{A lo largo de una conversación de 4 horas con varios redactores de Cristianismo y Revolución, el dirigente azucarero de Tucumán, Benito Romano se definió con agudeza y profundidad sobre algunos de los problemas que atañen directamente a su provincia, verdadero polvorín del norte argentino. Lo que sigue es un extracto de la larga charla, pero lo suficientemente expresivo como para revelar que Romano es un peronista revolucionario con clara conciencia del momento que vive el país. El reportaje:}
– ¿COMO PODRÍA CARACTERIZAR LA SITUACIÓN EN TUCUMAN DESDE EL 28 DE JUNIO DE 1966 Y COMO LA RELACIONARÍA CON LA QUE EXISTÍA DESDE 1955?
– El problema azucarero es un problema viejísimo, que en repetidas oportunidades ha tenido relevancias ante la opinión pública por las situaciones que se daban a raíz de una serie de elementos que juegan en esa industria que ocupa gran -cantidad de miles de trabajadores y que, en el caso particular de nuestra provincia, es el 80 por ciento de su actividad económica. En el problema azucarero debemos diferenciar aspectos fundamentales de otros que, tal vez, no lo sean tanto. En nuestro país la industria azucarera está extendida, como todos saben, en las provincias de Salta, Jujuy, especialmente Tucumán, y parte del Litoral. Desde luego se diferencia con características propias en cuanto a una lucha que se viene dando dentro de ellas mismas por la preeminencia que querían tener los ingenios vinculados al monopolio de la industria. Es cierto que durante muchos años se ha librado una lucha permanente pero debemos destacar que durante la época del peronismo, un gobierno netamente popular, el problema del azúcar no ha sido un problema sin solución: se han dictado medidas, se puso inclusive en funcionamiento el Fondo Regulador Azucarero para el justo equilibrio dentro de las distintas fábricas o empresas azucareras de la provincia, y el sector de los trabajadores (los cañeros independientes, los agricultores de la caña de azúcar) era respetado en sus más legítimos derechos. Posteriormente, se ha tratado de cambiar, con el concepto de hacer una política económica basada en el principio de la libre empresa. Se ha tratado de liquidar toda la legislación en materia azucarera en nuestro país y en los gobiernos de Frondizi e Illia ya se han dado algunos intentos de liquidar a las empresas económicamente más débiles, liquidar la legislación de los trabajadores del azúcar para posibilitar que se cumplan los objetivos del monopolio azucarero. Esa oportunidad se ha dado concretamente con el advenimiento de la “Revolución Argentina”, que a pocos días del 28 de junio (22 de agosto de 1996) decreta la intervención de 8 fábricas azucareras, toma por asalto dichas fábricas, las cierra: se pone en marcha una política tendiente a favorecer sin ningún lugar a dudas al monopolio azucarero. De todos los problemas que ha tenido el país, el problema de la industria azucarera fue prioridad Nº1 para el gobierno de la “Revolución” y ello debido a que dentro de ese gobierno han tenido prevalencia los intereses de los monopolios azucareros, que son los que han dictado las medidas que se iban a aplicar. El gobierno de la “Revolución”, que pomposamente anunció en ese momento la solución de todos los problemas económicos y sociales de la provincia, no tomó ningún tipo de previsión en el sentido de posibilitar toda la absorción de la mano de obra cesante a raíz de esa intervención. Es decir: destruyó una industria que, con todos sus defectos, era la única industria de la provincia y no creó absolutamente nada nuevo que sea beneficioso para los trabajadores y el pueblo en general.

– ¿LOS TRABAJADORES TUCUMANOS HAN HECHO ALGÚN INTENTO POR REHABILITAR POR CUENTA PROPIA LAS FUENTES DE TRABAJO?
– En el Ingenio Esperanza funcionó una cooperativa obrera, cooperativa de trabajo única en su tipo por lo menos en esta parte del mundo, y a pesar de las promesas de algunos funcionarios del gobierno militar también fue cerrada compulsivamente. Eso era lógico y coherente dada la conformación del gobierno militar. Es decir; a nadie, ni al monopolio ni a ningún industrial azucarero, le interesaba el funcionamiento de una cooperativa de trabajo porque les iba a demostrar palpablemente que todo ese tabú que se había creado alrededor de la industria azucarera se iba a poner en descubierto. Jamás a pesar de las investigaciones de distinto tipo que se hicieron se ha llegado a precisar el costo de producción de un kilo de azúcar y una experiencia de este tipo no le convenía a ninguno de estos sectores.
Conviene destacar también que eso no fue una medida única del gobierno de Onganía, sino que paulatinamente fue creando los instrumentos legales para ir liquidando a todos aquellos sectores que se oponían al pleno dominio del mercado y de la industria azucarera. En este sentido se dictaron medidas complementarias. Una de las más graves fue el establecimiento de la política de cupos, que liquidó de un solo golpe a más de 10.000 pequeños agricultores sin que ellos tengan ningún tipo de satisfacción. Se fijó, sí, una indemnización. En el caso de los agricultores cañeros a los que dejaban de cultivar caña de azúcar se les daba un 50 % menos de indemnización de lo que se les pagaba a los señores industriales.

– ¿QUE PUEDE COMENTAR SOBRE EL PROBLEMA DE LA NUEVA LEY DE “CUPOS”?
– Los cupos se podían transferir y lógicamente han empezado a actuar impunemente todos los que traficaban con el comercio de los cupos y se puede decir que así se ha prostituido todo el aspecto de la compra y venta de caña de azúcar, con beneficio exclusivamente de los ingenios más poderosos económicamente que han acaparado la mayor cantidad de caña de azúcar.

– PERO HA HABIDO CIERRE DE NUEVOS INGENIOS Y NO PRECISAMENTE DEBIDO A LA LEY DE “CUPOS”…
– Los primeros se cerraban por decreto y con la ayuda de la fuerza militar, de la policía, y los otros ingenios posteriormente al 22 de agosto tuvieron que cerrar sus puertas como consecuencia de la aplicación de la nueva política en materia azucarera. Es decir: algunos se cerraron compulsivamente y otros tuvieron que cerrar porque dentro del esquema planteado en materia de política azucarera no podían seguir desarrollando sus actividades.

– ¿Y CUAL ES LA PERSPECTIVA DE LOS INGENIOS ABIERTOS?
– El mismo gobierno lo anunció públicamente diciendo que la política de ellos era de dejar solamente 8 o 9 ingenio?, haciendo hincapié de que hay demasiada capacidad de producción para el azúcar que se necesita en el país. Pero nosotros sabemos que eso no es tan exacto sino que las determinaciones de ellos tienen por objeto favorecer un monopolio (que es demasiado evidente en el caso de la industria azucarera) para que quede dueño del mercado y poder imponer después al consumidor el precio de venta del producto que se les venga en gana. Estamos seguros que así Se va a seguir. En la medida en que no se modifique la política del gobierno se van a seguir cerrando ingenios. No sabemos la cantidad, pero estamos seguros que 4 ó 5 ingenios más se van a cerrar.

– EL SLOGAN DE QUE HAY UNA CRISIS DE “SUPERPRODUCCIÓN” ES NATURALMENTE UNA MENTIRA. PORQUE EXISTE CONCRETAMENTE SUBCONSUMO, ¿QUE OPINA?
– Esto está comprobado en las propias estadísticas oficiales. En nuestro país se llegó a consumir 38 Kg. de azúcar por habitante anualmente y en esto momento el consumo es de alrededor de los 30 kilos, si llega. Si sacamos cuentas hay una merma en el consumo de 10 kilos por habitante y calculando la cantidad de habitantes que tiene el país, son aproximadamente unas 200.000 toneladas de azúcar. Eso es lo que realmente se consume de menos y posibilita que se causen serios problemas en cuanto al volumen de azúcar que no tiene salida. Es un problema que concretamente no tiene solución en la medida en que el gobierno mantenga esta política económica. No hay poder adquisitivo en los salarios de los trabajadores y se ha prescindido de muchas cosas donde el azúcar es esencial.

– EL GOBIERNO DE ONGANIA ORGANIZO CON GRAN POMPA EL LLAMADO “OPERATIVO TUCUMÁN”. ¿QUE PIENSAN LOS TUCUMANOS DE ESE “OPERATIVO” Y QUE EFECTOS CONCRETOS SE LE PUEDEN ATRIBUIR?
– Cualquier tipo de política que tienda a la reactivación dé la economía de Tucumán no puede desconocer un hecho elemental concreto como es la realidad de la industria azucarera. Creemos que cualquier plan de ese tipo tiene que estar vinculado estrechamente al desarrollo integral de la industria que en este momento solo se circunscribe a producir azúcar. Es decir: no se ha contemplado en ningún momento la posibilidad que tiene Tucumán de producir diversos productos que son complementos del azúcar, si los subproductos del azúcar no se han explotado ni se han tenido en cuenta.
Hay una realidad económica en Tucumán, hay una industria azucarera, hay una tradición que no se la puedo borrar de un plumazo y se ha optado por tratar de afincar pequeñas fábricas que no tienen ninguna vinculación real con las posibilidades de producción de la provincia. Así, una fábrica de pilas que tiene que traer materias primas de otro lado, y así distintas fábricas. Por lo general, el 80 % de la materia prima que utilizan esas fábricas, que no resuelven de ninguna manera el problema de la mano de obra, se traen de otras provincias. Es decir que por un lado no resuelven el problema de la mano de obra y por otro lado tampoco resuelven el problema de la economía de la provincia, o sea el de la renta pública, por cuanto no hay mayores aportes en ese sentido. Desde ese punto de vista, la política del gobierno por medio del Comité Operativo Tucumán, tenía que estar destinada al fracaso. Puede ser que alguna de esas industrias subsista y sean en oferta modo positivas en alguna pequeña proporción, pero so ha cometido una herejía con Tucumán al destruir su industria fundamental y no posibilitar el pleno desarrollo de la misma, que podría ser entonces si complementada con otros tipos de explotaciones industriales. Lo mismo sucede en la cuestión de la diversificación agrícola. Si bien es cierto que el clima de Tucumán posibilita la producción de muchos cultivos (oleaginosas, granos, etc.), no se dan las posibilidades para que esto sea una solución para el campesino tucumano.
Eso sucede a raíz de que existe el minifundio y no se puede, en términos económicos, obligar a un poseedor de 3, 4, ó 5 hectáreas a que siembre trigo porque lógicamente con eso no puede vivir. Caso distinto es el de la caña de azúcar que posibilita una renta 3 veces superior a cualquiera de estas explotaciones agrícolas, con lo cual más o menos puede vivir.
El operativo Tucumán ha emprendido tareas transitorias tendientes a dar ocupación a alguna gente desplazada de los ingenios que, en cierto modo, son repudiadas por los trabajadores porque al personal especializado (mecánicos, torneros) se lo manda a la tarea de limpieza de canales, como obras públicas, que no reditúa ningún beneficio a la provincia. Además, por los jornales miserables que se pagan, porque se paga 600 posos (deduciendo el transporte, aporte de herramientas, etc., no le queda al trabajador ni 450 pesos). No ha llenado, el Comité Operación Tucumán, ninguna necesidad que tiene el pueblo tucumano para salir de la situación en que se encuentra. Muy por el contrario, ha precipitado la crisis, la ha ahondado y profundizado, con la consecuencia —según estadísticas oficiales— que desde el año 1966 hasta ahora han emigrado 146.000 tucumanos de la provincia. En cuanto al número de trabajadores que ocupan las fábricas instaladas para la promoción del Operativo Tucumán, es un número tan insignificante que creemos que no llega en este momento a 1.200 trabajadores en todas las fábricas del Operativo. Casi todas las fábricas ocupan de 50 a 60 trabajadores. Textil Escalada ocupa 30. La que más ocupa es la fábrica de plásticos Panam que ocupa 250, en su mayoría mujeres, con salarios de aprendices. Ese número insignificante no puedo solucionar nada ni puede ser considerado como un aporto a la solución del problema de Tucumán.

– HABLEMOS UN POCO DEL ORIGEN, EL DESARROLLO Y LA CRISIS DE LA FOTIA, LA ORGANIZACIÓN QUE NUCLEA A LOS OBREROS AZUCAREROS TUCUMANOS.
– El nacimiento de FOTIA, juntamente con el peronismo, ha posibilitado que esa organización sindical se haya distinguido, a la par de su combatividad, de la que hizo uso permanente, también por su gravitación política dentro de la provincia, incluso dentro del escenario político del país. Sería largo enumerar la prevalencia de FOTIA políticamente dentro de la provincia que es por odos conocida. Solamente me limitaría a citar algunas grandes manifestaciones que tuvo la FOTIA en el curso de su existencia.
No ha sido fácil; a pesar de que nació con el peronismo, imponer la constitución de los sindicatos de los ingenios azucareros, donde había una explotación de tipo feudal. Esas son las primeras luchas que tuvimos que desarrollar los trabajadores; se tuvo que pelear hasta las últimas consecuencias para quo los industriales azucareros, que prácticamente tenían esclavos a los trabajadores, aceptasen una realidad como la que era la irrupción de los trabajadores en la vida activa de nuestro país. Después, en 1949, la FOTIA hizo una huelga de 50 días de duración. Fue en plena vigencia del gobierno peronista y muchos sectores querían hacerla aparecer como una huelga política en contra del gobierno popular, que ora nuestro gobierno. Pero, muy por el contrario, la lucha era contra los intereses de la industria, era una lucha netamente reivindicativa, justa, ya que todavía esos sectores poder-osos de la industria azucarera impedían la concreción de las más sentidas reivindicaciones de los trabajadores. Ese fue el carácter de la huelga; fue una huelga que es un jalón en la historia combativa de la FOTIA. Después se manifestó en muchas oportunidades, como cuando llegó la Libertadora. En ese momento, con nuestro gremio intervenido, sus cuadros dirigentes desde los cañaverales o des tío donde estaban, ordenaban manifestaciones de protesta en contra de la dictadura de la “Revolución Libertadora” y se cumplían integralmente. La FOTIA siempre ha sido noticia en el país. Sin ánimo de petulancia, ni cosa parecida, puede decirse que ha sido una organización distinta a las demás organizaciones, porque a provecha mucho el problema político que tenemos obligación los trabajadores de tomar y entonces ha tomado una identidad muy especial dentro del conocimiento del pueblo de nuestro país.
Actualmente, tenemos que decirlo también porque hace a la verdad, nuestra organización no está, en cuanto a conducción o a organización, en las mejores condiciones para poder librar una batalla definitiva contra la política azucarera del gobierno y eso es así debido a muchos factores. Primero, el propio proceso de lucha de la FOTIA, que ha ido desgastando a una serie de cuadros y ha ido dejando sus huellas dentro de los distintos elementos que componen la FOTIA. En este momento los cuadros dirigentes sindicales de la FOTIA no responden a las necesidades actuales de la lucha, pero tampoco es un aspecto exclusivo de la FOTIA: tenemos que convenir que el sindicalismo, en la medida en que sea un complemento, una parte de la conformación del Estado, o de este sistema de gobierno, está limitado por una serie de circunstancias. Entonces la lucha se hace cada día más difícil. Con eso no queremos decir que el sindicato tiene que desaparecer, todo lo contrario. En el sindicato tenemos que seguir peleando adentro y llevar a la gente a que adopte las mejores posiciones, pero es indudable quo en la medida en quo se lo tenga sujeto a una serie de organizaciones por medio de la personería, del aporto de cuotas especiales y una serie de cosas, los dirigentes tendrán que optar por romper con el gobierno y enfrentarlo violentamente o adecuarse a la política que le impone el gobierno. Ahora se está celebrando un congreso de la FOTIA que no ha sacado todavía conclusiones. En eso congreso los sectores más positivos, los sectores más combativos, han planteado la necesidad de que las elecciones se llevan a las bases, que los trabajadores tengan la palabra ya que los dirigentes no han sido capaces de instrumentar una conducción y mucho menos una política que sea realmente apta para que los trabajadores puedan enfrentar a este gobierno. Ese es el estado actual del proceso de la FOTIA: se está deliberando y posiblemente (es lo que sostiene un núcleo de compañeros) se le de la palabra a los propios trabajadores. Por el voto directo se elegirá, por tacha, a los dirigentes que quieran los trabajadores.

– ¿QUE PASA CON LAS LLAMADAS “COMISIONES PRO-DEFENSA” SURGIDAS EN TUCUMÁN? ¿QUE PERSPECTIVAS TIENEN Y COMO SE ORIGINARON?
– Las Comisiones de Defensa son auspiciadas por la CGT de los Argentinos, pero ya tuvieron manifestaciones propias en Tucumán a raíz de la quiebra, a nivel de conducción y organización, de la FOTIA. Son, en cierto modo, la necesidad de una nueva forma de organización de los trabajadores. Las Comisiones de Defensa, dado que la lucha requiere mayores exigencias, tienen la ventaja de que no sólo agrupan entidades gremiales que como sindicatos tienen limitadas las tareas a desarrollar sino que se unifican a todo un pueblo. Nosotros, a través de la Coordinadora Intersindical de Defensa hemos tratado de impulsar la creación de Comisiones de Defensa; no nos asusta que no esté todo Tucumán lleno de Comisiones de una serie de problemas que se tienen que ir superando. En ese sentido se está trabajando en Tucumán. Debe haber aproximadamente 7 u 8 Comisiones de Defensa constituidas donde croemos que los trabajos son positivos. En la medida en que eso cobre impulso va a posibilitar también en breve plazo la solución del problema de FQTIA en cuanto a su conducción.

– ¿QUE HA PASADO CON LOS SINDICATOS DE LOS INGENIOS CERRADOS? ¿CUAL ES SU PARTICIPACIÓN EN LA LUCHA ORGANIZADA DE LAS AGRUPACIONES SINDICALES?
Algunos compañeros y algunos dirigentes, faltos no sólo de ideología sino también de la más elemental conciencia, tuvieron en el Congreso de FOTIA un planteo que tendría que haber avergonzado a cualquier dirigente. Un planteo así: no queremos que participen los que tienen problemas, aquí van a participar los que no tienen problemas. Es una cosa bastante vergonzosa, pero es muy clara: esos elementos obran en concomitancia con algunos elementos del gobierno, aunque no son capaces de plantear el participacionismo abiertamente, dada la situación misma que viven los trabajadores azucareros. Pero en la medida de sus posibilidades juegan a favorecer las intenciones de la gente del gobierno. Eso no puede tener ningún asidero ni jurídico ni mucho menos en el plano de la solidaridad entre trabajadores. Nosotros no creemos que pueda prosperar un planteo de esta naturaleza, La Intersindical de Defensa y la gente de los ingenios cerrados, no solo por medio de la Intersindical sino propiamente, se han dado su organización. Quiero decir que el problema existe y no tan solo existe el problema sino que en realidad existen organizaciones de ingenios cerrados que han logrado una identidad propia ante todos los factores de poder. El propio Gobernador Avellaneda tiene que ceder ante el anuncio de la marcha del día 18, al invitar a todos los sectores, después de un año y medio que está al frente de la Provincia, a que expongan cuáles son los problemas que tienen. Eso es una demostración de que realmente los problemas tienen plena vigencia, que las organizaciones de los ingenios cerrados tienen plena vigencia. Quiero aclarar también que la Coordinación Intersindical de Defensa y toda la gente, los militantes más combativos y esclarecidos que tengan los trabajadores azucareros no van a circunscribir solamente sus tareas a las zonas de los ingenios cerrados, sino que se realiza y se va profundizando un trabajo de esclarecimiento de los compañeros de los ingenios que están amenazados por el fantasma del cierre, a los fines que se vaya dando la organización necesaria para hacer frente a los designios del Gobierno.

– PARA TERMINAR, ¿COMO VE LAS PERSPECTIVAS DEL MOVIMIENTO DE MASAS Y EL DESARROLLO DE LAS CORRIENTES QUE INTEGRAN LA TENDENCIA REVOLUCIONARIA DEL PERONISMO?
– Analizando todo lo hecho por el Movimiento Peronista a lo largo de los últimos años, las distintas experiencias que ha tenido el movimiento mayoritario y popular en nuestro país, tenemos que convenir de que no se ha podido lograr un resultado totalmente positivo. Las vías normales para lograr el acceso al poder han quedado totalmente cerradas. Ya ni siquiera simulaciones democráticas se pueden orquestar en nuestro país, primero porqué la conciencia del pueblo no lo puede, permitir y segundo porque se ha acentuado la política del predominio imperialista en nuestro país que se ejecuta lisa y llanamente por medio de los testaferros que están en el Gobierno. Creemos que se debe profundizar las tareas de organización de la Tendencia Revolucionaria del Peronismo para posibilitar en el futuro que el pueblo tenga una expresión auténtica en cuanto a su voluntad de luchar hasta sus últimas consecuencias por la toma del poder en nuestro país. Creemos que no somos nosotros los que elegimos estos métodos de lucha, al pueblo lo queda solamente un camino: luchar. Si somos víctimas de la violencia tenemos que defendernos de esa violencia también con la violencia.

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