Lo que nos dijo un compañero villero
«Yo tipos como ese nunca había visto, él nos enseñó todo lo que sabemos. Consejero, amigo, compañero, la verdad no sé, no creo que vuelva a tener un compañero así. Yo soy un tipo de base, sabes, y cuando al ‘Gringo’ éste la organización Montoneros lo mandó a otro lado, hace unos tres meses, en Quilmes la gente sintió tanto su ausencia que lo pidieron de vuelta. No es que nos uniera sólo el sentimiento que este compañero despertaba en todos, es que no podíamos hacernos a la idea de no tenerlo más aquí, serio, tirando la bronca cuando algo salía mal, jodón cuando había joda, entendés.
«A veces nosotros estábamos un poco nerviosos, temerosos, cuando empezamos a trabajar con la JP, y él con una palabra nos daba seguridad.
«Estos giles pensaron que bajando un compañero de conducción como era el ‘Gringo’, nosotros nos vamos a ir atrás, están en curda, vamos a llevar las banderas que nos dejó el ‘Gringo’ hasta la muerte. Mañana puede tocarnos a nosotros, pero sabemos que estamos en la causa del pueblo, lo que sentimos es bronca por todo este ultraje, porque nos quieren pisotear y no lo van a lograr. Hoy lloro, viste, y me cuesta hablar; pero mañana los vengaremos. Que lo sepan esos chantas que vamos a seguir siendo peronistas y que vamos a seguir estando con los Montoneros aunque tengamos que dar la vida como el ‘Gringo’ nos enseñó.»

Lo que nos dijo un compañero montonero
«Era mi compañero, era mi jefe y era sobre todo mi mejor amigo. El ‘Gringo’ era un tipo especial. Cuando tenía que realizar un trabajo militante era sumamente meticuloso, incluso muy rígido, nosotros le decíamos el ‘Prusiano’. Pero cuando no tenía nada que hacer o estábamos en una fiesta era tremendamente chiquilín y en esas condiciones le decíamos el ‘Nene’ porque hacía boludeces y se enojaba bastante porque le decíamos eso.
«Cuando se dio lo de Ezeiza nosotros estábamos en la columna sur y quedamos en una situación muy mala cuando empezó el tiroteo. El ‘Gringo’ era el jefe de uno de los grupos de autodefensa, corrían de un lado para otro tratando de proteger a ios compañeros, le dieron con un escopetazo de muy lejos, apenas los perdigones le entraron. El siguió organizando a la gente, pero en un momento quedó encerrado con otro compañero, rodeados de tipos del CDO y el CNU que les tiraban. Entonces sacaron sus armas y empezaron a abrirse paso. El compañero que estaba junto al ‘Gringo’, se dio cuenta de que se había quedado sin balas y le dijo: ‘Gringo, me quedé seco’. Al ‘Gringo’ le quedaban dos balas, sacó una y se la dio al compañero diciéndole: Tomá, por lo menos así si no podemos salir por lo menos bajaremos uno cada ano.
«El compañero quedó tan impresionado por ese gesto del ‘Gringo’, en una situación tan difícil que una semana después lo encontré y me dijo: Mira, ellos tendrán las armas y la infraestructura pero en ese momento sentí que jamás nos iban a poder derrotar porque nosotros teníamos el coraje y la decisión que tuvo en ese. momento el ‘Gringo’. Y ese coraje, esa firmeza era lo que hizo del ‘Gringo’ todo un combatiente peronista, todo un Montonero.»

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