el crear cuadros militantes capaces de actuar, con personería o sin personería. La primera condición que tenemos que mirar y al mismo tiempo que sean capaces de actuar, tanto públicamente, como en la resistencia porque ya lo hemos advertido, la formas de represión gradualmente van a ser intensificadas.
    La segunda preocupación que tenemos y que forma parte de las tareas inmediatas de la C.G.T., es que localidad por localidad del país, pueblo por pueblo, fábrica por fábrica, universidad por universidad, existan hombres, agrupaciones, que sindicales o no, estén convencidos que la prioridad del país —junto con los salarios, junto con las conquistas sociales— es liberarnos de todo un sistema que es la raíz y la fuente permanente de todo los males; con eso9 cuadros, con esos militantes, con esas agrupaciones, con esos hombres de cada pueblo, de cada localidad, de cada fábrica, de cada Universidad, de todos los sectores del país, debemos elaborar las tácticas de acción para los reclamos inmediatos y para los cambios permanentes y entendemos que con estos compañeros vamos a tener que constituir las fuerzas capaz de dar batalla en cada uno y en todo los terrenos en los cuales tenemos que terminar con los regímenes de propietarios: ¡allí donde haya un propietario canonizado por el sistema, tiene que haber un combatiente nuestro para liquidarlo; en el campo, en el ganado, en las fábricas, en las maquinarias, en la administración, en todo lugar donde haya elementos, armas, maquinarias o cosas que sirvan para hacer sudar, para hacer sangrar, para humillar a cualquiera de nuestros semejantes, a nuestros padres y nuestros hijos, allí tenemos que ir con el incendio para destruirlos!, la forma, los métodos, por supuesto los elaboraremos con nuestros compañeros y no con nuestros enemigos.
    Yo creo que en la segunda etapa de la C.G.T. como lo manifestara anteriormente se van a tener que crear los cuadros militantes, unidades militantes, donde lo mejor de cada pueblo, lo mejor de cada localidad, de cada fábrica, de cada empresa puedan tener la movilidad suficiente, la capacidad de acción suficiente, el entendimiento suficiente, la clandestinidad incluso suficiente, como para poder operar en todos los tórrenos; porque hoy, cuando se está en época de resistencia cierto tipo de acciones de masa, cierto tipo de acciones de protesta y de manifestación (con las limitaciones que ello pudiera tener) se pueden hacer desde organizaciones como organizaciones sindicales, pero las organizaciones que pueden ser las capaces de tirar abajo el sistema, que pueden ser las que dan el knock-out que no ganan nunca la pelea por pantos, si no que deben ser total no pueden estar dentro del sindicalismo porque sino prácticamente cataríamos encarcelando a las propias organizaciones. Por eso, en esta segunda etapa, creo yo, que todos estos grupos revolucionarios y los hombres, porque esta es una cosa de hombres, todos los hombres revolucionarios, estén en el sindicalismo, en el estudiantado, en la juventud, en agrupaciones, tendencias, tendrán que encontrarse zonalmente, localmente para desde allí crear las organizaciones de impacto, de respuesta, de acción y que puedan disponer de los medios y elementos necesarios para lo que significa en definitiva la toma del poder.

  • PERONISMO REVOLUCIONARIO
  • El peronismo fue siempre revolucionario, los que no han sido revolucionarios son los dirigentes. No fuimos al Congreso de Córdoba a inventar un Peronismo Revolucionario, porque estaríamos negando la razón histórica del peronismo. Muchos dirigentes del Movimiento nunca fueron revolucionarios, y otros dejaron de serlo cuando vieron que podían alcanzar un nivel de vida de ricos sin hacer ningún sacrificio. Nosotros estuvimos en el Congreso de Córdoba y pensamos que fue muy positivo por lo siguiente: porque se dio una coincidencia extraordinaria, porque todos estábamos por la Liberación nacional y social, porque todos comprendemos, finalmente, de que van a ser necesarios métodos de lucha de los que hasta ahora ni se hablaba.
    Todos admiten ya que ciertas formas de lucha, para responder a la violencia con la violencia, van a ser muy necesarias. Yo les he dicho muchas veces: ¿cómo hizo San Martin para sacar a los españoles? ¿Lo hizo con discursos, con elecciones? No. Lo hizo con los granaderos, y nosotros somos los granaderos de ahora. Quién no se da cuenta que América latina y Argentina están frente a la Segunda Guerra de la Independencia. Si acá, hoy, estuvieran los auténticos próceres de nuestra nacionalidad, estarían dando batalla con los cañones que le habrían sacado al enemigo. No estarían dando la batalla dentro de los sindicatos…
    Quiero decir que nuestro país está invadido, que está ocupado, que está penetrado por aire, mar y tierra. Y nuestra tierra tiene que ser liberada. Y todo nuestro pueblo en armas tiene que hacer esto. Claro, como las armas le han sido quitadas al pueblo, el pueblo no puede hacerlo… pero si cada uno de nosotros tuviera una ametralladora ahora ¿qué es lo que haría? ¿estaríamos grabando, estaríamos hablando ahora? ¡Estaríamos todos tomando el país, liberando el país! Lo que nos falta es la ametralladora. Poro entonces, porque nos falta el medio no podemos negar el método.
    El método, os lo que hay que reconocer, es el que quisieron emplear desde Espartaco hasta nosotros todos los luchadores que ha tenido la humanidad. Es que no tenemos los medios para responderlo al que nos pega, al que nos humilla, al que nos encarcela.
    No tenemos la bomba y el arma eficaz para poder liberarnos. Y no podemos seguir yendo a las manifestaciones para que nos maten. ¡Ah, si nosotros tuviéramos con qué defendernos! Si nos ha fallado o faltado el medio, no podemos negar el método.
    En el Congreso de Córdoba, fue la primera vez que más de 200 compañeros nos encontramos para fortalecer nuestra unidad y nuestra convicción revolucionaria, y no podemos pretender que en eso momento so perdieran, de golpe, las viejas influencias electoralistas, caciquistas, caudillescas y de todo tipo. Pero eso va siendo superado por la unidad en la lucha, en el combate.

  • LA FRUSTRACIÓN DESDE 1953
  • En el momento que el pueblo argentino, y especialmente el pueblo peronista, devuelva el golpe y los golpes sufridos a partir de 1955, será invencible. No quiero entrar en el terreno de interpretaciones, de sicologías ni de ninguna otra ciencia, pero más de uno de nosotros (en la intimidad y en los círculos donde podemos hablar las cosas de entrecana y las cosas de familia) sabemos que no haber respondido
    —BALA POR PALA_ nos ha creado frustraciones,
    no solamente por los problemas generales que tienen los pueblos, sino por este problema en particular que ha detenido algunas de las posibilidades latentes y potenciales que hay en cada hombro y en el pueblo. Y esto no se ha podido superar hasta el momento.
    Croo que si el peronismo no se hubiera dejado acorralar por el pacifismo que lo llevó a las urnas, posiblemente a esta altura de los hechos el dolor de los golpes, el dolor de la proscripción eternificada tal vez lo hubiera sacudido, lo hubiera golpeado en lo más íntimo y ya hubiera dado la primera reacción equivalente a lo del 55.
    A mis compañeros, siempre les digo: mil gorilas en 1955 nos robaron el poder, hasta que mil argentinos, mil peronistas no devuelvan eso golpe, cuatro millones de peronistas van a seguir en esto proceso con una tremenda rebelión interior que no les puede salir de adentro de la piel, que no se les puedo arrancar del fondo de sus corazones patriotas.

  • PRESENCIA VIVA DE EVITA
  • Eva Perón es el símbolo más alto de la idea y la actividad revolucionaria. Evita significa algo que no está escrito en ninguna carta, ni grabado en ningún disco, ni en ninguna cinta, pero que todo el mundo repite: “SI EN 1955 HUBIERA ESTADO EVITA VIVA NO HUBIERA PASADO AQUELLO…” y si hoy en 1969 estuviera Evita viva no estaría pasando lo que pasa. Esta es la voz y la interpretación del pueblo.
    Evita sigue viviendo en el amor del pueblo y en el dolor de los pobres. Por algo el odio permanente de los oligarcas y del imperialismo que impiden que sus restos puedan sor venerados, puedan estar presentes en la patria. Es que los restos de Evita son capaces de encender, de motivar, de inflamar la llama revolucionaria que debo penetrar profundamente en la mente y en la acción de los cuadros del peronismo.
    Los enemigos del pueblo, los verdugos del pueblo no la querían a Evita ni viva ni muerta: al ver el grado de odio, el grado de rechazo, el grado de aniquilamiento con los enemigos del pueblo quieren hacer desaparecer a Evita de la memoria popular, tenemos que pensar hasta qué punto sería la identificación revolucionaria de Evita con el pueblo y que sentido tan profundo tiene este símbolo que nada ni nadie puedo borrar del cariño del pueblo.
    Eva Perón desde algún lado, de alguna manera nos está alentando. Yo creo que nuestros mártires, todos los mártires, yo creo que nuestros héroes, todos los héroes, yo croo que nuestros revolucionarios, todos los revolucionarios que ya han dado su vida se han metido en nuestra alma y en nuestra sangre y en nuestra mente… y ellos no nos dejan ni siquiera equivocarnos, ni confundirnos. Y estamos ligados y obligados por ellos y con ellos a hacer lo que ellos quisieron realizar y que nos lo han trasmitido a nosotros.

  • CRISTIANISMO REVOLUCIONARIO
  • En la Argentina, en Latinoamérica y en el mundo se percibe ya con fuerza lo que, tal vez en forma tímida, fue anunciado como “cambio” por el Vaticano a través de las últimas encíclicas referidas a los problemas sociales y a los problemas de la humanidad. Se advierte en algunas capas de la Iglesia Joven y del Cristianismo especialmente en el laicado— que se están convirtiendo en realidad las letras y declaraciones de la apertura de la Iglesia… es hora que las letras anden, caminen, se encarnen, se hagan sangre.
    El cristianismo revolucionario os una de las tendencias que en nuestro país y en Latinoamérica deben ser entendidas no como una opción entre el capitalismo y el comunismo, no como un remiendo y una síntesis de sistemas que no conforman la vocación de liberación plena del hombre, sino como una actitud de transformación total de estructuras y, fundamentalmente, de transformación de la mentalidad humana. Ninguna cosa ha quedado tan deteriorada como la mentalidad del hombre, alineada por 2.000 años de influencias, que ya deben venirnos hasta desde el espacio, que hacen que nuestros ojos no sean los ojos que tuvieron nuestros padres, ni sean nuestros oídos los mismos, ni nuestra inteligencia, ni nuestro corazón.
    Desarraigar los vicios, desarraigar los egoísmos, desarraigar esa forma de explotarnos los unos a los otros, es algo que nos va a costar mucho.
    Aquí está también la trascendencia de la tendencia cristiana revolucionaria (no la que va a inventar la CÍA, ni la que inventan los servicios de cada país para usarlos como mascarones y atraer allí a algunos que creen que ha vuelto a aplicarse el viejo y nunca aplicado Evangelio), sino aquella que está formada por los que dan testimonio en la acción, no solamente en la palabra. Porque ahora van a aparecer muchos, con hábito o sin hábito, y van a decir las palabras del Evangelio o de la Encíclica y son los nuevos disfraces que usa el imperialismo y sus agentes para atrapar muchos ingenuos… es que ellos se aprovechan hasta de la grandeza de nuestras ideas, hasta de la grandeza de la vocación transformadora que nos guía. Pero nosotros los conoceremos y los juzgaremos a todos por la acción.
    A mi juicio, la tendencia cristiana revolucionaria tiene ante sí la gran oportunidad histórica (no en el sentido de oportunidad, sino en el sentido de tiempo histórico) de pasarlo el plumero a los Evangelios que se vivieron en la época de Cristo y nunca más se cumplieron; tiene la oportunidad de socializar a esa Iglesia prostituida a los poderes materiales, concubina de cuanto millonario hubo al frente de los estados, al frente de los ejércitos y al frente de las oligarquías.
    Hay que reiterar en nuestro tiempo el Sermón de la Montaña poniéndose al lado y a favor de los que tienen hambre y sed de justicia.
    Hay que volver a tomar el látigo que no toman los viejos monseñores… el látigo se usaba en la época de Cristo porque no había otra cosa más dura… ahora hay que agarrar otra cosa más dura que reemplace al látigo, como hizo el padre Camilo Torres. Los cristianos que desprecian el dinero y todo cuanto se puede comprar o vender con el dinero de los explotadores, tienen la oportunidad de participar en la revolución que hará que todos los bienes sean comunes (corno decían los viejos Padres de la iglesia, como Tertuliano), tienen el deber de —por lo menos una vez en la historia de la humanidad— ir y desclavar a Cristo de la cruz. Porque Cristo todavía está clavado en la cruz, clavado en los trabajadores, en los pobres, en los descamisados, en los humildes que seguimos clavados, que seguimos crucificados. Pero vamos a desclavar a Cristo para ponerlo al frente de la lucha, al Cristo triunfante —bandera revolucionaria verdadera esperanza de Liberación. Yo soy un hombre cristiano y pienso que los cristianos revolucionarios tienen un compromiso con el Evangelio, tienen un compromiso con la revolución. Si todas esas revoluciones fracasaron (me refiero a las revoluciones de los directores militares, directores económicos, tecnócratas, burócratas, etc. etc.) es porque les faltó el signo más grande: el del amor a los semejantes, el de la fraternidad, el de la solidaridad. La única revolución que está pendiente es la revolución que profundice absolutamente los cambios necesarios en la humanidad, en cada hombre, pero que los profundice con el signo del amor. En nuestra patria, el movimiento que puede expresar el desarrollo y la ejecución de todos estos ideales de los cristianos revolucionarios, es el peronismo. Porque la doctrina peronista se ha basado justamente en las verdades del cristianismo revolucionario. Me refiero, claro está, al peronismo revolucionario, es decir, al peronismo auténtico que es el que predicó y practicó Eva Perón.
    El peronismo es la corriente básica que tiene el pais para poder producir los hechos de liberación. Y así como no podemos descartar la participación de los cristianos revolucionarios que por distintos motivos no habían participado del peronismo, así tampoco podemos olvidar a los hombres, especialmente a los jóvenes que militan en otras agrupaciones o en los medios culturales, gremiales y políticos y que siempre han luchado por una revolución social. Estos compañeros, cuyo denominador común podríamos decir es la corriente que está por la Revolución Socialista, son también parte activa de la lucha de liberación.

  • LA NUEVA UNION
  • Es por eso nuestra preocupación que estas tres tendencias o corrientes se vayan comprometiendo en la acción, para que de la acción y de la lucha surja una voluntad unificadora de esfuerzos y planificadora de tareas hacia los objetivos comunes. Esta anidad de los que quieren polcar, de los que no quieren pactar jamás, servirá para que cada uno aporte su acción con seriedad, con sacrificio, con coraje. Después vendrá una segunda etapa: la unidad orgánica. En esa unidad orgánica se coordinarán las iniciativas y proyectos y se avanzará definitivamente hacia la toma del poder
    Con todo esto se pondrá a prueba la convicción, la voluntad de unirnos para la lucha, la solidaridad con los que están en cárcel, con los desocupados, con todos los que son perseguidos y con todos los que se juegan enfrentando a los poderosos. La nueva unión que queremos es la que une a todos los que enfrentamos a los poderosos: los que enfrentamos a los poderosos de la Iglesia, a los poderosos del ejército, a los poderosos de la economía, a los poderosos de la cultura, a los poderosos de la política y a los poderosos de las pretendidas hegemonías “ideológicas” y “revolucionarias”. La nueva unión que queremos nos lleva a unirnos en la pelea y en la acción. Dos hombres en la cárcel salen unidos: es la nueva unión. Dos hombres alrededor de una urna y sacando cuentas para trampear los votos: es la vieja unión.

  • LA TUMBA DEL IMPERIALISMO
  • El imperialismo norteamericano quiso hacer de Vietnam la tumba de un movimiento de Liberación y Vietnam va a ser la tumba del imperialismo norteamericano.

  • CUBA DE AMERICA
  • Esto me lo decía muy bien Perón, en una de las entrevistas que he tenido con 61 en España; América latina toda se tiene que liberar, y entonces ninguno de los países, ninguno de los pueblos de Latinoamérica podrá, ni sutil ni descaradamente, ser extorsionado por alguno de los países ricos que ahora hay en el mundo; incluso tengo que decir que el General Perón me manifestó su profundo aprecio por el hecho “Revolucionario de Cuba, por la Liberación del pueblo cubano y por el patriotismo de Fidel Castro.

  • CAMILO TORRES
  • Camilo Torres a mí me emociona particularmente porque lo vi romperse el alma por ese Frente Unido, por ese Ejército de Liberación de Colombia, un país donde el pueblo ha sufrido siempre la violencia y la represión salvaje, feroz.
    El Padre Camilo trató de motivar a todos los sectores sociales y su corazón tiene la fuerza capaz de movilizar- la acción. Su figura, emotiva para esta .América nuestra, no es solamente una figura intelectual, es una figura montonera y guerrillera que se entronca con todas las rutas de liberación de nuestro pueblo.
    Camilo Torres predicó un evangelio de liberación, fue un verdadero Cristo que hizo treinta y tres años —tal vez— predicando hasta que al final se cansó, hasta que al final se convenció de la imposibilidad de conmover a las piedras, de conmover a ciertos sectores que se la pasan haciendo recetarios de revoluciones pero que nunca están dispuestos a dar un centímetro cúbico de su sangre.
    Camilo se inmoló, podríamos decir, por la redención de todos sus hermanos explotados pero también para marcar a tantos que prometen revoluciones y jamás se comprometen. (Aquí también tenemos a muchos de esos que quieren morir bien gordos y en los mejores sanatorios… y en sanatorios europeos o extraños para ver si pueden vivir un poco más.)
    Este cura guerrillero tiene toda la mística, toda la fe. Tiene el ingrediente prioritario, insustituible para toda Liberación y toda Revolución: sin voluntad de morir no se puede hacer ninguna revolución… y
    Camilo va a dejar para los colombianos y para los latinoamericanos, con su sacrificio y su lucha, las toneladas de mística necesarias para que se acreciente la voluntad, la acción y el tiempo revolucionario de América latina.

  • EL CHE GUEVARA
  • Yo te di diría, muchas veces lo dije, que me hubiera gustado que hubiese estado en la Argentina y poder pelear con él y junto a muchos argentinos. Nos hubiera gustado tenerlo junto a nosotros y con él dar una batalla que hubiera podido significar el acortamiento de las luchas que deben realizar otros países más pequeños de América latina.
    De las cosas que más impresionan del Che es el contraste que se da entre su actitud y la de muchos “dirigentes” políticos y sindicales de nuestro país y de otros países latinoamericanos. Ver, por ejemplo, como tantos “dirigentes” políticos o sindicales que han sido pobres se convierten en ricos, o son pobres que están esperando llegar a ricos, y en cambio el Che —que ya había ganado el poder, que era ministro, que podía poseer y mandar— cumpliendo el verdadero mensaje evangélico deja todo poder, toda posibilidad de riqueza y se hace pobre, pra ir a pelear con los más pobres y para morir por ellos. Este es un hecho casi sin precedentes: es lo más parecido en vocación y en testimonio a lo que hizo Cristo. El Che dio el ejemplo supremo de ir a buscar a los más olvidados de entre los olvidados, en un país muy pequeño y difícil, para dejar allí toda la riqueza de su espíritu, la riqueza de su vocación y de su decisión revolucionaría.
    Por algo, viajar por Latinoamérica y por Europa es encontrar por todos lados un libre, un retrato del Che Guevara. Hay que decir, que hasta sus propios enemigos rinden culto a la forma en que luchó para alcanzar sus objetivos. Pienso que todo hombre de buena voluntad debe estar de acuerdo en los objetivos de Liberación por los cuales el Che murió y que algún día se alcanzarán.
    Nosotros siempre recordamos a todos los patriotas que murieron luchando junto al pueblo, el Chacho Peñaloza, Facundo Quiroga y tantos más en nuestra historia. También recordamos, de otra manera, porque los tenemos muy cerca y muy adentro a los compañeros que murieron asesinados como Felipe Valiese, Santiago Pampillón, Hilda Guerrero y la lista de todos los mártires populares y de todas las víctimas de las dictaduras políticas, económicas y sociales. Esta presencia viva de Evita, Camilo, el Che, de todos nuestros compañeros; esta presencia viva de la lucha del pueblo vietnamita contra el imperialismo yanqui y de todos los pueblos contra esto enemigo de la humanidad, es la razón por la cual jamás nos sentiremos solos, ni vencidos, ni cansados en nuestra lucha de cada día.
    Además, mientras mi madre sigue lavando ropa, ella y todas las madres de los pobres y de los explotados del mundo tendrán en mí el más convencido, el más decidido, el más valiente soldado y guerrillero de la Liberación del hombre, de la Liberación de la humanidad.

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