El imperialismo agradecido. El vandorismo sentenció a muerte al diario Noticias. La Señora Presidente firmó el decreto. El comisario Villar selló la clausura.

HACE UNOS MESES las paredes embadurnadas de Buenos Aires anunciaban la aparición del primer diario peronista. Hacía mucho que no se tenía en las manos un diario totalmente del pueblo. Y estaban en lo cierto al reivindicar para si la categoría de iniciadores de una nueva etapa de la prensa peronista. Porque esta categoría de peronista no la podía otorgar —como quedaría de mostrado el número de avisos que puedan emanar de los despachos oficiales
Noticias fue desde la primera letra netamente peronista. Esa categoría se la asignó el pueblo que rápidamente asimiló un estilo totalmente nuevo, dinámico, que ademas de peronista era de lo mejor que se había hecho periodísticamente en mucho tiempo.
Noticias, saboteada por Telam, sin publicidad casi, ni oficial, ni privada; subsistió, y llegó al límite de las posibilidades de las rotativas disponibles. No tiraba más ejemplares porque era imposible técnicamente: los medios de impresión también están en manos del enemigo. Por eso a las once de la mañana no se encontraba un solo ejemplar en ningún quiosco Y cuando se olía un acontecimiento importante desaparecía de la calle a las nueve de la mañana Noticias entonces pasaba de mano en mano Y sus mensajes después corrían de boca en boca.
No fueron sonsos en cerrarlo justo en uno de los momentos más conflictivos del capítulo histórico que vive nuestro país. Se clausuró una de las ramas más importantes del sistema circulatorio de la comunicación popular.
Noticias hacia falta. Lo cerraron a menos de dos meses de que el diario norteamericano La Prensa agraviara la memoria de nuestro líder el General Perón. Para
La Prensa no hubo clausura; por el contrario se les siguieron otorgando las bendiciones de la publicidad oficial.
Como no podía ser de otra manera, la noche en que fusilaron al primer y único diario peronista, el mismo comisario Villar concurrió en persona a colocarle la faja de clausura. Esta vez no obedecía las órdenes del General Lanusse sino las de la Señora Presidente de la Nación. Y actuaba en nombre y defensa de la Unidad Nacional.
Los comunicados oficiales destacarían el armamento defensivo hallado en el diario. Poco dijeron en cambio de la bomba que le pusieron a su director, de la que estalló en su redacción. Nada dirían del comentario que el comisario Villar no tuvo problemas en hacerle al vicedirector de Noticias: “Yo se ganar y perder. Tengo un cajón para cuando me toque caer, pero también tengo varios cajones con las medidas de muchos de ustedes”.
Esa mañana los diareros informaban que Noticias no se había agotado sino que había sido clausurado. La raza de los alcahuetes traidores se hinchó de alegría: la revista El Caudillo, lo celebró en su tapa.
Diecinueve años antes la Revolución Fusiladora creía lo mismo. Pero la prensa popular de la tiza, del carbón, del volante mimiografiado. escrito a lápiz, pudo más que toda la prensa gorila.
Con la clausura de Noticias no amordazaran al peronismo. Si es necesario volveremos a reunimos en una habitación en penumbras, como lo hacíamos para escuchar los discos del General. Y así leeremos la prensa peronista. Así seguiremos peleando hasta que no quede un ladrillo que no sea peronista. No lo impedirán ni los burócratas trepados a los despachos ni los que traicionan el mandato del General Perón.

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