1 — DENUNCIAMOS que el anunciado viaje del Papa a Colombia, con la excusa de la celebración del Congreso Eucarístico Internacional, significará un nuevo escándalo a los millones de hermanos pobres y explotados de nuestro continente.
La sola presencia de Pablo VI junto a los poderosos y explotadores, servirá para ratificar la alianza de la Iglesia Jerárquica reaccionaria con los poderes militares y económicos sirvientes del imperialismo yanki que atentan permanentemente contra la dignidad de la persona humana tal como lo revelan los índices de muerte, hambre, enfermedad, analfabetismo y desocupación en nuestra Patria Grande.
2 — COMPROBAMOS la repugnante maniobra política que significa la anunciada reunión de presidentes con motivo de la presencia del Papa en América.
Encabezados por el patrón Johnson y burlando la intención religiosa del viaje pontificio, los presidentes se disponen a disfrazarse de “peregrinos eucarísticos” para consolidar, una vez más. los mecanismos de represión a todos los intentos de luchas de liberación de nuestros pueblos.
El solo hecho de la presencia del Papa, rodeado de tan siniestro séquito, será utilizado como un respaldo de todos los cristianos de América Latina y del mundo a los crímenes contra la humanidad y contra la persona humana que cada día se cometen en este continente.
3 — ADVERTIMOS la clara intención de que este viaje de Pablo VI resulte en los hechos, aunque se niegue en las palabras, una desautorización a los Obispos, sacerdotes y laicos que siendo fieles al Evangelio y al Concilio Vaticano II denuncian las injusticias sociales y la explotación económica.
Se pretende también una desautorización a todos los cristianos que se comprometen con la lucha revolucionaria de las masas trabajadoras y campesinas. Se busca que el Papa estreche su mano a los asesinos de CAMILO TORRES, del CHE GUEVARA y de tantos patriotas que ya dieron su sangre por la liberación.
La presencia del Papa se utilizará como un desmentido al Manifiesto de los Obispos del Tercer Mundo, a las Cartas-Denuncias de los Sacerdotes Brasileños y Peruanos, a la tarea de los sacerdotes obreros en Uruguay, Chile y otros países, a las denuncias de sacerdotes argentinos contra el gobierno militar y a todas las manifestaciones de solidaridad con la lucha de los pueblos latinoamericanos.
4 — EXIGIMOS que el Papa no viaje ni a Colombia ni a ningún país de América si no está dispuesto a denunciar claramente al imperialismo yanki y a los gobiernos que —con la excepción heroica de Cuba— son sus aliados como la “tiranía evidente y prolongada que atenta gravemente a los derechos fundamentales de la persona humana y damnifica peligrosamente el bien común” (Populorum Progressio).
Que el Papa no viaje ni a Colombia ni a ningún otro país de América, si no está dispuesto a aceptar públicamente que en la mayoría de los países de nuestro continente se justifica la “insurrección revolucionaria” que él mismo señala en su Encíclica y que no debe ser desmentida en los hechos por su presencia junto a los responsables de la violencia permanente contra los pobres.
Que el Papa no viaje ni a Colombia ni a ningún otro país

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